Un destino turístico único cerca de las nubes de la sierra de Béjar

Altair es un complejo turístico rural, gestionado por ASPRODES, que aspira a distinguirse como "destino turístico inteligente", en el que la accesibilidad es la fórmula mágica que se aplica a todo

turismo rural accesible
Desde el mirador de Altair se pueden localizar los accidentes geográficos que dan nombre a sus casas rurales.

“El lugar ideal para cualquier persona, para desconectar, sentir y vivir”. No hay mejor definición de Altair, la iniciativa de turismo rural promovida por Salarca Cooperativa y gestionada por ASPRODES en la comarca de Béjar.

Ya sientan precendente en la orientación de su oferta turística hacia la accesibilidad universal, porque Altair está concebido para todos. Aquí la única barrera natural que hay son los preciosos vaivenes de la sierra de Béjar.

La receta del éxito, además del ingrediente mencionado en el párrafo anterior, incluye un paraje natural de los que nadie se olvida, y un equipo de profesionales inmejorable, que luce sonrisa y orgullo a partes iguales, empeñado en ser mejor cada día.

turismo rural accesible
Espectacular el paraíso natural en el que se levanta Altair, otra iniciativa de turismo rural de ASPRODES.

Un año cerca de las nubes

Altair sopla por primera vez su tarta de cumpleaños con la satisfacción del trabajo bien hecho. “El alquiler de nuestras casas empieza a coger un ritmo interesante, y además estamos despertando el interés de empresas y otros colectivos para celebrar aquí reuniones, congresos o celebraciones más íntimas”, valora Nuria Blázquez, al frente de este centro de turismo rural y ejemplo de integración.

Altair aspira a ser una referencia nacional y europea de turismo rural accesible. Un año después de que echara a andar se acerca al sueño de convertirse en destino turístico inteligente

“Queremos dejar huella en los clientes, que cuando se vayan digan qué profesionales”, algo que ya están consiguiendo, a juzgar por los comentarios de los turistas. “Lo que más valoran sin duda nuestros visitantes es el trato”, afirma. En este tiempo ya han podido fijar un perfil del visitante: “Nuestro cliente estrella son las familias con hijos. Y si hablamos de dónde vienen, llegan de Portugal, Extremadura y Madrid”.

El objetivo es llegar a ser “destino turístico inteligente”, confiesa Nuria con un brillo en los ojos que indica que ya están muy cerca.

Recursos humanos

turismo rural accesible
El personal de cocina en uno de los comedores del complejo Altair.

Si a alguien hay que elogiar es al personal de Altair. Alfonso Farias, responsable del restaurante, habla de cómo lo han hecho, “para nosotros la motivación es el secreto. Esto y formales con una visión global, es decir, que aprendan un poco de todo, es más interesante y demuestra que son polivalentes”. Esta filosofía avala de nuevo el concepto de turismo que defiende Altair: integrar.

Sigue hablando de sus compañeros, a los que está formando, “intento que les guste, que sean solidarios y ayuden a los compañeros, que haya ilusión”. Antonio Hernández y Ángel Antonio Tolosa, sus aprendices, coinciden en que “el ambiente de trabajo es fantástico y eso es lo que hace que vengas a trabajar con gusto, que quieras aprender y hacerlo mejor. Sabes que estás entre amigos”.Han hecho piña, y en muchas ocasiones quedan fuera del trabajo para disfrutar también ellos del ocio, en versión “partidillo de fútbol”, por ejemplo, y conocer el entorno rural en el que viven.

Formación y ocupación, y también un puesto de trabajo

“La idea es que todas las áreas profesionales que se necesiten se formen aquí. Nosotros aprendemos haciendo, es decir, aprendemos las tareas de cada puesto de trabajo poniendo en práctica los conocimientos impartidos y desarrollando habilidades laborales en un entorno real”, explica Isabel Corral, formadora en Competencias, Habilidades y Desarrollo Profesional de Altair.

Altair se proyectó además como un centro ocupacional, un centro de formación y un yacimiento de empleo

turismo rural accesible
El personal de recepción, formado en este complejo turístico, ocupacional y formativo.

Y es que además de ser un núcleo de turismo rural, Altair es un centro ocupacional, de formación y de trabajo. Un total de nueve trabajadores están dentro del programa de “Formación dual”, que es una modalidad de formación profesional que combina clases con trabajo. Durante tres años seguirán este sistema para adquirir competencias y al finalizar obtendrán los certificados profesionales de diferentes especialidades del sector turístico. Añade Isabel que “es sólo cuestión de tiempo y de utilizar el lenguaje adecuado para que las personas con discapacidad adquieran competencias”. Está orgullosa de este equipo multidisciplinar, pero sobre todo de la felicidad que irradian, porque, como bien dice, “para ellos no tiene precio sentirse capaces”.

Sostenibilidad

turismo rural accesible
Una de las habitaciones, con una decoración vitalista y romántica.

Aprovechar los recursos del entorno, todos ellos, es otra de las máximas de Altair. Casi, casi ha conseguido cerrar el círculo en muchos aspectos. Por ejemplo, su huerto ecológico sirve, en la medida de sus posibilidades, a la cocina. Los recursos naturales son la mejor agenda para ofrecer a sus clientes. Las empresas de los alrededores serán sus aliadas y de aquí nacerán importantes sinergias. Lo rural será un poquito más sostenible también gracias a Altair.

Reservas online

Altair (Alternativas Turísticas Accesibles e Innovadoras en el Medio Rural) no se detiene, vive en constante transformación. Una de las últimas mejoras es la posibilidad de reservar online sus instalaciones. A través de su página web, www.altairturismorural.com, se puede, no sólo reservar, sino también conocer las instalaciones y servicios. Y es otro punto que suman en accesibilidad.

TURISMO PARA TODOS / MERCADO EN AUGE

Una apuesta firme por alcanzar la accesibilidad universal

turismo rural accesible
Imagen de la cafetería de Altair.

Si algo define a Altair es su empeño en que este espacio sea para todos, para las personas a las que la edad les resta movilidad, para las que les cuesta subir un escalón, para las que no ven con nitidez, para las que buscan paz, para las que necesitan respirar, para los que están dando sus primeros pasos… para cualquiera.

Nuria Blázquez, la directora de este complejo turístico, explica cómo han alcanzado este grado de accesibilidad, “PREDIF, que es una entidad dedicada a fomentar iniciativas de turismo accesible, auditó todas nuestras instalaciones y nos asesoró para que la accesibilidad fuera real. Aquí vamos mucho más allá de salvar un escalón, creamos espacios en los que cualquier persona, insisto, cualquiera, se pueda mover”.

Dentro de este compromiso con la accesibilidad, Altair está promoviendo encuentros con profesionales del entorno para que puedan ofrecer otras actividades turísticas accesibles, “a la gente de la zona al principio les resultó desconocido este tema, pero muchos están descubriendo que hay mercado y que adaptarse es una oportunidad”.

ALTAIR SALUD / PRÓXIMAMENTE

Hidroterapia y equinoterapia, en proyecto

turismo rural accesible
Exterior de una de las casitas que forman el complejo Altair.

Estas dos actividades, pensadas “pero todavía sobre plano”, completarán el apartado de “Altair Salud”, que una vez que esté en marcha le concederá a este espacio de turismo rural el título de “destino inteligente”.

En la siguiente fase, en este espacio se llevará a cabo la construcción de una piscina. Por un lado, servirá para el uso y disfrute de los clientes de Altair. Y por otro lado, será el escenario de terapias acuáticas para los propios usuarios de ASPRODES.

Respecto a la equinoterapia, la idea es similar. Habrá un uso orientado a las personas que escojan el centro como su destino vacacional. El enfoque rehabilitador lo aportarán las posibilidades de intervención asistida terapéutica que se abren con animales como los caballos. Son perfectos como elemento motivador para empezar, y para trabajar aspectos como la psicomotricidad.

turismo rural accesible
Uno de los deliciosos platos que salen de las cocinas de Altair.

En estos momentos en Altair ya se está desarrollando una experiencia piloto con una perra de la raza labrador, Lua. En estos momentos están entrenándola para que se sume también al equipo de intervenciones con animales.

De hecho, con Lua han visitado a los niños de uno de los colegios de Béjar, y el resultado no pudo ser más satisfactorio. Lua además se ha convertido en la mascota de “todos los que vienen, en especial de los niños, que preguntan por ella todo el rato y no se van sin despedirse de ella”.

 

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*