Con pluma en la boina y maza de plata en las manos

La figura de los maceros sigue viva en dos instituciones salmantinas, Universidad de Salamanca y Ayuntamiento. La Diputación Provincial, también conserva sus propias mazas y trajes

Los maceros del Ayunamiento, junto a Pilar Fernández Labrador.
Los maceros del Ayunamiento, junto a Pilar Fernández Labrador.

Javier Manzano y Amador Bartolomé son carpinteros del Ayuntamiento de Salamanca y también los maceros de la institución local, una figura que representan con orgullo desde hace ya algunos años. Con mucha satisfacción relatan cómo se tuvieron que colocar de nuevo las vestimentas y sacar las mazas de sus vitrinas para salir con la comitiva el pasado sábado, día 7 de septiembre, en el desfile de autoridades con motivo de las fiestas de la Virgen de al Vega.

“Nuestro trabajo consiste en acompañar y adornar los actos oficiales, como los desfiles de Ferias, la entrega de medallas, las tomas de posesión de las autoridades…”, explica Manzano. “Aunque parece una tarea sencilla, hay que tomárselo muy en serio y hacerlo bien. Permanecer inmóvil durante más de una hora durante los discursos, por ejemplo, requiere concentración, además de buen estado físico. Los trajes pesan y abrigan demasiado en algunas ocasiones”. “Yo lo vivo, si no fuera así, no lo aguantaríamos”, recalca Amador, quien confiesa que esta ocupación satisface su vocación de actor “siempre me ha gustado interpretar, por eso me siento muy feliz de representar este cargo que viene de siglos atrás”.

“Yo lo vivo, si no fuera así, no lo aguantaríamos”

Como ocurre con otras instituciones, en el Ayuntamiento de Salamanca, la figura de los maceros la representan funcionarios de forma voluntaria. Además del papel simbólico, la pareja de carpinteros asegura que esta labor les permite conocer a personajes públicos, políticos y otras personalidades y a acceder a espacios privilegiados. “Quizá el acto más importante fue la entrega de la medalla de la ciudad al emperador de Japón. También la Cumbre Iberoamericana de Salamanca en 2005 o los actos relacionados con el Octavo Centenario de la Universidad de Salamanca. Yo, siempre que puedo, trato de conseguir una foto y un autógrafo”.

De izqda. a drcha. Javier Manzano y Amador Bartolomé.
De izqda. a drcha. Javier Manzano y Amador Bartolomé.

Y si de firmas y fotos se trata, ellos son precisamente objetivo continuo de los flashes. “Al llevar un atuendo tan peculiar, el público nos pide posar para sus selfis. Seguro que hay fotografías de los maceros del Ayuntamiento de Salamanca por todo el mundo, pues a los que más curiosidad les despierta es a los extranjeros”. Como anécdota, recuerdan aquella ocasión en la que cientos de aficionados del Betis, de visita por un partido de fútbol, nos encontraron en la Plaza Mayor, de vuelta por un desfile. Al principio resultó simpático, pero a los pocos minutos la situación se fue de las manos. Intentaron coger las mazas y tuvimos que salir corriendo hasta el Ayuntamiento”.

Se llama macero al funcionario que encabeza las comitivas municipales o de otras corporaciones luciendo un uniforme de origen antiguo y que porta de la mano un maza.

La presencia del macero corresponde a una tradición antigua que simboliza la dignidad de la institución. Antiguamente antecedía los desfiles de los reyes, aunque después se extendió a otras instituciones, bien por delegación real o por iniciativa propia, como en el caso de los ayuntamientos.

Quizá las figuras de maceros más conocidas, por su aparición en los medios de comunicación, sean los del Congreso de los Diputados o los del Senado, pero también cuenta con ellas otras entidades, como por ejemplo, la Universidad. En Salamanca, la institución académica tiene sus propios maceros y también la Diputación Provincial, si bien hace ya algunos años que esta figura ha dejado de aparecer en sus actos. No obstante, se conservan las mazas de plata y los atuendos, que hasta que el Ayuntamiento ordenó confeccionar los suyos, fueron utilizados por la institución local. También contó la Catedral con sus propios maceros, tal y como recogen las Actas Capitulares.

Siglo XV

Debemos retraernos al siglo XV para encontrar los orígenes de los maceros. Eran aquellos soldados que protegían a los reyes, portando mazas de plata, como armas capaces de interceptar el ataque de los vasallos que se interponían en su camino. Con el paso del tiempo, el cometido de estos maceros fue haciéndose menos efectivo en cuanto a la defensa de los personajes a quienes custodiaban, convirtiéndose en figuras protocolarias que participaban en ceremonias más o menos solemnes.

Cortejo

Maestros de ceremonias, maceros y heraldos acompañaron al rector y a los doctores el  pasado, día 12, en inauguración del curso académico 2109-2020 de la Universidad de Salamanca.
Pero no es el único momento en el que estos personajes figurativos, heredados de la Edad Media aparecen en los actos de la institución. Además de la apertura del Curso, aparecen en otras ceremonias: Doctorados Honoris Causa, Festividad de Santo Tomás de Aquino y en la toma de posesión solemne del rector se forma un cortejo integrado por la comitiva de doctores revestidos con el traje académico organizados según el orden tradicional.

Protocolo

La comitiva la encabezan los músicos (dos chirimías, un saxo tenor, dos saxos barítonos y una trompa en la actualidad) seguidos por el maestro de ceremonias, flanqueado por los maceros con sendas mazas de plaza. Todos ellos lucen ropones negros y el maestro de ceremonias porta un bastón con empuñadura de plata. A continuación –excepto en la celebración de Santo Tomás de Aquino- se sitúan dos heraldos con dalmáticas de terciopelo rojo con el escudo de la Universidad y sombreros rojos con pluma negra; que dan paso a los doctores, que se agrupan hoy por facultades, ordenadas de acuerdo con una prelación.

Seguidamente, se sitúan los miembros del equipo de gobierno y, por último, el rector que cierra la comitiva y las autoridades que le acompañan en la mesa presidencial.

Funcionarios

La figura de los maceros de la Universidad de Salamanca la representan auxiliares de servicio y, como se aprecia en las fotografías superiores, actualmente también lo hacen mujeres. Por su parte, del papel de maestro de ceremonias se encarga el jefe de servicio. En la Universidad Pontificia no se desfila ‘bajo mazas’, aunque sí continúan representando uno de los conserjes la de maestro de ceremonias.

Mazas

El la fotografía se puede observar el cupulín de las mazas del Ayuntamiento de Salamanca. Pocos datos existen de sus orígenes o fabricación, como tampoco de las de la Universidad de Salamanca. Mucho más documentadas están las de la Diputación Provincial de las que se describe su estructura y el material del que están realizadas. Tantos unas como otras, parece que salieron de los talleres de los orfebres salmantinos.

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