Bailando con lobos y los leopardos de Amur

El salmantino José Antonio Hernández vive en Rusia, es especialista en ecología comportamental de grandes carnívoros y se encarga de recuperar especies y minimizar el conflicto con el hombre

El salmantino José Antonio Hernández con el lobo Zlat.
El salmantino José Antonio Hernández con el lobo Zlat.

Cuan teniente John J. Dunbar y su fiel compañero de patrulla, Calcetines, el salmantino José Antonio Hernández recorre Rusia haciendo seguimientos de campo y trata de establecer cierta armonía entre la naturaleza y el paso del hombre por ella. Es especialista en ecología comportamental de grandes carnívoros y no baila sólo con lobos, también lo hace con tigres siberianos, leopardos de Amur y panteras de las nieves, entre otros. “Colocamos collares GPS, hacemos fototrampeo, investigaciones genéticas y demás operaciones de estudio para ayudar a recuperar estas especies o minimizar el conflicto con el hombre”, revela.

Colocamos collares GPS, hacemos fototrampeo, investigaciones genéticas… para minimizar el conflicto con el hombre

El salmantino, José Antonio Hernández, a la izda., con la leoparda de Amur Victoria.
El salmantino, José Antonio Hernández, a la izda., con la leoparda de Amur Victoria.

Su pasión por los grandes carnívoros se remonta a su niñez y a las largas horas que pasaba en el campo y en la sierra. “El Dr. Ramón Grande del Brío, uno de los miembros del equipo de Félix Rodríguez de la Fuente, especialista en el lobo, es amigo de la familia. Me traté con él desde pequeño y me considero continuador de su obra en lo referente al lobo. Estudié biología hasta tercero en la Universidad de Salamanca pero, dado que la facultad es referente en biología de laboratorio pero no tiene mucho agarre en ecología comportamental y otras disciplinas relacionadas con la zoología de campo, busqué una salida y me enamoré incondicionalmente de la escuela zoológica rusa”. Trabajos como los de Hepner, Ognev, Formosov y, sobre todo, Naumov le llevaron a estudiar ruso. Se puso en contacto con el académico Vladimir Sokolov (catedrático del departamento de Zoología de Vertebrados de la Universidad Estatal de Moscú-Lomonósov y director del Instituto Severtsov de la Academia de Ciencias de Rusia) máximo referente ruso en investigaciones sobre ecología y evolución.

El salmantino, con su equipo junto con Vladimir Putin.
El salmantino, con su equipo junto con Vladimir Putin.

“En 1993, aprobé el acceso a la universidad y comencé a estudiar Biología desde cero”. Se licenció, defendió sus tesis sobre ecología comportamental comparativa del lobo en Rusia y comenzó a trabajar en el Instituto Severtsov. “En 2008, con mi equipo de investigación, comenzamos un proyecto encargado y supervisado personalmente por Vladimir Putin con el tigre siberiano. Él está profundamente interesado en revalorar la investigación destinada a la conservación de especies protegidas de la fauna rusa, de las que el tigre es la más emblemática. Ahora mismo, realizamos proyectos de investigación del lobo y el bisonte europeo en la parte europea de Rusia; el tigre siberiano y el leopardo de Amur en la frontera rusa con China; el leopardo del Caúcaso; y la pantera de las nieves de las poblaciones transfronterizas en el sur de Siberia y en Mongolia.

El salmantino, además, tiene una casa de campo en la región de Kaluga, cerca de la reserva estatal de Kaluzhkiye záseki, donde trabaja con el lobo desde el año 2000 “en un proyecto a largo plazo”.

José Antonio Hernández ha publicado más de 80 libros en ruso e inglés y otorga un curso especial para estudiantes de tercero de Biología sobre métodos no invasivos de estudio de grandes carnívoros, bajo el marco de colaboración de la Universidad de Moscú con el Instituto Séverstov de la ACR, organización donde trabaja.

Ni Siberia, ni la tundra, ni el Lejano Oriente ruso o ni la región semidesértica del Caspio son un absoluto misterio para José Antonio que se adentra allá donde no existe la civilización. Lee la naturaleza utilizando métodos tradicionales de rastreo. Con su equipo, vigila, captura y consigue muestras que analizan en el laboratorio en Moscú para sacar conclusiones sobre la relación parental de los animales, sus enfermedades y nivel hormonal. “Todo ello ayuda a asentar las bases científicas para mejorar la conservación de esas especies”, aclara.

 Perder a un gran carnívoro es un ejemplo claro de que el hombre no encaja como pieza en el puzzle del medio natural

De Moscú, alega que es un centro cultural, repleto de parques, con multitud de centros de ocio; las estaciones, muy demarcadas, cuya primavera “es un borbollón de vida” y el invierno “lo mejor que le regala la naturaleza al país”. Todas las casas cuentan con sauna y les encanta comer helados en pleno invierno mientras patinan por lagos congelados. Sin embargo, a este hombre le gusta mucho más el campo; allí donde puede estudiar a los grandes carnívoros como el lobo. “La asignatura pendiente es aprender a convivir con ellos. Normalmente, el conflicto es generado por la degradación del medio y la destrucción de sus principales presas… Perder a un gran carnívoro es un ejemplo claro de que el hombre no encaja como pieza en el puzzle del medio natural. En la actualidad, es posible convivir. Es cuestión de conciencia y metodología”.

José Antonio Hernández.
José Antonio Hernández.

PERFIL

  • Nombre: José Antonio Hernández
  • Ocupación: Investigador en el Instituto Severtsov de la Academia de las Ciencias de Rusia
  • Tiempo fuera: 26 años
  • Lugar de residencia: Moscú, Rusia
  • Población: 12 500 123 habitantres
  • Distancia: 3 519’05 kilómetros
  • Diferencia horaria: Una hora más

 

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