Hielo para aburrir

El astronauta impertinente

Está bien que sean previsores, porque las fiestas de verano disparan la demanda y el consumo de hielo y con este calorazo se van a servir muchas, muchas copas. Pero se me antoja que se han pasado un poco con el pedido. El enorme iceberg que esta semana se desprendía de la Antártida dará para unos cuantos gintonics en todo el hemisferio sur y, quien sabe, tal vez alcance para hacer frente a todos los borrachos alemanes y británicos de Magaluf e Ibiza juntos. El aviso del satélite me sacó esta semana de una plácida siesta de la que disfrutaba aprovechando un rato que tenía libre cuando no había turistas que osaran cruzar la plaza de Anaya bajo el solazo. Luego me llegaron las primeras fotos y se me pasó el sueño de golpe.
Cuesta hacerse a la idea bajo el tórrido calor que hemos sufrido o disfrutado, según la ocupación de cada uno, esta semana en Salamanca, pero a muchas horas de avión de distancia, un enorme iceberg del tamaño de la provincia de Alicante ha quedado separado del continente helado y flota a la deriva. Pese a todo lo que ya habrán oído y leído por ahí, los científicos no tienen pruebas de que este suceso esté relacionado con el cambio climático. De hecho la fractura del hielo y el avance de la grieta ya habían sido observados desde 1995. Pero ha sido esta semana cuando el enorme “cubito”, que debe pesar en torno a un billón de toneladas se ha desgajado del todo.

Horas después de confirmarse la noticia, una embajada de la Generalitat de Cataluña habría tomado un avión con destino a la base científica más cercana en la Antártida para investigar el fenómeno. A ver, este punto no lo tengo muy confirmado, pero en la era de la ‘posverdad’ de lo que se trata es de que ustedes me lean por encima de todo. Así que mis fuentes me cuentan que la delegación catalana se dirige a tomar datos sobre este peculiar ‘procés’ culminado con éxito sin necesidad de referéndum ni polémicas cansinas. Así, por las buenas. Que me voy de la Antártida y ya me he ido. Tal vez algún pingüino les ofrezca testimonios interesantes. Yo mientras tanto controlo el satélite por si hay que avisar a algún Titanic que pase por ahí. Y aviso a mis contactos en Argentina por si me sale un negocio de importación con Hostelería
astroimper@telefonica.net

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