El Balneario de Alange

ROBERTO BERNAL

La Vía de la Plata da muchas sorpresas en su recorrido y Alange es uno de ellos, pues bien si el destino de nuestro viaje o vacaciones pueden ser las playas de Cádiz o Huelva, Sevilla o Mérida, es más que recomendable hacer una parada en el camino de varios días para disfrutar de este maravilloso lugar. Agua, descanso y relajación es lo primero que evoca un balneario; en el de Alange el viajero encontrará algo más: un paraíso.

Está muy cerca de Mérida; a unos quince kilómetros dirección Sevilla nos desviaremos en la misma autovía Ruta de la Plata. Si vamos en verano, es una oportunidad acercarnos a ver por la noche una obra al teatro romano de Mérida, pues todos los años durante los meses de julio y agosto se celebra su ya legendario Festival Internacional de Teatro Clásico.

El balneario es de origen romano y está declarado Patrimonio de la Humanidad. De hecho en uno de sus circuitos termales te bañas en la misma piscina que utilizaban los romanos cuya estancia es circular con la típica cúpula y lucernario en el centro del techo; es un auténtica gozada. Además, teniendo en cuenta que ya el edificio e instalaciones del balneario son muy bonitas, de cierto estilo modernista, con patios, mucha vegetación y flores típicas del sur, se une, que tiene una preciosa piscina exterior con jardines. Después de realizar un circuito termal ya de por si gratificante, poder estar en esos jardines con su vegetación y contemplando restos de su arquitectura romana es magnífico.

Las aguas del balneario con sus propiedades terapéuticas son idóneas para afecciones del sistema nervioso (de las mejores de Europa) artrosis, reumatismos, sistema respiratorio y circulatorio. Además de los circuitos termales de aproximadamente una hora y media de duración, también dispone de distintos tratamientos de salud y belleza, como masajes, parafangos, etc.

El balneario cuenta con dos hoteles donde alojarse. Cualquiera de ellos es otro deleite para los sentidos, pues están hechos con muchísimo gusto. El hotel Varinia Serena con su patio-jardín interior abierto, desde donde se accede a las mismas habitaciones, es muy agradable y una sorpresa cuando se entra en él, pues desde la calle no parece lo que es. Muy buen servicio y atención, con un ambiente familiar; es muy placentera la estancia. El hotel Aqualange es más grande, de un estilo modernista, tipo Casa Lis de Salamanca, con grandes espacios y un patio central espectacular. Su decoración y distintos espacios tanto interiores como exteriores acompañan a la tranquilidad, que con su buen comedor y cafetería hacen comunión perfecta para unos días de descanso.

Todo el conjunto del Balneario y sus hoteles, su ubicación junto a un embalse, el propio pueblo de Alange con sus calles empinadas y su alto cerro que otea la gran vega del Guadiana con sus extensos cultivos de olivos y viñedos, hacen de este sitio un lugar idóneo y maravilloso para hacer una parada en el camino o ir expresamente a él. Saborearemos un lugar especial de Extremadura.

rbernal@hotmail.es

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