Esa cámara sobre su coronilla

EL ASTRONAUTA IMPERTINENTE

Cada vez que en algún lugar del planeta algún país lanza un nuevo satélite al espacio, leo con avidez las explicaciones que se divulgan sobre las misiones y objetivos y siempre termino desconfiando. Esta semana la Agencia Espacial Europea ha puesto en órbita el Sentinel 3-B, que es un chisme gemelo a otro que fue lanzado hace poco más de dos años. Dicen que entre los seis satélites Sentinel que deben estar ya dando vueltas por ahí arriba van a vigilar mejor el estado de los océanos y de la vegetación terrestre. Y yo digo: ¡já!.

Prepárense para insólitas revelaciones sobre las cámaras que en este momento están enfocando a su coronilla desde allí arriba

Esta semana estaba Cristina Cifuentes colgada con una sola mano de una ramita que crecía en la pared del precipicio, con su credibilidad cada vez más minada, con argumentos sacados del primer curso del Manual del Asesor del PP, en la situación más inestable que imaginarse pueda un político hoy en día, cuando casualmente ha salido a la luz un viejo video de las cámaras de seguridad de un súper, grabado hace siete años y que hoy debería estar destruido, que ha acabado con su carrera política. La presidenta de Madrid estaba en una situación insostenible, al estilo de como terminaba el coyote sus carreras detrás del correcaminos, cuando una ligera plumilla se posó en su nariz. Justo el peso que faltaba para que esa rama hiciera ‘crack’ y el coyote se viniera abajo mirando aterrorizado al espectador. Eran imágenes que no debían existir, pero que todo apunta a que alguien las guardó, original o copia, esperando a un momento provechoso.

Esta semana conocimos estas imágenes, pero basta con salir a la calle por Salamanca y fijarse un poco para comprobar que estamos rodeados de cámaras de seguridad, cámaras de tráfico webcams aparentemente inocentes. Y a ellas se suman, por si fuera poco, nuevos y más avanzados satélites que en teoría vigilan los campos, previenen las riadas y hacen fotos para nuestro Google Maps. Me van a decir a mí que quienes proyectan estos ingenios que cuestan un pastizal no recibirán jugosas presiones para distraer imágenes que se usarán para vaya usted a saber qué. Después de que el fundador de Facebook ha reconocido que hizo lo que no debía con nuestros datos, prepárense para insólitas revelaciones sobre las cámaras que en este momento están enfocando a su coronilla desde allí arriba. Luego no digan que no avisé.
astroimper@telefonica.net

 

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