Nos tocan las narices

0
672

En las últimas horas ha empezado a correr el rumor de que están planeando practicar un cribado masivo a todas las estatuas de Salamanca. Como las autoridades sanitarias –sobre esto de “autoridades” volveré más abajo- siguen en esto del coronavirus más perdidos que Caperucita Roja en una fiesta gótica, no descartan que el contacto con la piedra, el cemento, el hierro o el bronce sea otro de los factores de transmisión de contagio. Eso, al menos, es lo que me ha llegado de las habituales fuentes que manejo. Son tan poco fiables como siempre, pero yo ya no descarto nada y conviene estar en guardia.

Entre nuestro colectivo se está extendiendo el lógico nerviosismo. Al parecer no se libraría nadie: estatuas con pedestal, sin él, tallas de imaginería semanasantera, bustos, relieves de fachada como yo, medallones… habría “peceerres” para todos. No me queda claro, eso sí, por dónde piensan meternos el bastoncillo. Esa por el momento resulta ser la mayor incógnita dentro del temor y la inquietud generalizados. Piensen ustedes que somos un colectivo poco acostumbrado a los cambios, y que la única alteración a la que nos toca hacer frente de Pascuas a Ramos es un frisfrís de pintura de algún gamberro. O que nos arranquen algo, como me ha pasado a mí alguna vez.

Esto de la pandemia ha puesto los ánimos tan patas arriba que me veo que las estatuas vamos a convertirnos en víctimas colaterales de la guerra civil sanitaria que se ha desencadenado en España. Esta semana ha quedado bien claro que Illa y el Gobierno, por un lado, y Ayuso y el PP por otro han decidido enfrentarse en duelo desafiándose para ver quién la tiene más larga. Quiero decir, entiéndaseme, quién tiene más larga la visión del problema y la claridad de juicio para hacer frente a todo esto. El Ministerio abre la caja del botón del artículo 155 y la presidenta de Madrid llama a las barricadas al grito de “No pasarán”. Hay que ver cómo ha cambiado el cuento.

Y bajo la lluvia de flechas con la respiración contenida por si alguien se pone a disparar con bala, la Junta de Mañueco juega en tierra de nadie como la gestión más socialista del PP, aceptando las directrices del Gobierno para las comunidades autónomas. A veces intento entender todo esto, pero uno se va haciendo mayor y cada día me cuesta más. Y por si faltaba algo, después del lío que supuso el comienzo del curso escolar, esta semana comenzaba la actividad en la Universidad de Salamanca y unos cuantos miles de estudiantes se van a sumar a la fiesta. ¿Hay quién dé más?

Con mi larga experiencia en confinamientos, veintiocho años nada más y nada menos, solo faltaba que ahora viniera alguien a tocarme las narices

astroimper@telefonica.net
TW e Instagram: @astroimper

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here