Seis décadas vigilando las carreteras de España

en la provinicia de salamanca se instalaron dos vallas publicitarias de la bebida de osborne, hoy son dos símbolos bien arraigados en las comarcan que los acogen

ENRIQUE CARRASCAL
Una de las vallas del toro de Osborne de la provincia salmantina. En este caso, situada en el término municipal de Las Torres. FOTOGRAFÍA: ENRIQUE CARRASCAL

Sesenta años hace ya de la colocación de la primera valla con la figura del toro de Osborne; fue en la carretera de Madrid a Burgos, en el municipio de Cabanillas de la Sierra, por lo visto, una ubicación estratégicamente pensada. Salpicadas por toda la geografía quedaron 500 vallas, de las cuales permanecen 94, doce en nuestra comunidad autónoma y un par en la provincia de Salamanca: en la carretera de Béjar, en el municipio de Las Torres y en Cordovilla, en lo alto de un cerro del término municipal, junto a la antigua carretera.
También en México vigilan dos astados de Osborne, pero en estos casos, lo siguen haciendo rotulados de rojo con la marca Magno. Y hasta Dinamarca ha viajado una miniatura, importada por dos vecinas, amantes de nuestro país, que luce en un parque de Copenague.

Lo que pretendía ser una campaña publicitaria para la promoción del brandy Veterano se ha convertido a lo largo de los años en un símbolo gráfico nacional de tal calado, que la negra silueta del bovino es ya «patrimonio cultural y artístico de los pueblos de España».

El toro, icono del diseño gráfico

Miniatura del toro de Osborne, regalada por el diseñador Manolo Prieto a los propietarios del terreno donde se instaló la valla en la carretera de Madrid, en el término municipal de Cordovilla.

-seleccionada como una de las figuras más representativas del siglo XX- y fenómeno de estudio para los alumnos de Publicidad, nos ha acompañado por carreteras y autovías a lo largo de toda la geografía española. ¿A que ustedes también asocian esta silueta con sus vacaciones de verano? Desde cualquier punto del interior a la costa, siempre había un morlaco en lo alto de un cerro, vigilando.
Cada uno de los toros tiene una envergadura de 14 metros de altura que en su día contenían un mensaje publicitario, eliminado por ley, pero vigente aún en la memoria de numerosas generaciones.

Cordovilla y Las Torres
Orgullosos de su toro, la alcaldesa de Cordovilla Manuel Noreña asegura que la valla es un emblema, también del municipio y un reclamo turístico “todavía hay gente que se acerca para hacerse fotos, ahora ‘selfies’ con el toro.Para la comarca es una referencia a la hora de indicar un lugar. No entenderíamos nuestro paisaje sin esta silueta”, asegura la primera edil.
El propietario del terreno donde se ubica el toro de Cordovilla, Juan Blázquez, recuerda que fue en la década de los 80 cuando dos señores de la firma Osborne se acercaron a las tierras donde trabajaba, “le preguntaron a un vecino que estaba cosechando y le indicaron donde estaba yo. Allí mismo, en las tierras, llegamos a un acuerdo”. Todavía, hoy, la marca tiene un detalle con ellos periódicamente. Además, guardan la miniatura que el diseñador de la imagen Manolo Prieto les regaló con su firma (foto de la izquierda). “Al principio, cuando no estaba hecha la autovía, paraban los coches para hacerse fotos. “Ahora ya, sólo de vez en cuando”, explica Juan. La de Cordovilla fue una de las últimas vallas colocadas en la península.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*