Talleres para descubrir el árbol de la vida

La Asociación Vecinal ZOES organizará, por tercer año consecutivo, el taller de genealogía. Bajo el liderazgo de Julia Pareja, los asistentes podrán indagar sobre sus raíces tanto dentro como fuera de España

Sobre estas líneas, algunos de los participantes en el taller durante pasadas ediciones, sosteniendo un árbol genealógico.
Sobre estas líneas, algunos de los participantes en el taller durante pasadas ediciones, sosteniendo un árbol genealógico.

Pocos hallazgos pueden suscitar tanta emoción como descubrir de dónde venimos. Conocer las raíces, la procedencia y los pormenores de la vida de nuestros antepasados se ha convertido en una labor que, cada año, suma más y más adeptos dentro de nuestras fronteras. En Salamanca, la Asociación de Vecinos del Barrio del Oeste (ZOES) ofrece, por tercer año consecutivo, un punto de encuentro a todos los aficionados a esta disciplina, mediante el taller de geneaología, que arrancará el próximo mes de octubre.

Bajo las directrices de Julia Pareja, monitora de la actividad, los asistentes podrán adquirir las herramientas necesarias para construir su árbol genealógico familiar, además de realizar una puesta en común de los avances y dificultades que se vayan encontrando a lo largo del proceso. Esta ardua tarea comenzará, al igual que en pasadas entregas, con una fase documental y proseguirá con otra dedicada al trabajo de campo. “Encontrar información sobre nuestros padres suele ser más sencillo. Sin embargo, a medida que se va escalando por las ramas generacionales, se vuelve más complicado”, comenta Pareja, cuya pasión por este campo la ha llevado a remontarse hasta el año 1500.

Jose Antonio Díaz, uno de los asistentes a las dos ediciones anteriores del curso, junto a su proyecto.
Jose Antonio Díaz, uno de los asistentes a las dos ediciones anteriores del curso, junto a su proyecto.

Para llevar a cabo esta labor, los archivos diocesanos, el registro civil, los protocolos notariales y el archivo histórico, entre muchas otras, se convierten en las fuentes documentales de referencia. No obstante, el acceso a las mismas, en algunas ocasiones, no es sencillo. Como afirma Pareja, mientras algunas de ellas se encuentran digitalizadas, la mayoría deben ser consultadas en persona o por los propios archiveros, lo que ha llevado a la monitora a realizar viajes genealógicos, “A veces, un apellido está muy concentrado en la provincia pero, otros, están repartidos por toda España. Algunos, incluso, proceden del extranjero”, sostiene.

Jose Antonio Díaz, uno de los asistentes a las dos ediciones anteriores del curso y que tiene previsto participar en la que comenzará próximamente, es un claro ejemplo de ello. Y es que, tras indagar durante años, ha realizado un descubrimiento sorprendente: sus orígenes provienen del continente asiático.

“Tengo constancia de que soy descendiente directo de uno de los cuatro samuráis japoneses que llegaron a España en 1614″

“Tengo constancia de que soy descendiente directo de uno de los cuatro samuráis japoneses que llegaron a España en 1614 y que se establecieron en Coria del Río, un municipio sevillano, en el que el apellido Japón es muy común”, asegura sobre esta historia que se perdió durante cuatro siglos y que recientemente a vuelto a salir a la luz. “Indagar en la genealogía es muy emocionante. Al final, es poner por escrito, lo que la memoria olvida de generación en generación”, añade en este sentido.

También hasta otro país parecen llegar las ramificaciones de María Rufina Luengo, participante en el taller la pasada edición. “Ahora mismo estoy recopilando información y buscando las partidas de bautismo y otros documentos. Por el momento, sé que, además de en la provincia, tengo antepasados en Zaragoza, como mi bisabuelo. Otro de mis apellidos no es muy común en España; quizá provenga de Alemania. Todo esto es muy apasionante”, comenta.

Exposición de los trabajos realizados durante la pasada edición, en el Barrio del Oeste.
Exposición de los trabajos realizados durante la pasada edición, en el Barrio del Oeste.

Sin embargo, la genealogía no solo logra descifrar la identidad de antecesores lejanos. Por ejemplo, para Paco Criado, uno de los asistentes más veteranos, que ha logrado encontrar a familiares nacidos en el 1587, la mayor sorpresa fue descubrir la ideología de un ascendiente mucho más cercano. “Al empezar a recabar información sobre mi abuelo, me he enterado de cosas de las que no tenía constancia hasta el año pasado. Por ejemplo, descubrí que mi familia había sido republicana”.

Además de la elaboración de los árboles genealógicos, durante los talleres también se realizarán los llamados libros de la historia familiar. “Se trata de profundizar en una o varias personas concretas. El objetivo es descifrar detalles de sus vidas como en qué trabajaron, dónde estudiaron o cuál era su nivel económico”, explica Pareja, que actualmente se encuentra inmersa en un volumen dedicado a sus padres. “Llevo cincuenta páginas y esto no ha hecho más que empezar”, afirma.

Para contextualizar estas historias, a lo largo de las sesiones se recomendará a los asistentes al curso realizar un trabajo de documentación a través de la lectura. “Cada vez que encontramos un dato nuevo sobre algún antepasado, intentamos leer un libro relacionado. Por ejemplo, mi abuelo era evangelista, por lo que estoy estudiando sobre ello.” comenta Paco Criado.

Cómo y cuándo apuntarse

Estos talleres, dirigidos a personas de cualquier edad, se realizan el primer sábado de cada mes en la sede de ZOES, situada en el número 8 de la Calle Valle Inclán. Aquellas personas interesadas en apuntarse deberán ponerse en contacto con la asociación vecinal a partir de este lunes, 16 de septiembre.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*