La petanca nunca pasará de moda

El parque Picasso acogió uno de los campeonatos que se organizan en la ciudad y que contemplan juegos tradicionales como la petanca, vigente siempre entre nuestros mayores. Además, Valverdón acogerá otro solidario el 16 de diciembre a favor de la Asiociación de Ayuda a la Mujer ‘Plaza Mayor’

Existe un deporte nacional por excelencia que causa furor entre nuestros mayores y, aunque se considera tradicional, nunca pasa de moda. Y ése es la petanca. Considerado como uno juego para personas de más edad, lo cierto es que cada día gana más adeptos y no es de extrañar que entre los jugadores haya más de un joven que intenta adquirir la destreza de años de experiencia, como la de José del Pozo, presidente del Club de Petanca Bar La Ronda. Él y su equipo participaron en el campeonato organizado el pasado 3 de noviembre por ‘Los Charros’. Y el 16 de diciembre no faltarán a la cita solidaria en Valderdón organizada por el club local que destinará lo recaudado a la Asociación de Ayuda a la Mujer ‘Plaza Mayor’.

El sino del juego es posicionar las bolas metálicas cerca del boliche (una más pequeña y comúnmente de madera). No parece complicado pero son muchas las variables a tener en cuenta y que dificultan el proceso, sobre todo, porque los rivales mantendrán ojo avizor para ‘sacar’ las bolas del equipo fuera del terreno y conseguir que sumar puntos. “La petanca es más que un juego”, confiesa José quien demuestra que se trata de un deporte de estrategia y en el que se debe medir la fuerza, la distancia, el terreno… y, los más avezados, los tiros con efecto, esos golpes maestros que dejan en la ‘bancarrota’ al mejor de los rivales.

De mayores, sí; pero también un juego de muchos jóvenes y alguna que otra mujer que, el pasado fin de semana, se disputaban un puesto en el torneo del parque Picasso. Siete son los clubes de la capital del Tormes y, entre ellos, el de José del Pozo, quizá sea uno de los más atípicos de la ciudad. La razón no es otra que este equipo está formado casi por una familia, la del propio José. Su hija Belén es la tesorera y su hijo José Luis, el secretario. “Llevamos el club prácticamente mi familia y yo”. Otro de los motivos por los que este grupo es atípico es por la edad de sus jugadores; si, en la mayoría, los componentes suelen ser jubilados que tienen más tiempo libre que el resto para practicar, en éste de los 28 miembros sólo unos pocos están retirados. Debido a que muchos de los socios aún están en edad laboral, los jugadores que tienen más facilidad para desplazarse a los campeonatos suelen ser los mismo, 12 en total. Pero a todos les une la misma afición, como a José que sólo tiene buenas palabras para este deporte.“Me levanto por la mañana y ya pienso en petanca”.

Y es que este jubilado no sólo ha enganchado a sus descendientes, también lo hizo con su padre. “Ya ni recuerdo cuántos años llevo jugando”, confiesa quien de más joven tuvo que marcharse de Salamanca por motivos laborales. Se federó y, cuando volvió a la capital del Tormes debido a estado de salud de sus padres siguió practicando este deporte. Un día, se llevó a su padre y, después de un tiempo le dijo: “Hijo, cómprame unas bolas”. “Empezó a jugar y, en casa, todavía tenemos muchos trofeos que ganó.

“La petanca sirve para abstraerte, se te olvidan los problemas”, confiesa. “Es un juego de tanta precisión que no puedes pensar en nada más mientras lo practicas. Y mi misión es que no se pierda, hay que seguir fomentándolo y que cada vez más gente se una”, asegura rotundamente el salmantino.

Y como presidente, José tiene muchas ideas. Con la premisa de dar más a conocer la petanca, pretende que —de ser el elegido para organizar los torneos salmantinos para el año que viene— que se vean a los jugadores durante más días en las pistas. Esto significa que, en vez de competir los siete clubes de Salamanca dos veces por semana, jugar sólo uno. De esta forma, “se matan dos pájaros de un tiro”; la temporada se alargaría a tres meses y estaría más presente en el día a día de los salmantinos y, por otra parte, aquellos que no puedan jugar por trabajo, pueden compaginarse mejor para competir.

Certámenes
Y es que estos ‘dupletas’ o ‘tripletas’ (parejas o tríos en el juego) tienen dos temporadas marcadas a fuego —o mejor, a golpe de bola— en el calendario. La de los partidos locales y los autonómicos, que les da el pase al nacional, donde siempre hay algún que otro salmantino que lucha por ascender.

Pero, sin presiones, como los certámenes que se organizan para los clubes de la capital del Tormes y del alfoz, donde pasan una tarde de convivencia con el posterior tentempié y donde los premios son productos de la tierra. “Y si ganas bien y, si no, has echado la tarde”, sentencia el salmantino.

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