Últimos acordes al violín en Lisboa

La salmantina Celia Jiménez se despedirá esta semana de la capital lusa, ciudad que la ha acogido durante dos años y que la ha visto crecer como músico profesional

Celia en el festival ‘Moldo Crescendo’ de Rumanía, junto a sus compañeras.
Celia en el festival ‘Moldo Crescendo’ de Rumanía, junto a sus compañeras.

Cerrar los ojos y dejarse transportar por la armoniosa melodía que desprende un violín es muy sencillo. Más aún, si es uno mismo el que la toca. Quizá sea por la suave caricia del arco sobre las cuerdas o, quizá, por las emociones que evoca, ¿quién sabe? Pero lo cierto es que cuando empiezan a sonar los primeros acordes, es inevitable embarcarse en un viaje. Unas veces es metafórico; otras, real, como le sucedió hace dos años a la salmantina Celia Jiménez.

Violinista desde muy temprana edad, los veintidós años supusieron un punto de inflexión para esta artista que siempre había estado muy unida a sus raíces charras. “Cuando terminé el Grado Superior de Violín en el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León en junio de 2017, decidí que quería cursar un Máster de Interpretación en el extranjero”.

“Vuelvo a Salamanaca el día 26, después de examinarme de las pruebas del Trabajo de Fin de Máster”

Esta motivación, unida a la búsqueda de un cambio de aires, la llevaron hasta la Escola Superior de Música de Lisboa, una ciudad que la ha visto crecer profesionalmente y que la despedirá unos días, cuando regresará a su ciudad natal. “Vuelvo a Salamanaca el día 26, después de examinarme de las pruebas del Trabajo de Fin de Máster. El año pasado me presenté a las oposiciones del Conservatorio Profesional, por lo que dedicaré el próximo curso a aceptar las sustituciones que me propongan, además de realizar cursos que me permitirán sumar puntos de cara a obtener una plaza en la próxima convocatoria”, explica sobre los motivos que la traerán de nuevo a la tierra que la vio nacer.

Pero antes de su vuelta casa, es imposible no recordar todo lo que ha vivido en la capital portuguesa. “Lisboa es una ciudad increíble, donde hay una gran efervescencia cultural. He visto conciertos de jazz de una calidad muy alta gratis y solistas de primera categoría por un precio bastante económico. “Además, los museos hacen una jornada de puertas abiertas todos los domingos y hay muchísimo arte urbano y exposiciones. Todo es muy accesible”, asegura.

Un interés por el movimiento artístico que también se ve reflejado en la elección de sus rincones de referencia para disfrutar de la música. “Para escuchar jazz me quedaría con Fábrica Braço de Prata y, para clásica, con Gulbenkian”. Aunque estos son solo dos de los muchos locales que ofrece la ciudad para disfrutar de un ambiente cosmopolita que es particularmente especial. “He estado en Amsterdam, Múnich, Londres… pero Lisboa es, sin ninguna duda, mi favorita”, confiesa.

Celia Jiménez, junto a su violín.
Celia Jiménez, junto a su violín.

Al margen de sus estudios de máster, Celia también ha ejercido como profesora de violín en el Conservatório de Música de Caldas da Rainha, una experiencia con la que se siente más que satisfecha. “Durante este curso académico estuve cubriendo una baja de maternidad y no puedo estar más contenta con lo que he vivido allí. Todo el personal era muy educado, incluso los alumnos me trataban de usted. También me llamó la atención que se ofreciera la posibilidad a los estudiantes de convalidar las asignaturas del instituto con las del conservatorio. Para ello, los profesores nos desplazábamos hasta los municipios cercanos, donde les ofrecíamos esta formación musical”, comenta sobre una opción que aún no se ha implantado en España.

Lisboa también le ha brindado la oportunidad de conocer a otros músicos y de experimentar grandes vivencias, como tocar junto a una violonchelista y a una pianista en el festival ‘Moldo Crescendo’, de Rumanía.

A solo unos días de regresar a Salamanca, aún no ha previsto de qué forma se despedirá del que ha sido su hogar durante estos dos años. Sin embargo, sí tiene claro que quiere disfrutar de la ciudad hasta el último momento: “Aquí hay unas playas increíbles, así que las visitaré de nuevo”. Eso sí, tal y como habla del país vecino y de su futuro, todo parece indicar que no será la última vez que las vea. “No me gustaría vivir fuera de España en unos años. La excepción sería Lisboa u Oporto. Me encanta la gente, su clima, la gastronomía… Aunque, no sé. Nunca digas nunca jamás”.

PERFIL

  • Nombre: Celia Jiménez
  • Ocupación: Violinista
  • Tiempo fuera: Dos años
  • Lugar de residencia: Lisboa (Portugal)
  • Habitantes: 504.718
  • Distancia: 468 kilómetros
  • Diferencia horaria: Una hora menos

Educar para el futuro en tierras venezolanas

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