La flor de Zidane se marchita y el Madrid vuelve a caer en los octavos de final de la Champions

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07 August 2020, England, Manchester: Manchester City's Gabriel Jesus (L) and Real Madrid goalkeeper Thibaut Courtois battle for the ball during the UEFA Champions League round of 16 second leg soccer match between Manchester City and Real Madrid at the Etihad Stadium. Photo: Peter Powell/PA Wire/dpa ONLY FOR USE IN SPAIN 07 August 2020, England, Manchester: Manchester City's Gabriel Jesus (L) and Real Madrid goalkeeper Thibaut Courtois battle for the ball during the UEFA Champions League round of 16 second leg soccer match between Manchester City and Real Madrid at the Etihad Stadium. Photo: Peter Powell/PA Wire/dpa 7/8/2020 ONLY FOR USE IN SPAIN

En la última temporada normal, la anterior, esa en la que no teníamos ni idea la que se nos venía encima, un Real Madrid de entreguerras cedió en su competición fetiche en los octavos de final. Fue ante aquel brillantísimo Ajax, que dictó una lección de fútbol en el Bernabéu, con Sergio Ramos grabando su documental en su palco del templo blanco.

Uno de los motivos que en aquel momento se arguyó para el ridículo ante los jovencitos holandeses es que no estaba Zidane, el genio calvo que convierte en oro todo lo que toca. O casi todo. Porque el Real Madrid no estará en la final pandémica de Lisboa después de caer en el Etihad ante el Manchester City por 2-1, el mismo resultado favorable a los de Guardiola que se dio en el Bernabéu cuando todos éramos felices y no lo sabíamos.

Con el título liguero en el bolsillo después de cerrar una fantástica racha post-confinamiento de 10 victorias y solo 1 empate, el aficionado madridista esperaba el partido de Manchester en forma de guinda para el pastel. Y por eso el disgusto es grande.

El seguidor blanco no se conforma con un título sino que quiere todos los que se disputen y la forma en la que ha caído, y más siendo ante el archienemigo Guardiola, duele, incluso indigna.

Porque el Real Madrid apenas hizo acto de presencia en el Etihad. Falto de forma y con dudas de compromiso, dos errores infantiles de uno de sus jugadores en línea ascendente, Raphael Varane, dejaron al Real Madrid sin posibilidad de reacción. También desde el banquillo, con ese Zidane inmóvil que, por ejemplo, no dio ni un minuto a Vinicius, el ojito derecho de la parroquia merengue.

Sterling adelantó al City nada más empezar y, cuando nadie lo esperaba, Benzema igualó un marcador que llegó en tablas al descanso. El definitivo tanto de Gabriel Jesús acabó con las esperanzas de un equipo, que pareció con menos ansia por ganar que el común de sus aficionados.

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