Miranda do Douro, un destino aún por descubrir

Miranda do Douro, a cien kilómetros de Salamanca, es mucho más que una ciudad de compras, atesora una rica historia y un patrimonio arquitectónico y natural, único. Bien merece la pena un viaje para conocer todos sus encantos, no les defraudará

Miranda do Douro pertenece al distrito de Braganza.
Miranda do Douro pertenece al distrito de Braganza.

Miranda do Douro es una de las poblaciones portuguesas más conocidas por los salmantinos por su ubicación geográfica, municipio de frontera entre Portugal y la vecina Zamora. Precisamente, por encontrarse en la ‘raya’ hispanolusa se caracteriza por su tradición comercial, afianzada en la década de los 70 y 80 del siglo pasado, cuando la moneda única era aún un espejismo y los pueblos fronterizos aprovechaban la diferencia de valor entre el escudo y la peseta para comerciar con algunos artículos. Imposible deshacerse del tópico. Miranda do Douro, al igual que Villa Formoso, en la frontera salmantina, siempre estarán asociados a las toallas, el café, los muebles y el exquisito ‘Bacalao Dorado’ o Bacalhau á Brás.

Con la entrada en el mercado único y la desaparición de las aduanas en la Península Ibérica, el negocio fue mermando, aunque aún hoy sigue siendo una excusa para viajar al país vecino, en buena medida por la calidad de la mercancía: el algodón de Portugal o la madera de sus muebles.

Pero lo cierto es que Miranda do Douro ofrece mucho más que muebles, textiles o café. En primer lugar, el municipio está enclavado en un lugar privilegiado y singular; un espacio único en Europa, los arribes del Duero que comparte con Salamanca y Zamora y que aquí se denominan Parque Natural do Douro Internacional. El gran río Duero se adentra en tierras lusas encajonado entre enormes bloques de granito forrados de vegetación que dan forma a una gran lengua de aguas oscuras por las que se puede navegar. Un auténtico espectáculo natural que la naturaleza no ha tenido el capricho de construir en ningún otro lugar de Europa. Solo por ello, merece la pena visitarlo y disfrutarlo. Y se puede hacer de muchas maneras, pues la oferta turística de esta localidad es amplia y está pensada para todo tipo de visitantes.

Miranda do Douro
La localidad de Miranda do Douro pertenece al distrito de Braganza y se ubica en la Región Norte del país, dentro de la comarca de Trás os Montes. Este municipio es la sede de 17 pedanías y barrios, denominados freguesías que abarcan una población de cera de 7.500 habitantes, dispersos en algo menos de 500 kilómetros cuadrados. Como peculiaridad lingüística, los originarios de este lugar utilizan un dialecto propio, el ‘mirandés’ que parece que es una variedad del asturleonés. Esta singularidad nos lleva a hablar de su historia. Y es que en la antigüedad estuvo bajo el mando del Convento de Astorga.

La villa de Miranda existía ya en la Edad Media y fue en el año 1286 cuando se eleva a la categoría de pueblo, en el Tratado de Alcañices, firmado por el Rey de Portugal D. Dinis y Fernando VI de Castilla. Con el paso de los siglos va adquiriendo más importancia y en 1545 adquiere la categoría de ciudad, convirtiéndose en la capital de Trás os Montes, hasta que en 1762, en el contexto de la Guerra de los Siete Años, empieza su declive. Arrasada por Carlos III, muere un tercio de su población y destruyen buena parte de su patrimonio. Dos años después, Braganza ocupa su plaza como sede de la comarca.

Doscientos años después, gracias a la construcción de las represas de Picote y Miranda, el ayuntamiento se ha volcado como una región en franco desarrollo y la ciudad, gracias a la perfecta armonía entre el pasado y el presente, es hoy un verdadero museo vivo.

Por eso, el municipio de Miranda do Douro es poseedor de un vasto, diversificado y valioso patrimonio cultural y arquitectónico esparcido por sus freguesías, que continúan preservando y divulgando parte de su cultura por medio de sus piezas manufacturadas como las Colchas hechas en los telares tradicionales, los tejidos de Zaragoza y Bureros, los Bordados, Gaitas de Foles, Flautas, Castanholas y Rocas.

Desde Salamanca, podemos viajar a Miranda por la carretera de Zamora A-66, hasta el Cubo del Vino. De ahí a Bermillo de Sayago, por la ZA-302. Tomamos la ZA-311, hasta Moralina, donde nos desviamos por la ZA-324 hasta Miranda do Douro.

Parque do Douro Internacional

El Parque Natural del Duero Internacional abarca parte de los municipios de Miranda do Douro, Mogadouro, Freixo de Espada à Cinta y Figueira de Castelo Rodrigo, en la zona fronteriza del río Duero (una extensión de cerca de 122 kilómetros).

Los márgenes escarpados del valle profundo del río, forman desfiladeros monumentales, espectaculares, donde nidifican varias especies de aves amenazadas de extinción a nivel nacional e internacional, atraídas seguramente por la proximidad de las explotaciones agrícolas y pecuarias donde, fácilmente, pueden localizar y obtener alimentos. Entre ellas destaca el Buitre de Egipto o Britango, que fue elegido como símbolo de este Parque.

El clima de la región registra acentuadas amplitudes térmicas, con inviernos fríos y veranos muy calurosos y secos, estando el área sur del Parque integrada en la denominada “tierra caliente”. En los meses de febrero y marzo, con los almendros en flor, la naturaleza ofrece un espectáculo de belleza y color, muy apreciado y celebrado con fiestas populares.

Museo de la Tierra de Miranda

El Museo de la Terra de Miranda fue fundado en 1982 por el sacerdote António Maria Mourinho. El edificio en el que se encuentra instalado, del s. XVII, era la antigua Domus Municipalis de Miranda do Douro, que también sirvió de cárcel. El patrimonio del museo está formado por colecciones arqueológicas que corresponden a diversos períodos históricos, así como por una importante colección etnográfica de la región transmontana. De todos, el más significativo es el núcleo dedicado a Miranda. Correo electrónico: mterramiranda@culturanorte.pt / www.culturanorte.pt

Concatedral de Miranda do Douro

Mandada construir por D. João III, la Catedral de Miranda do Douro comenzó a construirse el 24 de mayo de 1552 y la coronación del altar data de 1586. La obra implicó la destrucción de la antigua Iglesia de Santa María, un templo gótico construido durante el reinado de D. Dinís en el siglo XIV. De diseño manierista, este notable templo tiene una fachada armoniosa con un cuerpo central flanqueado por dos poderosas torres y un interior en tres naves abovedadas a la manera gótica y crucería de ojivas de nervaduras visibles. El retablo mayor, un conjunto escultórico dedicado a Santa María la Mayor, es ya una obra del siglo XVII, y se debe al trabajo de Gregorio Fernández. En su interior destaca la figura del Menino Jesus da Cartolinha, un niño Jesús ataviado con trajes ‘de calle’, laicos. Junto a la talla, se colocan los diferentes atuendos con los que visten a la figura en las distintas épocas del año.

Los Restos del Castillo

Antes de salir del casco histórico del municipio no debemos olvidar una visita a los restos del Castillo de Miranda do Douro, que data del siglo XIII. Se conserva una parte de la ciudadela, algunos lienzos de muralla, en los que están enclavados algunos torreones y la llamada Porta da Traição (Puerta de la Traición). En las murallas que rodean al Castillo se abren también otras entradas.

Muralla Prerrománica

Justo al lado de la Concatedral de Miranda do Douro se encuentran los restos de la muralla prerrománica que, en líneas generales, gozan de un buen estado de conservación. Desde esta zona también se pueden observar unas preciosas vistas del río Duero y de la zona del embarcadero del crucero ambiental.

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