Maldito Viernes Negro

Día de compras con motivo del Black Friday.
Día de compras con motivo del Black Friday.

Andamos en la puerta de Ramos de la Catedral un poco revolucionados con eso del Black Friday. Tantos siglos resistiendo a los placeres terrenales y en un pispás se ha desatado entre todas las figuritas de mi vecindario una fiebre consumista que no veas. Si van a pasarse hoy a vernos, a hacerse “un selfie para el Insta” o simplemente a desearnos las buenas tardes, no intenten fijarse mucho ni pasar lista porque a lo mejor echan en falta a alguno de los habituales.

Sé que este tipo de avisos no suele ser habitual, y de hecho seguro que alguno de ustedes considera, y lo hará con buen criterio, que la ausencia del puesto de trabajo debería ser falta grave y objeto de reprimenda y quién sabe si también castigo por parte de la autoridad eclesiástica que rige aquí en el edificio de al lado. Pues que sepan que la ola consumista se ha extendido por todo el estatuario de la ciudad, y no queda figurita sobre pedestal que esta semana haya estado planeando el ataque a una tienda de electrónica.

No queda figurita sobre pedestal que esta semana haya estado planeando el ataque a una tienda de electrónica

Que si el toro quiere unas astas nuevas con wifi de serie; la liebre, un chaleco de invierno con chips electrificados que suelten descargas a todos los pesados que le soban el lomo; el demonio, una heladera para renovar las bolas de su cucurucho… y así el resto de los más cercanos. El desmadre. El acabóse. ¿Qué queda del ancestral espíritu ascético de la obra de arte creada para glorificar la obra divina? Ya se lo digo yo: naaaaaada. Una mierda pinchada en un palo, y perdón por escribir esto en horario infantil. Mis compañeros han caído seducidos por las campañas de las grandes multinacionales, que consiguen hacernos ver necesidades imperiosas que no existen.

Yo contemplo impasible esta desbandada y buscaba ayer una mirada de comprensión en la ‘vieja guardia’ más cercana a Anaya: el padre Cámara aquí a la vuelta de la esquina, Francisco de Vitoria frente a Dominicos, Francisco de Salinas bajo la Casa de las Conchas… Pues hoy me preguntaba el padre Cámara si los astronautas somos más de Nikon o de Canon. Ni le he contestado.
Estoy pensando que quizás no me vendría mal una espada láser.

astroimper@telefonica.net

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