Un salmantino en la pintoresca Galway

La ciudad de la costa oeste de Irlanda, Galway, ha atrapado al salmantino David Hernández, que no podrá zafarse por el momento. Allí ha encontrado un trabajo mejor remunerado que en Salamanca y una vida llena de aventuras

Galway
David Hernández recorriendo las calles de Galway.

Quería salir de Salamanca y expandirse profesionalmente. Y el salmantino David Hernandez puso rumbo a Galway, en Irlanda, donde le esperaban unos amigos con las puertas abiertas. “Llevo desde abril. Vine para pasar el verano y aún sigo aquí”, confiesa David, quien añade que tiene previsto quedarse hasta el año que viene, “de momento”. “Cuando llegué, vi el rollo que hay con la gente y la forma de vivir que tienen aquí y decidí quedarme una temporada”.

“En la actualidad, comparto chalet con otros tres amigos de toda la vida”, asegura David. Además, sostiene que “no puede quejarse” en el tema del trabajo por la rapidez con que se encuentra en la que es una de las ciudades costeras de Irlanda. “Lo del trabajo es una locura. Aquí es como debería ser en todas partes. Es súper fácil encontrar trabajo. De hecho, yo tardé un par de días, pero alguno de mis amigos encontró trabajo la mañana de empezar a buscar. Luego, si quieres uno un poco mejor remunerado tienes que buscar con mas empeño y cuesta más pero, al final, acabas trabajando en alguna fábrica; cobras el doble que en España y trabajas la mitad”.

Llevo desde abril. Vine para pasar el verano y aún sigo aquí

En la actualidad, el salmantino trabaja por las mañanas montando discos duros y, aunque lamenta que su día a día sea “rutinario”, se siente satisfecho con “poder aprovechar la tarde” en una de las ciudades más bohemias de Europa. “Suelo hacer un poco de deporte, leer —que es algo muy importante aunque haya tardado en darme cuenta— y cocinar, que estoy aprendiendo también poco a poco”, bromea. “Ahora mismo, me encuentro en un momento increíble, aprovecho el tiempo todo lo que puedo y no paro de hacer cosas, conozco gente, trabajo y disfruto”.

David puede decir que está viviendo una grata aventura en una de las ciudades donde lo más difícil es encontrar alojamiento. “Nada mas llegar vine a la casa donde ya vivía uno de mis amigos y, justo cuando llegué, se fue otro amigo suyo, por lo que me quede con su habitación”.

Galway
El salmantino David Hernández.

Galway es una de las ciudades con más crecimiento económico de Europa y el salmantino la describe como “muy pintoresca” y como uno de los epicentros “donde hay habitantes de todas las nacionalidades, por lo que se descubre nuevas culturas”. Aunque no es oro todo lo que reluce, el salmantino ha podido comprobar “el problema de alcoholismo de sus habitantes”. “Y si superas el obstáculo meteorológico —todas las estaciones se dan en un sólo día— puedes hacer lo que quieras, es muy divertida”.

“Puedes hacer de todo, desde jugar a los deportes típicos de aquí, como el ‘hurling’, hasta ir al teatro o al cine —que también está bien ver películas en ingles no solo en el ordenador—”, bromea. David , además explica que la ciudad tiene una catedral “muy bonita, aunque no es comparable a la de Salamanca lógicamente”. “Hay equipo de remo, puedes apuntarte a mil cosas…”.

Sin embargo, la comida es harina de otro costal. “En Irlanda no comen muy sano que digamos, les gusta cocinar mucho con lo que llaman ‘buttermilk’, que es básicamente mantequilla. Lo bueno es que siempre tienes los clásicos restaurantes italianos, chinos… que ponen una comida excelente. De hecho, suelo salir con mis amigos los fines de semana a probar algún restaurante nuevo, aunque ya tenemos nuestro restaurante mítico”.

Por el momento, David no se ve regresando a Salamanca, prefiere seguir corriendo aventuras como la que le llevó, junto a sus compañeros, a mitad de un bosque con “un montón de hippies” alrededor, pero eso es una historia para el segundo capítulo de este salmantino sin fronteras.

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