En marcha para disfrutar de la provincia

El programa ‘Naturaleza Escondida’ de La Salina propone un calendario de rutas por la provincia para descubrir los parajes menos conocidos

El grupo que participó en la primera marcha, posando en el haya centenaria más meridional de Europa, en Herguijuela de la Sierra. Fotos: Diputación.
El grupo que participó en la primera marcha, posando en el haya centenaria más meridional de Europa, en Herguijuela de la Sierra. Fotos: Diputación.

Cerca de un centenar de personas participaron el pasado domingo 17 de marzo, en la primera marcha del proyecto de turismo ‘Naturaleza Escondida’ que promueve la Diputación de Salamanca, con el fin de promocionar el senderismo por los parajes salmantinos. La institución provincial ofrece, a través de esta propuesta, ocho rutas senderistas con un nivel de dificultad bajo y medio que se desarrollarán hasta el mes de junio.

Con esta iniciativa, la institución provincial pretende dar a conocer aquellos rincones de la provincia que, si bien no son tan conocidos, destacan por su enorme belleza paisajística. Se trata de un programa de rutas que mezcla la marcha nórdica y el senderismo con los productos típicos saludables de cada zona.

Inscripción previa

Cada una de las rutas planificadas requiere de inscripción previa. Máximo de 100 personas por ruta. Inscripción: www.tiempolibreb612.es De forma completamente gratuita, la Diputación dispondrá autobuses que saldrán de Salamanca hacia el punto de inicio de la ruta. Durante la misma se harán dos paradas: una previa al comienzo de la marcha en la que se proporcionará una descripción de la misma, así como curiosidades acerca de los lugares por los que transita y técnicas de senderismo y otra al finalizar en la que los participantes podrán degustar el producto típico de la zona.

La primera ruta, que tuvo lugar el domingo 17 de marzo contó con la participación de decenas de senderistas que pudieron disfrutar de un día espléndido por la Sierra de Francia. Las siguientes rutas permitirán a sus participantes descubrir maravillas singulares como la mística Cueva la Mora, La Ceja o Techo de Salamanca, que recibe su nombre por ser un punto de alta montaña de más de 2.400 metros de altitud; el balcón natural Picón de Felipe, el histórico Puente de los Franceses, el aún por descubrir Castillo de Valero y el promontorio rocoso Pena Huevo. Lugares que, al descubrirlos, representan un espectáculo visual.

La iniciativa de este proyecto viene motivada por el creciente interés por parte de los turistas de explorar la provincia, buscando aquellos lugares diferenciales que requieran cierto grado de compromiso para llegar a conocerlo. Por este motivo, Naturaleza Escondida propone a los más aventureros adentrarse en los lugares más recónditos, a la par que mágicos, de la provincia salmantina, permitiendo no sólo disfrutar de la práctica del senderismo sino también de la gastronomía de su territorio, así como las particularidades de cada uno de los lugares visitados.

El día 31, al Picón de Felipe, en Las Arribes

Esta ruta de Naturaleza Escondida nos llevará al Mirador del Picón de Felipe desde el que se puede contemplar unas vistas y panorámicas espectaculares del cañón del Duero, con las tierras de Portugal enfrente y la Presa de Aldeadávila a un lado. Éste es uno de los miradores que tiene el Duero, de entre los varios que se pueden admirar desde Aldeadávila de la Ribera.

El Picón de Felipe, en Las Arribes.
El Picón de Felipe, en Las Arribes.

Esta ruta tiene mucha historia, viene del siglo XVIII. Cuentan, que un pastor de Aldeadávila, llamado Felipe, acudía al paraje con sus cabras. Éste, se enamoró de una muchacha del pueblo portugués de Bruçó, a la que no podía llegar a ver debido al inmenso vacío que suponía el Duero. Desesperado en su añoranza, decidió hacer con sus propias manos y con sus pequeñas herramientas, un puente o algo que le permitiera cruzar el río y reunirse con su amada. Esto lo hacía por el punto más cercano entre las dos tierra: Justo en el Picón que ahora es llamado de Felipe.

La ruta que transcurre por las cotas altas de Los Arribes Salmantinos nos permitirá tener unas vistas privilegiadas de todo el entorno y de esta maravilla de la provincia de Salamanca. Partiremos desde Aldeadávila por la pista que sale junto a la Ermita de La Santa en dirección al mirador de Rupitín caminando por una pista de tierra en buen estado entre prados y huertos.

El camino está balizado y no tiene pérdida. Este primer tramo es siempre con una suave inclinación descendente. Después de una media hora caminando nos sorprenderan las primeras vistas del cañón del Duero a nuestra izquierda. Estas vistas ya nos acompañaran toda la ruta hasta llegar al salto de Aldeadávila.

www.tiempolibreb612.es/abenturas/senderismo-en-salamanca-naturaleza-escondida

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