Viernes de resaca

El Astronauta Impertinente

¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Supervivientes del fiestón de anoche, hagan el favor de saludar con la manita. Tampoco creo que el personal esté hoy para mucho más. Salamanca se ha despertado hoy en la resaca del viernes que es menos viernes de todo el año, un verdadero viernes de Dolores y de Ibuprofeno que parece domingo de invierno, antesala de la nueva estación que nos cae ya el jueves. Por si a alguien se le había pasado por alto con el frío que viene haciendo.

Desde la Portada de Ramos de la Catedral aún divisamos los restos de siete vomitonas y trece meadas en rincones estratégicos de la plaza de Anaya, el típico peaje de las fiestas masivas como la Nochevieja Universitaria. Cada año me sigo cuestionando si es rentable para la imagen nacional e internacional de Salamanca este megabotellón anual dirigido a que se hable de nosotros en los telediarios, y no termino de encontrar la respuesta.

“Salamanca se ha despertado hoy en la resaca del viernes que es menos viernes de todo el año, viernes de Dolores y de Ibuprofeno”

Es posible que esta superfiesta sea necesaria para apuntalar la marca Salamanca como ciudad universitaria, ya que a nadie se le escapa que la fiesta es tan connatural al espíritu estudiantes como las prisas y los agobios de la víspera del examen.

Lo que ya me ‘raya’, hablando en universitario, es la presencia de famosetes del tres al cuarto como Fonsi Nieto y Jacobo Ostos pinchando en las fiestas anterior y posterior a las doce gominolas. Se me ocurren pocas profesiones tan mancilladas por el intrusismo profesional como la de pinchadiscos, donde cualquier ‘ex de’ o ‘hijo de’ habitual de las revistas del hígado puede ponerse ante la mesa de mezclas para delirio de la concurrencia.

Tras una semana en la que se ha producido la noticia cultural más importante en años, me gusta soñar que el señor Robert Allen Zimmerman abandonará durante el día de hoy su habitual abulia y ensimismamiento para encender una televisión donde quiera que se encuentre y, por un azar del destino, el canal que vea ofrezca en un batiburrillo de noticias estrambóticas de la vieja Europa una imagen de una plaza con soportales atiborrada de chicos que celebran la New Year’s Eve dos semanas antes de lo suyo. Si retiene el nombre de esa pequeña ciudad con tanto loco suelto, igual ata cabos y se lo piensa dos veces.

astroimper@telefonica.net

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