La Universidad de Salamanca, la más activa en voluntariado

Según el VI informe anual sobre voluntariado que elabora la Mutua Madrileña, la USAL es la institución académica que desarrolló más proyectos de voluntariado en la región durante el curso pasado

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Leyre Zamarreño, voluntaria en la Oficina Verde

La Universidad de Salamanca es la institución académica más activa de Castilla y León. Así lo refleja el VI Informe sobre Voluntariado que elabora anualmente la Mutua Madrileña. En este balance, desarrollado en todo el ámbito universitario nacional, sobre el curso escolar 2017-2018, queda claro que la USAL está al frente del ránking regional de voluntariado. Los datos concretos que llevan a este resultado son las 73 iniciativas de voluntariado desarrolladas en las que participaron 577 estudiantes. Muy por encima en cuanto al número de alumnos de la institución que ocupa el segundo puesto en la región, Burgos, con 90 estudiantes voluntarios.

En total, las universidades castellanoleonesas que han participado en este estudio pusieron en marcha durante el pasado año, 169 iniciativas solidarias que contaron con la participación de 1.077 alumnos voluntarios. La duración media de los proyectos se sitúa en la franja de los 6 a los 12 meses.

Proyectos de Salamanca

La Universidad de Salamanca lleva casi una década trabajando para afianzar la vertiente solidaria del alumnado a través del Servicio de Asuntos Sociales. Este departamento, que fue creado el 27 de enero de 1999, es un servicio de asistencia a la comunidad universitaria y de colaboración entre la universidad y la sociedad que depende del Vicerrectorado de Política Académica y Participación Social.

Desarrolla su labor en diferentes ámbitos, uno de ellos es promover entre el alumnado, el profesorado y el personal de administración y servicios, el compromiso responsable con la sociedad y la participación activa en defensa y garantía de la diversidad y los derechos humanos.

Son numerosos los proyectos en los que la comunidad universitaria puede participar. Actualmente son 120 los programas activos en los tres campus universitarios del distrito salmantino. Por una parte, encontramos los que desarrolla directamente la Universidad de Salamanca y por otro, los que diseñan otras entidades sin ánimo de lucro colaboradoras con la USAL.

Participación

El Servicio de Asuntos Sociales proporciona tres fórmulas para poder participar en estos programas. Como persona voluntaria: con un compromiso en el tiempo, una formación y una certificación de las tareas y horas realizadas, sin reconocimiento de créditos ECTS.

Otro de los modelos es el de estudiante en formación participativa: con un compromiso, una formación y una certificación por curso académico con reconocimiento de hasta 3 créditos ECTS (75h) por curso académico y un total de 6 en todo el grado.

Y por último, como persona colaboradora: implicándose de forma más esporádica en actividades de carácter puntual que también se te certificarán.

Los proyectos son muy variados y de gran interés social: acompañamiento a alumnos nuevos, apoyo escolar en diferentes centros, apoyo a personas con discapacidad, acompañamiento en situaciones de soledad, actividades lúdico deportivas con escolares, talleres intergeneracionales.

Otra de las versiones del voluntariado dentro de la USAL la proporciona el programa Erasmus+. La Universidad de Salamanca, a través del Servicio de Asuntos Sociales, está acreditada como organización de Envío y Acogida del programa europeo, con el fin de poder asesorar y realizar los trámites necesarios para la participación de los estudiantes en un proyecto del Servicio Voluntario Europeo.

Voluntarios

Pablo Jara estudia el último curso de Trabajo Social y compagina las clases con dos sesiones vespertinas a la semana de voluntariado. Su tarea consiste en ‘enseñar informática’ a las personas mayores, a nivel de iniciación a un grupo y de perfeccionamiento a otro. “Aunque en realidad, lo que quieren y necesitan es que hables con ellos, que les escuches y compartas vivencias. Todo ello entre nociones básicas de informática”, comenta. Añade que es una experiencia fantásticas, porque el aprendizaje es mutuo, ellos me dan a mí tanto como yo a ellos.

No es el primer año que se implica como voluntario, pues el curso pasado ya participó “aunque de forma puntual” con la asociación INSOLAMIS.

Pablo, además de estudiante, trabaja como monitor de ocio y tiempo libre en una empresa nacional que opera en el sector de las personas con diversidad funcional.

Por otra parte, Leyre Zamarreño lleva tres años entregando su tiempo y su ilusión a uno de los proyectos que gestiona la Oficina Verde de la USAL. En concreto, se trata del programa Huertos Escolares, dirigido a los niños y que se gestiona a través de los colegios. “Cuando comienza el curso escolar montamos un huerto para que los alumnos conozcan de donde provienen los alimentos que comen a diario. Y a la vez, incorporamos actividades relacionadas con la nutrición o la alimentación saludable”, aclara la joven.

Leyre, estudiante de último curso de Biología, asegura que el trabajo de voluntariado le ha aportado nuevos horizontes en su futuro profesional “ahora pienso en la educación ambiental como una opción laboral”. También asegura que, trabajando con los niños ha aprendido a tener más paciencia. Además, continúa, es muy satisfactorio saber y comprobar que el trabajo que desarrollas vale para algo.

En su caso, las tareas de voluntariado coinciden con su día libre, los viernes, “no supone dejar de atender mis obligaciones en la Universidad”. Aunque podía haber aprovechado las horas de trabajo solidario para conseguir créditos, no lo ha hecho, “porque no me planteo el voluntariado para este fin”.

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Voluntarios de la Universidad de Salamanca
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Voluntarios de la Universidad de Salamanca en el aula

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