La provincia de Salamanca se apunta al turismo astronómico

Cuando se celebran los 50 años de la llegada del hombre a la Luna, descubrimos el potencial astroturístico de la provincia salmantina, en la que se están desarrollando ambiciosas iniciativas destinadas a los aficionados a la observación de los cuerpos celestes

Imagen de archivo de un cielo estrellado.
Imagen de archivo de un cielo estrellado.

Las estrelladas noches de verano nos animan a echar la vista al cielo y disfrutar de ese espectáculo natural que compone nuestro sistema solar y en el que, al oscurecer, la Luna acapara todo el protagonismo. Precisamente, estos días, nuestro satélite está en el foco de los medios de comunicación. Medio siglo ha pasado desde que Neil Armstrong plantara la bandera de los Estados Unidos en la superficie lunar. La carrera por la conquista del espacio no había hecho más que empezar, aunque aquella hazaña se ha convertido en un hito difícil de superar.

Gracias a esa misión sabemos que la brillante esfera blanca que ilumina el cielo es un desierto de cráteres, sólo visibles desde la Tierra por medio de potentes lentes. Agrupaciones como OSAE, la Organización Salmantina de la Astronáutica y el Espacio, -fundada el 21 de julio de 1994, precisamente, con motivo de los 25 años del alunizaje del Apolo XI-, permiten a los salmantinos disfrutar de los fenómenos astronómicos que periódicamente tienen lugar. Los socios, alrededor de medio centenar, ofrecen charlas y trasladan sus equipos a puntos de baja contaminación lumínica para realizar observaciones abiertas a la ciudadanía.

Al igual que esta asociación, se mantiene activo otro grupo, denominado Supernova, nacido en el seno de la USAL en 2015, y en la que están integrados estudiantes de distintas ramas del conocimiento, aunque todos vinculados por su afición a la Astronomía. También ellos promueven actividades de divulgación científica, como la colaboración que desarrollan con el Centro Comercial el Tormes, donde se ha instalado un planetario didáctico, que permanecerá abierto al público, de lunes a viernes, por la tarde y los sábados por la mañana, hasta el mes de septiembre.

Destino Starlight

Según explican Fernando Carro, vicepresidente de la OSAE, la provincia de Salamanca está aún muy verde en el concepto de astroturismo, aunque empiezan a darse los primero pasos. “Por una parte, está muy avanzada la adjudicación del certificado Destino Starlight a las Batuecas y la Sierra de Francia, una iniciativa que promueven la Diputación de Salamanca, los ayuntamientos de la zona, colectivos vecinales y culturales y la OSAE”.

Las Batuecas-Sierra de Francia, a la espera de la certificación Destino Turístico  Starlight

La Fundación Starlight ha creado un sistema de certificación, mediante el cual se acreditan aquellos espacios que poseen una excelente calidad de cielo y que representan un ejemplo de protección y conservación.

“Tanto las Batuecas como Las Arribes del Duero son las mejores comarcas para la observación del espacio. Especialmente la primera, por la altitud”. “Cuando hacemos salidas a puntos más cercanos, elegimos la ermita del Viso o la del Cueto. Por la orografía del terreno, son espacios protegidos de la luz de la ciudad, que nos permiten contemplar mejor la bóveda celeste”, indica Carro.

Sistema solar en Miróbriga

Otra de las iniciativas que apunta el vicepresidente de la OSAE es un proyecto que se está ejecutando en Ciudad Rodrigo y comarca. El promotor es Nicolás Cahen, miembro también de la Organización Salmantina de la Astronáutica y del Espacio. Participa en la idea un grupo nutrido de aficionados que han dado forma a una asociación denominada Astróbriga, que es la entidad que está desarrollando el programa, que se encuentra la fase de conceptualización. “Esperamos presentarlo en septiembre. Es un proyecto muy ambicioso e interesante para la comarca, pues se convertirá en el único sistema solar a escala de España”. “El Sol se colocará en Ciudad Rodrigo, a su alrededor en los pueblos de la comarca, el resto de cuerpos celestes. Todo ello con la escala exacta, tanto en tamaño, como en distancia”, aclara Cahen. De este modo, el ‘astro rey’, que estará junto a la muralla de Ciudad Rodrigo, tendrá una altura de casi cinco metros; y la Tierra, que se ubicará a un kilómetro, tendrá cuatro centímetros de diámetro. Júpiter, con 40, estará en Ivanrey; Urano, en Pastores; y Neptuno en Siega Verde, donde se conjugará el atractivo arqueológico con el astronómico.

“La idea, apunta el promotor, es que nos demos cuenta de la distancia y el tamaños de nuestro sistema solar; y, en definitiva, divulgar la cultura científica con guías y realizando visitas tuteladas, para lo que se van a formar a un grupo de personas. Asimismo, nos gustaría vincular su montaje con el medio natural y patrimonial”.

El proyecto de Astróbriga cuenta con un padrino de excepción, el astrofísico mirobrigense Javier Rodríguez-Pacheco, catedrático de Física en la Universidad de Alcalá de Henares y coordinador del proyecto de la ESA y NASA de la Solar Orbiter.

Además de las iniciativas antes señaladas, destacar que la provincia cuenta con dos telescopios. En la Base Aéra de Matacán, el Celeste I, una joya de la ingeniería, que data de los años 40 del siglo pasado y que ha sido reformado hace solo cinco años. Y también el telescopio de la Facultad de Físicas, dedicado a las prácticas de los alumnos.

Telescopio en la Facultad de Físicas

Fotografía del telescopio situado en la Facultad de Ciencias.
Fotografía del telescopio situado en la Facultad de Ciencias.

Los niños que participan este verano en los campamentos científicos que organiza la Universidad de Salamanca tienen la oportunidad de conocer el único ‘planetario’ con que cuenta la ciudad. En realidad se trata de un telescopio ubicado en la facultad de Físicas.

Desconocido para la mayor parte de los salmantinos, su cúpula se puede ver desde algunos puntos de la capital. El uso de esta gran lente está restringida al ámbito universitario y son los alumnos de primer curso de grado los únicos que tienen acceso al mismo para realizar sus prácticas.

De momento, según indican desde la facultad, no existe ninguna actividad prevista de cara a la ciudadanía, excepto las visitas concertadas con los grupos de participantes en los citados campamentos infantiles.


El planetario de Matacán, una joya única en el mundo

La Base Aérea salmantina conserva en funcionamiento uno de los equipos de astronomía más antiguos que se conocen

La Base Aérea de Matacán (Salamanca), conserva en funcionamiento uno de los planetarios ópticos más antiguos del mundo. Está fabricado en España en el año 1945, con el objetivo de ser utilizado como aula de navegación aérea en la Escuela de Vuelos sin Visibilidad de Matacán, gracias a su posibilidad de proyectar en tierra, los movimientos naturales de los astros. Con él aprendieron a orientarse por las estrellas cientos de pilotos y radionavegantes (radiotelegrafistas), de la aviación militar y civil española.

Fotografía del planetario de Matacán.
Fotografía del planetario de Matacán.

Se encuentra en una habitación circular, de seis metros de diámetro, terminada en cúpula semiesférica, que sirve de pantalla de proyección para la simulación. Su aforo es de 32 asientos de madera. La máquina dispone de todo lo necesario para reproducir la mecánica celeste y explicar los movimientos aparentes de los astros. Está concebido de forma que, permite proyectar la situación de la bóveda celeste a la hora y día que se desee, en un periodo que abarcaría 27.000 años por delante o por detrás del día de la fecha en que nos encontremos.

El Planetario constituyó un elemento de enseñanza muy importante para los estudios de astronomía de la época, así como para la instrucción de la navegación aérea y marítima mediante las estrellas, tanto para el personal de la armada como para la aviación.

Aunque sus piezas se han ido renovando con los años, fue en 2014 cuando se acometió una importante restauración a esta joya de la ingeniería, gracias a las colaboración de la Fundación Iberdrola con el Ejército del Aire. El valor de esta pieza, catalogada como Patrimonio Histórico-Artístico, ha crecido notablemente tras esta minuciosa rehabilitación, como también el interés del público en conocerla.

Las visitas son posibles, de manera concertada y a través de colectivos. Para ello, es necesario solicitarlo por escrito y con tiempo a la Base Aérea de Matacán.

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