El sueño de una investigadora desde el corazón de Nueva York

La salmantina Mónica del Rey lleva tres años rozando el cielo desde Manhattan para tratar de identificar cuáles son los genes que oponen resistencia a tratamientos de leucemia aguda y síndromes mielodisplásicos

Mónica del Rey, disfrutando de las vistas de la Estatua de la Libertad desde Governors Island.
Mónica del Rey, disfrutando de las vistas de la Estatua de la Libertad desde Governors Island.

Pocas personas pueden decir que se dedican a aquello que han estudiado. Pocas personas pueden decir que se dedican a la investigación en leucemia y poder retribuir en cierta medida a la sociedad. Pocas personas pueden decir que viven en uno de los centros neurálgicos del mundo, cima de la investigación en cáncer, las finanzas, las artes, y la moda, entre otros, como es Nueva York. Pocas. Sin embargo, la salmantina Mónica del Rey, sí puede. Ella está cumpliendo su particular sueño americano aunque no sin trabajo, constancia y esfuerzo.

Desde hace, aproximadamente tres años, decidió embarcarse junto a su pareja en una de las aventuras de su vida. “Antes de hacer la tesis doctoral en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, y también durante ese tiempo, conseguí becas para otros laboratorios de Londres y Belfast y aprendí nuevas técnicas en investigación”, confiesa la bióloga que se especializó en Clínica del Cáncer. “Esas experiencias despertaron en mí un interés por aprender más, no solo profesionalmente, sino también personalmente en otro país, durante una estancia prolongada”, confiesa. “Busqué un laboratorio donde seguir aprendiendo sobre leucemia y síndromes mielodisplásicos y ciudades como Nueva York están en lo más alto en este campo. Mi actual jefe en cuestión me hizo una entrevista a distancia y, luego, ambos tuvimos un congreso en Washington unos meses más tarde, así que quedamos allí para conocernos personalmente”. Y así empezó la aventura de Mónica por el Nuevo Mundo que se marchó con su pareja y contó con la ayuda de unos amigos que ya vivían allí.

En noviembre de 2015, la salmantina puso el primer pie en la que es su residencia actual; un apartamento en el centro de Manhattan. “El hospital donde trabajo está muy céntrico, tenemos la suerte de vivir a unas pocas calles del Empire State, la Quinta Avenida o Times Square. Además, “a los pocos meses, él también encontró trabajo y, actualmente, es administrativo para el Food Bank for New York City. Nos sentimos privilegiados, ¡es maravilloso!”, confiesa emocionada Mónica.

Mónica del Rey, en su trabajo.
Mónica del Rey, en su trabajo.

Ahora que ya lleva tres años, la vida en América ya no tiene secretos para la salmantina aunque admite que “no fue nada fácil al principio”. “Aunque al llegar, la institución te tiene reservada una vivienda algo más asequible, que es mucho, no lo es todo -puesto que Nueva York es extremadamente caro-. Los apartamentos aquí están sin amueblar, así que los muebles son casi lo primero que tienes que comprar al llegar. Tienes que hacer mucho papeleo, chequeos médicos, abrir una cuenta de banco… y todo esto a la vez que empiezas en un nuevo trabajo y con gente totalmente distinta a ti a tu alrededor. Lo que en tu país podría resultar algo común, en el extranjero supone todo un reto. Además, a esta ciudad no puedes venir a construir desde cero; necesitas traer algunos ahorros porque al principio todo supone un desembolso. Pero al final, lo consigues; aprendes y sobrevives a esas situaciones”.

La investigadora reside en un edificio que está conectado por el interior con el hospital, por lo que en días de nieve no tiene ni siquiera que pisar la calle. De esta manera, no pierde ni un segundo en intentar descifrar cuáles son los genes para poder adaptar tratamientos eficaces.

La investigadora, en su hogar en Manhattan.
La investigadora, en su hogar en Manhattan.

Mucho sabemos sobre Nueva York, nos lo cuenta el cine, la televisión o, incluso, las agencias de viaje. Pero poco sabemos de los pequeños placeres, algo a lo que sí tiene acceso Mónica. “Puedes ver sus edificios más famosos, sus parques o sus inmensas avenidas a través de la pantalla; pero sólo si vives aquí, te encuentras con el rodaje de una película, descubres un día paseando una pequeña pastelería en la que hacen una tarta de calabaza increíble o, una noche sin pensarlo, tropiezas con un bar pequeño y con no muy buena pinta que termina siendo un sitio genial de monólogos y música en vivo. Sólo si vives aquí, tienes tiempo para recorrer con tranquilidad cada calle y, lo más especial de todo, es que siempre encuentras algo que termina sorprendiéndote en cada una de ellas”.

Musicales en Broadway, las vistas de Manhattan desde la isla Governors, la playa a Coney Island, cine y mercados de comida al aire libre, pistas de hielo, jardines botánicos, pintar caras como voluntaria a unos niños con pocos recursos en Harlem por la Superbowl…

Como anécdota, un pequeño traspié con el horno de casa que hizo saltar la alarma de todo el edificio. Hasta tres camiones de bomberos se trasladaron para “apagar el coloso en llamas” cuando la salmantina ya lo había solucionado antes, incluso, de bajar a pie las 16 plantas del edificio.

Perfil

Vistas del puente de Brooklyn desde un rooftop
Vistas del puente de Brooklyn desde un rooftop
  • Nombre: Mónica del Rey
  • Ocupación: Investigadora en Langone Medical Center (New York University)
  • Lugar de residencia: Manhattan, Nueva York, Estados Unidos
  • Habitantes: 8.500.000
  • Distancia:  1.938’34 kilómetros
  • Diferencia horaria: Seis horas menos

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