En busca del pan y del sol hasta el Caribe

Juan Sevillano Gómez, salmantino y casi recién jubilado, vive desde hace más de cuarenta años en un municipio puertorriqueño y bañado por el Mar Caribe: Naguabo. Pero aprovecha su condición de retirado para obtener lo mejor de los dos mundos y viene a Salamanca largas temporadas con su mujer

Juan Sevillano, disfrutando de la tranquilidad en el porche de su casa en Naguabo.

El protagonista de esta historia vive a caballo entre Naguabo, Puerto Rico, y la capital del Tormes. Y es que, ahora que está jubilado, puede permitirse viajar de su Salamanca natal a la que es su ciudad de acogida desde el año 1975, Naguabo. Pero, antes, esto no ocurría así, Juan Sevillano aterrizó en una llanura costanera, frente al Mar Caribe y allí se quedó en busca de trabajo y de sol, mucho sol. Pero empecemos por el principio.

Juan nació en un pueblecito de Salamanca de la comarca de Vitigudino, Cerralbo, y cuando alcanzó la edad se marchó a tierras madrileñas para estudiar Maestría Industrial. Por azares del destino y sus estudios, consiguió un trabajo en el sector de la metalurgia que le hizo vivir en la extinta República Federal Alemana. Pero España le llamó a filas por el año 1971 y tuvo que regresar para entregarse a la Patria y cursar el Servicio Militar. Cuando acabó ‘La Mili’ ya no podía regresar con las mismas condiciones de trabajo a Alemania así que aprovechó que tenía un hermano en Puerto Rico y puso rumbo a estas tierras bañadas por el Mar Caribe.

“Los comienzos nunca son fáciles y hay que trabajar duro para conseguir lo que quieres. Trabajo, trabajo y más trabajo. Y si sigues trabajando, te valorarán por ello”, confiesa el salmantino. Y así lo hizo. Puerto Rico llevaba un par de años enfrentándose a una grave crisis económica provocada por el reordenamiento mundial que se batía en luchas para controlar el crudo. “Pero me acogieron muy bien, casi teníamos preferencia los españoles. Somos la madre patria y el que no tenía un primo tenía un abuelo en España”.

Después de su paso por varias empresas en las que lideraba el mantenimiento en maquinaria -y muchas anécdotas por el camino, como la de perder el acento español y adoptar el puertorriqueño-, encontró a sus 29 años un puesto como jefe de equipo en la supervisión de maquinaria en ‘Combe Products’. Iberdrola le había llamado para regresar a España pero una puertorriqueña le había robado el corazón, con la que se casaría y tendría tres hijas.

“Hay que tomar lo mejor de los dos mundos”, afirma Juan. Por ello, aprovechando su casi recién estrenada jubilación por un susto con el corazón, el salmantino y su esposa huyen del frío. Sí, literalmente. Ambos confiesan que les encanta Salamanca y que harían de esta ciudad su hogar permanente. “Pero es que ahora llega el frío… y se está mejor en Naguabo”, descubren con los billetes recién adquiridos para regresar a Puerto Rico, habiendo descansado una temporada en tierras charras.

Las playas de Naguabo pero la seguridad y la sanidad de Salamanca; las oportunidades laborales de allí y la comida de ambos lugares… Así, hasta quedarse con lo mejor de cada lado del charco, “porque en la mezcla está el sabor de la vida”.

PERFIL

  • Nombre: Juan Sevillano Gómez
  • Ocupación: Jubilado del área de mantenimiento y paquetería de una empresa de cosméticos estadounidense
  • Lugar de residencia: Naguabo, Puerto Rico.
  • Habitantes: 26.720
  • Distancia: 6,206.44 kilómetros
  • Diferencia horaria: Cinco horas menos

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