Milongas, patrañas y lunáticos

No han faltado intensos debates, alguno doblemente acalorado, con alguna figurita terraplanista, que las hay

Hace medio siglo que se produjo la llegada del hombre a la Luna.
Hace medio siglo que se produjo la llegada del hombre a la Luna.

Tremenda promoción de mi gremio la que se ha vivido en las últimas semanas a lo largo y lo ancho del globo. El 50 aniversario del éxito del viaje histórico del Apolo XI ha inundado todo de astronautas, cohetes, documentales de la misión con imágenes nunca vistas, expertos salidos de la nada valorando la hazaña, recuerdos de aquella noche en TVE con Jesús Hermida, el gran paso para la humanidad, reemisiones de la fallida “Apolo XIII”, Houston tenemos un problema… Llevo unos cuantos días sacando pecho entre mis colegas de la Portada de Ramos, aunque entiendo que ustedes ya estarán hasta allá del viaje a la Luna, el cohete Saturno V y la madre que les matriculó a todos en el colegio.

Qué quieren que les diga. Mientras la gente hacía cábalas sobre el gobierno de coalición y las posibilidades de que Pablo y Pedro se entendiesen, todo ello bajo este tórrido calor de julio, yo he presumido de aquellos colegas míos que fueron héroes. No han faltado intensos debates, alguno doblemente acalorado, con alguna figurita terraplanista, que las hay, y que además sostiene impunemente que lo del alunizaje fue un montaje de los americanos. En el momento de la historia en el que el ser humano cuenta con más información a su alcance, proliferan los encendidos defensores de patrañas, teorías conspiranoicas, vende humos de tres al cuarto que se aprovechan de las ínfulas de quienes se creen más listos que nadie pero que resultan ser los más necios de la clase. Lo que te cuentan lo de que la bandera estadounidense ondeaba de forma imposible en un lugar sin aire ni viento cuando es público que era una bandera rígida diseñada así para que saliese bien en la foto. Pero es que un poco más allá, otros hurtan a Castilla y León de una voz de la tierra en el Senado para enchufar a un vitoriano que no mereció la confianza de sus paisanos en las urnas. La milonga interesada es en este caso que para defender a Castilla y León se puede haber nacido en cualquier parte. Que ya lo hizo Unamuno. Nos dicen a la cara que la tierra es plana y no les saltamos a la yugular, como debería reaccionar cualquier ciudadano con sentido común y decencia. Con personajes de esa calaña aquí abajo, entenderán ustedes que yo eligiera dedicarme al negocio de allí arriba.

astroimper@telefonica.net

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