De Salamanca a Moscú, a pedales por una causa solidaria

Juan Sellers se ha aliado con ASCOL para dar visibilidad a la leucemia y a las enfermedades contra la sangre a través del reto solidario ‘De Salamanca a Moscú en bicicleta’, con el que esperan encontrar donantes de médula ósea

Juan Sellers, junto a la bicicleta con la que entrena a diario para prepararse para su nuevo reto en Rusia.
Juan Sellers, junto a la bicicleta con la que entrena a diario para prepararse para su nuevo reto en Rusia.

Juan Sellers se jubiló hace seis años pero su espíritu intrépido le impulsaba a emprender nuevas aventuras. Por eso, el salmantino decidió dejarlo todo atrás, vender su casa y dos coches y empezar a vivir y a disfrutar. Una vez que dio el gran paso, comenzó su gran viaje. “He recorrido medio mundo con la bici”, comenta.

Sin embargo, después de pasar un año en diferentes países de América, y de llegar a lugares como Mongolia o Marruecos, Sellers supo que quería aunar su pasión por el deporte con una causa solidaria. Bastó con una rápida consulta en un buscador web para localizar a la Asociación contra la leucemia y las enfermedades de la sangre (ASCOL), cuya sede se encuentra en Salamanca.

El salmantino, en una competición deportiva.
El salmantino, en una competición deportiva.

De esta forma es como nació el proyecto ‘De Salamanca a Moscú en bicicleta’, que pretende hacer visible la leucemia y las enfermedades contra la sangre. A través de este reto, tanto el veterano como ASCOL esperan recaudar fondos que se destinaran íntegramente a esta organización, además de buscar donantes de médula ósea.

La aventura comenzará el próximo 1 de junio, cuando Juan Sellers saldrá desde Salamanca y se enfrentará a los 4.000 kilómetros que unen la ciudad charra con Moscú. Allí, el ciclista intentará que le reciba el presidente de Rusia, Vladímir Putín.

“Voy a hacer una primera etapa controlada hasta Bayona, una localidad situada en el sudoeste de Francia”, comenta el salmantino sobre el inicio del reto solidario. Este será el primero de los diez países que Juan recorrerá durante su viaje a pedales por toda Europa.

Con la finalidad de realizar un seguimiento de sus avances, el ciclista tiene previsto fotografiarse junto a la Torre Eiffel, al lado de los restos del Muro de Berlín y en Plaza Roja de Moscú. “En ellas apareceré con el cartel de la causa solidaria y repartiré folletos informativos en todos los países por los que voy a pasar”, comenta.

“Solo llevo dos culottes, dos maillots, la tarjeta de crédito y el móvil”

Por el momento, Sellers no se pone una fecha límite para terminar su viaje, que costea él mismo. “Puede que sean 40, 50 o 60 días”, afirma. Durante el tiempo que esté fuera de casa, dormirá y comerá en los lugares que vaya encontrando por el camino. “En otras ocasiones, he pasado la noche con desconocidos, en comisarías o en mi tienda de campaña.” Lejos de lo que se pueda pensar, Juan va ligero de equipaje. “Solo llevo dos culottes, dos maillots, la tarjeta de crédito y el móvil”, afirma.

Aunque el viaje solidario no comenzará hasta el próximo verano, durante este mes se han podido realizar donativos a través de la página web www.migranodearena.org. Desde el pasado 3 de enero, el reto ‘Los 4.000 kilómetros de ASCOL’ ya ha alcanzado el objetivo inicial de 4.000 euros donados, que ASCOL destinará a infraestructura, voluntariado y pisos de acogida.

Viajes por más de 50 países

Juan Sellers, en una imagen en los Alpes.
Juan Sellers, en una imagen en los Alpes.

El viaje a Moscú no es el primero que realiza Sellers, acompañado unicamente de su bicicleta. Tanto es así, que ya ha dejado su huella en cinco de los seis continentes. “Me falta solo Oceanía”, señala mientras recuerda que sus ruedas han pisado desde la arena del desierto hasta la nieve de los Alpes. “He tenido muchos incidentes pero he sobrevivido”, comenta.

Su última gran hazaña sucedió hace solo seis meses, cuando viajó desde Helsinky hasta Atenas abanderando una causa solidaria en favor del Síndrome de Asperger. Más de 6.000 kilómetros que completó con éxito. Anteriormente, había ido hasta Mongolia para participar en una prueba deportiva.

El apoyo de su familia

En todos sus viajes, el veterano ha contado con el apoyo incondicional de sus allegados. “Cuando me planteé empezar esta nueva vida, hicimos un consejo de familia para conocer la opinión de mi mujer y de mis hijos y ganó el ‘sí’ por unanimidad”, afirma el salmantino.

Así, Juan Sellers ha convertido a la bicicleta en algo más que un medio de transporte, transformándola en la herramienta que le permite llevar las acciones solidarias salmantinas por todo el mundo. “Soy un hombre feliz por aportar mi grano de arena en esta causa y voy a volcarme totalmente en ella y en el viaje a Rusia”, afirma con una sonrisa.

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