Salamanca ya huele a hornazo y torrijas, típicos en Semana Santa

El hornazo se hará esperar hasta el Lunes de Aguas pero durante esta semana de Pasión otros productos inundarán las mesas

La gastronomía española tiene fama mundial pero si hay algo por lo que se distingue Salamanca y provincia es por el hornazo, que ya se empieza a cocinar en los fogones salmantinos. Es cierto que hasta el Lunes de Aguas las casas y campos de la geografía charra no se bañarán por vecinos y visitantes que se reúnan para comer este manjar, santo y seña de Salamanca, pero es ahora cuando comienzan a prepararse.

El calendario religioso no sólo marca las celebraciones de prácticas de recogimiento o procesiones sino, también, en su ámbito más gastronómico. La Cuaresma, desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo —que este año ha caído el 6 de marzo al 18 de abril— se trata de un tiempo de purificación interna, un tiempo de penitencia con ayuno y abstinencia de carne. Simboliza el período de 40 días que pasó Jesús en el desierto de Judea. Una práctica que se remonta al siglo IV pero con evidencias desde el s. II y III.

La Pascua marca el final de la Semana Santa, muerte y resurrección de Jesús, esperada está última para el 21 de abril, Domingo de Resurrección.

Quizás tras el tiempo de ayuno y abstinencia de carne, el hornazo sirviera como la vuelta a determinados manjares vetados en los días anteriores y como respuesta a retomar fuerzas y aporte calórico; aunque también se dice que podría ser un alimento de pastores, alimento que ha conseguido ser marca de garantía ‘Hornazo de Salamanca’.

Las comunidades de Andalucía, Castilla La Mancha o las dos provincias vecinas (Ávila y Zamora) cuentan con hornazos pero el plato salmantino no sólo se distingue físicamente sino también por la masa de pan y los ingredientes para el relleno, productos de Salamanca como el chorizo, lomo y jamón.

Este manjar consigue reunir año tras año a amigos y familiares en una jornada de convivencia

La tradición del Lunes de Aguas se remonta a la época de Felipe II en el siglo XVI, cuando hizo su entrada en Salamanca en 1543 para desposarse con María de Portugal. Tras la leyenda que circula en torno a este día, de difícil comprobación, lo cierto es que el hornazo une cada año a amigos y familiares.

Las tahonas ya han comenzado a preparar cientos de hornazos que partirán, también, hacia fuera de las fronteras salmantinas. Y, sobre este tema, saben mucho los profesionales de la empresa familiar Don Hornazo, con tienda física y on line, que llevan por bandera su nombre y que cuentan con una experiencia de casi cien años. La elaboración artesanal forma parte de su sello de garantía. Mimo y dedicación que trasladan al resto de productos de panadería y repostería durante todo el año y que se percibe bocado a bocado, con los que se consigue alcanzar el cielo.

Las torrijas suponen una de las exquisiteces que nunca faltan durante la semana de Pasión

No hace falta esperar al Lunes de Aguas para dar buena cuenta de uno de los productos típicos de estas fechas, basta con acogerse a otros como las torrijas. Como recomendación, las que preparan en la cafetería Felipe II, en la avenida de Alemania, donde se pueden disfrutar todo el año.

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