Un pregón de altura

El Astronauta Impertinente

Mucho estrés es lo que hay, y no me quejo. Semana repleta de acontecimientos la que estamos viviendo aquí en la Catedral, y también fuera de ella, claro, pero yo hablo de mí mismo, que es lo que mejor conozco.

Ya están aquí las Ferias y Fiestas, ya, pero eso todo el mundo lo sabe. Todo empezó a animarse el martes, cuando volvieron a la Tierra tres de los compañeros de la Estación Espacial Internacional, que son una gente que nos da muchas vueltas en sentido literal y también en el otro. Concretamente dan una vuelta completa al planeta cada hora y media.

Entre los que regresaron se encontraba la estadounidense Peggy Whitson, después de permanecer nada menos que 288 días en este laboratorio en órbita, más que ninguna otra astronauta de su mismo sexo. Pero es que, además, la señora Whitson, de 57 años, se ha convertido en una mujer récord, ya que ha pasado casi dos de ellos (665 días) fuera del planeta sumando la duración de varias misiones en las que participó. Y entre las numerosas marcas que ha batido esta bioquímica estadounidense, está precisamente la de darnos muchas, muchas vueltas: nada menos que 4.626.

“Entre las numerosas marcas que ha batido la estadounidense está la de darnos muchas vueltas: nada menos que 4.626”

Meditaba yo el miércoles bajo la luna llena sobre todas estas cosas, y me preguntaba si la buena de Peggy habrá sido adecuadamente homenajeada en su pueblo natal de Mont Ayr, estado de Iowa. No sé si le habrán invitado a dar el pregón de las fiestas, porque aparentemente una calle no tiene, según he podido comprobar en Google Maps.

La notable diseñadora salmantina Fely Campo reclamará mañana desde la Plaza Mayor más atención al talento que se incuba en Salamanca porque, según me ha contado, quiere proclamar a los cuatro vientos que se puede alcanzar el mundo naciendo y trabajando en un lugar como el nuestro, donde tantas trabas se ponen al éxito. Es importante lanzar ese mensaje de autoestima y de confianza, ahora que tantos chicos y chicas preparados se buscan las castañas fuera.

Esta noche, cuando todos estemos estrenando nuestras fiestas de la Virgen de la Vega, yo seguiré el rumbo luminoso de alguno de los fuegos artificiales, y, como si fuese una estrella fugaz, pediré un deseo: que haya un día muchas Peggys Whitson salmantinas a las que ofrecer dar el pregón de fiestas.

astroimper@telefonica.net

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