“Lo probé por una amiga y ahora quiero ser voluntaria”

Inés Rodríguez García acudió a las semicolonias de la Fundación Aviva en agosto del año pasado y espera ansiosa a cumplir la mayoría de edad para hacerse voluntaria en la entidad

Inés Rodríguez Castro, en la Fundación Aviva
Inés Rodríguez Castro, en la Fundación Aviva

De vez en cuando a Inés Rodríguez García, 17 años, le llegaban noticias de la Fundación Aviva, que trabaja en pro de la calidad de vida de las personas con discapacidad y de sus familias. Le venían rumores de las actividades que hacían a través de una amiga de su grupo, cuya hermana se encuentra en la entidad. Así es como le fue picando el gusanillo y decidió probar. El pasado verano, se apuntó a las semicolonias que organiza la fundación en agosto. A pesar de que Inés ya había sumando experiencias en su grupo de scout con personas con discapacidad, Aviva la enganchó de tal forma que, en la actualidad, cuenta los meses que le faltan para cumplir la mayoría de edad y ser voluntaria.

Si hay un sitio donde pasárselo bien es en Aviva, que dedica gran parte de su misión a la integración de personas a través del ocio y deporte. Inés comprobó por si misma los divertidos días de piscina, los talleres, teatro, los encuentros de convivencia, la visita a ludotecas con los más pequeños… Aunque una de las cosas que más le conmovió fue la simple búsqueda de un regalo.

“Aquí, celebrar un cumpleaños es mucho más especial, es muy familiar. No tiene nada que ver con comprar un regalo cualquiera”, revela la joven. “ Cuando eran pequeños, sus madres se encargaban de comprar los detalles a sus compañeros y, cuando crecen, generalmente, no tienen amigos, así que no han experimentado pequeñas cosas como ir en busca de un regalo”. Pero pertenecer a la Fundación Aviva es harina de otro costal. “Es increíble como cuando vamos a un sitio saben perfectamente lo que le va a gustar al ‘cumpleañero’ y el aprecio que se tienen los unos a los otros”.

El 19 de enero no faltará al musical que la entidad celebra en el Teatro Unicaja, una oda a Grease

Inés cursa segundo de Bachillerato y quiere estudiar Enfermería y, además, aprovecha algunos fines de semana y sus vacaciones para seguir participando en Aviva hasta que pueda hacerse voluntaria. “Celebramos Halloween, el cotillón de Fin de Año…” y, próximamente, el 19 de enero no faltará al musical que la entidad celebra en el Teatro Unicaja, una oda a Grease.

“No hay diferencias, lo primero que hay que hacer es conocer a las personas y, luego, juzgar”

Dice que Aviva le enseña “muchas cosas, sobre todo, “a ser empática”. “No hay diferencias entre cualquier chico de mi clase o los que vienen a la fundación”. “Sí que alguno necesita cierto apoyo en algo pero, por lo demás, todos somos iguales. Lo primero que hay que hacer es conocer y después juzgar”, zanja la joven salmantina.

“En Aviva, me he echado muchos amigos, desde Javier Martínez que me cuenta muchas anécdotas hasta María González, con la que me río un montón. Todos tienen puntazos, como los de Soledad Hernández…”.

Por este motivo, por la diversión, las ganas de hacer amigos, de experimentar nuevas sensaciones y conocimientos, Inés recomienda a todo el mundo que se apunte a las actividades de la Fundación Aviva. “Son experiencias que te marcan y, además, de todo se aprende”.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*