Tormenta de nieve en Boston

Rosana Hernández investiga el uso del castellano en la administración pública norteamericana desde el Observatorio del Instituto Cervantes de Harvard

Rosana Hernández, junto a la estatua de John Harvard.

Rosana Hernández trabaja como investigadora en el observatorio del castellano, en la Universidad de Harvard, enBoston.Nieva tras el cristal de la ventana de Rosana. En Salamanca, las nieves han sido escasas en los últimos años y aunque nuestra protagonista ya estaba prevenida de las circunstancias meteorológicas en la ciudad de Boston, siempre fascina una estampa invernal de estas características.

“Me fascina el buen trato que recibe el cliente en cualquier establecimiento comercial”

“El campus universitario Harvard Yard está restringido a los estudiantes y profesores de la Universidad”

La temida tormenta de viento, frío y nieve ha llegado en el minuto indicado a la ciudad de Boston. “Aquí casi nada ocurre de forma improvisada”, explica la joven a través de la línea de datos, temerosa de que pueda interrumpirse en cualquier momento. “El temporal va a ser muy serio, de hecho, hoy es uno de esos Snow days, que se establecen en el calendario laboral para aminorar las consecuencias de estas tormentas, que impiden la comunicación rodada y también a pie, por la gran cantidad de nieve que se acumula en las aceras y el hielo posterior. Durante estas jornadas, los trabajadores pueden operar desde sus casas y así rebajar lo mínimo la productividad de las empresas”, relata la joven.

Presentado el escenario, pasamos a contarles sobre el personaje principal. Rosana se apellida Hernández Nieto y es filóloga, periodista y politóloga. Durante siete años trabajó como redactora en el diario ya desaparecido El Adelanto. El motivo de su estancia en Estados Unidos no es otro que cursar una beca en la prestigiosa Universidad de Harvard, más concretamente en el Observatorio del Instituto Cervantes, ubicado en la institución. “El Observatorio es un poco diferente al resto de los centros del Instituto Cervantes. No ofrece clases de español, sino que está dedicado a la observación de la cultura hispánica y la lengua española en los Estados Unidos. Yo trabajo en su funcionamiento diario e investigo la regulación sobre lenguas en los estados, en especial la que afecta al español: si es necesario un intérprete en el juzgado, si los anuncios públicos se comunican en español, etc.”, aclara.

La beca, concedida por la Fundación Rafael del Pino, se prolongará durante seis meses más, tiempo suficiente para seguir descubriendo la cultura y los atractivos turísticos y naturales del estado y también de otras ciudades. “En estos pasados meses he podido viajar a Nueva York y también conocer otras poblaciones cercanas, como Salem. El problema es que a temperaturas de 16 grados bajo cero es complicado realizar cualquier tipo de actividad al aire libre. Me han contado que el buen tiempo no llegará hasta el mes de mayo, así que para grandes aventuras habrá que esperar unos meses”; ahora bien, -continúa-, con buen calzado y buena ropa, el frío es llevadero y las posibilidades de ocio dentro de la ciudad son innumerables: restaurantes, deportes, centros comerciales, cultura…”

Alojamiento
Rosana vive actualmente en un piso compartido, en Somerville, que es oficialmente una ciudad. El campus universitario Harvard Yard está restringido a los estudiantes y profesores de la universidad. Como curiosidad, les contamos que las primeras semanas aterrizó en la casa de un salmantino afincado en Boston, casado con una americana. Así que, imaginarán que la joven se sintió muy arropada en esta primera y difícil etapa de adaptación, sobre todo, si, como en su caso, es la primera vez que viajas a un país de cultura y lengua tan diferentes.
En cuanto a sus primeras impresiones “… la joven destaca que la fama que tienen los bostonianos de fríos y distantes es bastante cierta, aunque también encuentras gente fantástica. En cualquier caso, las relaciones interpersonales son bastante diferentes”.

De su sistema de trabajo destaca su profesionalidad y que son realmente productivos, “creo que tiene mucho que ver con la planificación y la organización. Por ejemplo, este mes comunican las admisiones en las universidades, aunque no empiezan hasta finales de agosto. Es decir, que no se deja nada para el último minuto. Puede ser un poco agobiante, porque no hay demasiado espacio a la improvisación, pero tiene otras ventajas”.
También ha llamado la atención de la salmantina el trato que recibe el consumidor en cualquier establecimiento, “‘gracias, buenos días, espere que se lo cambiamos por otro bueno…’ Ni una manzana mala en el supermercado, ni un tomate con pinta fea… Hay unos estándares de calidad y un cierto ‘orgullo’ en lo que se hace y en el trato que se da al cliente que en España no se puede ni soñar”.

Dejamos a Rosana pegada al cristal de su ventana, comprobando cómo la nieve asciende de nivel, “mañana tocará limpiar la acera. Cada uno tiene que dejar paso en su parte del bordillo… Cuestión de organización”.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*