Salamanca, un destino rico en tesoros naturales

Con parajes de reconocida calidad medioambiental, como las Sierras de Béjar y de Francia, y la Transfronteriza Meseta Ibérica, la región ofrece al viajero entornos para el disfrute de la naturaleza repartidos por todo el territorio

Panorámica del Parque Natural de Las Batuecas. FOTO: Diputación de Salamanca.
Panorámica del Parque Natural de Las Batuecas. FOTO: Diputación de Salamanca.

La diversidad de sus ecosistemas, unida a la belleza de sus parajes, han convertido a la provincia de Salamanca en un punto de referencia para los amantes de la naturaleza, quienes no dudan en desplazarse hasta las tierras charras para disfrutar de la flora y la fauna en todo su esplendor. Entre los numerosos enclaves, con un gran patrimonio natural, destacan las Sierras de Béjar y de Francia, y la Transfronteriza Meseta Ibérica, reconocidas como reservas de la biosfera por la UNESCO, gracias a su calidad medioambiental y a su desarrollo sostenible.

Con una extensión de cerca de 200.000 hectáreas, que integra 85 municipios, la Reserva de la Biosfera Sierras de Béjar y Francia es la segunda mayor de la región y la tercera de toda España. Su territorio sirve de hábitat para 2.000 especies vegetales, 5.000 invertebrados y más 300 vertebrados. En ella se encuentra el parque natural de Las Batuecas Sierra de Francia, un laberinto de montañas e intrincados valles situado en la parte occidental del Sistema Central.

Conjuntos históricos de Candelario. FOTO: Diputación de Salamanca.
Conjuntos históricos de Candelario. FOTO: Diputación de Salamanca.

Conocidos por su rica avifauna, en estos parajes también es posible contemplar especies endémicas como la lagartija serrana o la colmilleja del Alagón y una gran diversidad de mamíferos, como los jabalíes, los corzos y las garduñas. La visita del viajero a las Batuecas, se completa con el acceso a diferentes áreas recreativas y miradores, además de una amplia oferta de senderismo, que cuenta con veinticuatro senderos señalizados.

Próximo a Las Batuecas-Sierra de Francia, se encuentra el espacio natural de Las Quilamas. Este enclave de elevado interés faunístico alberga una de las mejores colonias de buitre negro de la región, además de una vegetación típicamente mediterránea de brezales, encinas, y alcornoques en las zonas más bajas, que se convive con acebos, castaños centenarios y avellanos, en las laderas más umbrías.

Dentro de la Reserva de la Biosfera Sierras de Béjar y Francia, también se ubica la Sierra de Candelario, caracterizada por crestas, valles y circos glaciares, y considerada como el techo de la provincia, gracias a sus cumbres próximas a los 2.400 metros. En ella, los visitantes pueden disfrutar de una flora típica de la montaña mediterránea, con una fuerte influencia atlántica y centroeuropea, al tiempo que se deleitan con la presencia de jabalíes, gatos monteses y más de un centenar de especies de aves.

Por su parte, el espacio natural de El Rebollar comprende tierras de su comarca homónima, además del Campo de Agadones y Presierra de Gata. Se caracteriza por el robledal autóctono de roble rebollo o melojo, que cubre los extensos montes de la zona.

Trasfronteriza Meseta Ibérica

Vista panorámica de Las Arribes del Duero. FOTO: Diputación de Salamanca.
Vista panorámica de Las Arribes del Duero. FOTO: Diputación de Salamanca.

La Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica, declarada como tal en el año 2015 por la UNESCO, abarca una superficie de casi 1.200.000 hectáreas y 87 municipios, de los cuales 27 pertenecen a la provincia de Salamanca. Es la mayor reserva de la biosfera transfronteriza de Europa e incluye cuatro parques naturales, entre los que figura el de Las Arribes del Duero.

Situado en la esquina noroeste limítrofe con Portugal, su orografía se encuentra fuertemente marcada por el río Duero y sus afluentes, quienes forman la red de cañones fluviales más extensa de la Península Ibérica. En sus más de 107.000 hectáreas, constituye uno de los hábitats más ricos en peces, con especies tales como la boga, la bermejuela, la colmilleja o calandino. También destacan reptiles como el lagarto ocelado, el eslizón ibérico o la culebra de herradura, y mamíferos como la nutria, la garduña o la gineta, entre muchos otros.

Además de la observación de las diferentes especies, los visitantes pueden descubrir en Las Arribes, el Pozo de los Humos, entre las localidades de Masueco y Pereña de la Ribera, una impresionante cascada de carácter estacional, donde las aguas del río Uces se lanzan al vacío en un salto de cincuenta metros de altura. Los cascos prerromanos acondicionados para su visita, los miradores y la Casa del Parque, ubicada en la localidad de Sobradillo, ponen el broche de oro a una experiencia única, en la que descubrir la magia de la naturaleza.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*