Ya huele a fiesta

El Astronauta Impertinente

Ya están aquí las Ferias y otro más me vuelve a pillar el carrito del helado. Llevo años pidiendo al Cabildo un traje espacial de fiesta pero siempre miran para otro lado. Como ya me las veía venir, encargué un traje de astronauta fashion por Wallapop, pero me da que va a ser demasiado para la sensibilidad de mis jefes de la Catedral. Así que, entre pitos y flautas, se ha terminado el verano, se nos ha echado encima septiembre y en pocos días están pasando en Salamanca un montón de cosas.

Pasó, por ejemplo, el pelotón de la Vuelta a España por aquí al lado. Yo imaginaba que, con toda la atención internacional puesta sobre nuestra bella ciudad, el Consistorio tendría a bien desviar un poquito nada más el trazado hacia la plaza de Anaya. Bastaba con una vueltita entre los jardines, yo habría saludado con la manita y todos contentos. El pavimento irregular tampoco sería problema, digo yo, después del tute al que sometieron a los esforzados de la ruta el domingo al hacerles subir por las callejas empedradas de Candelario. Pues nada. Pero a la rana de la Universidad, sí: a mi prima casi la hicieron protagonista de la salida controlada por la calle Libreros. ¿Qué si le tengo envidia? Pues claro. modernista, con patios, mucha vegetación y flores típicas del sur, entre las que se esconde una preciosa piscina exterior con jardines. Después de realizar un circuito termal ya de por si gratificante, disfrutar en esos jardines repletos de vegetación y contemplando restos de la arquitectura romana es algo magnífico.

A mi prima la rana casi la hicieron protagonista de la salida controlada por la calle Libreros. ¿Envidia? Pues claro

Y el miércoles tuvimos a los Reyes, que después de no sé cuántas visitas en el último año y medio ya es como si no despertaran los entusiasmos de antes. A ver, que no digo yo que me dé lo mismo que vengan Felipe y Letizia, pero estos dos tampoco han tenido a bien venir a saludarme, ni en el tiempo que llevan con la corona ni antes. A no ser que lo hicieran en secreto y me pillaran despistado echando una cabezada. Como los artistas, uno vive del cariño de la gente. Aunque siendo de piedra, sé que esto no resulta muy creíble. Tampoco lo es que una escultura escriba artículos, pero voy para quince años, oigan.

Pero en fin, estamos en Ferias y hay que olvidar esas pequeñas minucias. Hoy viviremos de cerca la ofrenda floral a la Virgen de la Vega y mañana el rector Ricardo Rivero nos leerá la cartilla en su pregón desde el balcón del Ayuntamiento. Luego recibiremos al incombustible Raphael y a otros artistas, disfrutaremos de la Feria taurina y paladearemos ese aroma a fritanga que lo envuelve todo, mezclado con otros aromas a diversos fluidos. Olor a fiesta.

astroimper@telefonica.net

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