Casi cuarenta años al servicio de voluntariado de Cruz Roja Salamanca

Gabriel Alonso recibió la medalla de oro de la entidad por sus años de colaboración en la Fiesta de la Banderita, cuya recaudación se destinará a los más vulnerables

Abajo a la izquierda, uno de los homenajeados, Gabriel Alonso. FOTO: DGRATIS Salamanca.
Abajo a la izquierda, uno de los homenajeados, Gabriel Alonso. FOTO: DGRATIS Salamanca.

Un día Gabriel Alonso, con tan sólo 8 años y bajo la influencia de sus amigos del Colegio Público Padre Manjón, decidió aceptar (hace casi cuarenta años)  la invitación a las actividades de calle que hacía Cruz Roja Juventud, por aquel entones ubicada en la calle Miñagustín. Y nunca más se separó de la entidad que este jueves, 3 de mayo, entregaba las Medallas a la Constancia en la Participación “por tantos y tantos años de colaboración”, como señaló su presidente provincial en Salamanca, Jesús Juanes.

Gabriel Alonso, a la derecha, junto a su padre. FOTO: DGRATIS Salamanca.
Gabriel Alonso, a la derecha, junto a su padre. FOTO: DGRATIS Salamanca.

“Al principio nos pasábamos bomba. Todo era diversión. Jugábamos a las cartas, las damas, ajedrez, dardos… Era un sitio más donde pasar los fines de semana. Y de lujo”, confiesa Gabriel, quien más tarde elegiría la fotografía como profesión. Pero antes de eso y gracias al buen sabor de boca que le dejaba Cruz Roja, se aventuró en la banda de cornetas y tambores. “Aprendimos muchísmo con el brigada Teófilo y el sargento Valentín”. La banda arrancó pisando, o mejor tocando, fuerte, hasta hacerse “una de las primeras bandas de cornetas y tambores de Salamanca”. “Debutamos un 15 agosto en las fiestas de Vitigudino, en la cabalgata de carrozas y después visitamos muchos pueblos: Rollán, La Fuente de San Esteban….”, comenta.

Más tarde, se embarcaban en la misión de las procesiones de Semana Santa pero Gabriel dio un paso más como voluntario y antesala de hacer la Mili en Cruz Roja. “Nos dieron un uniforme y gorra verde, con la cruz en blanco e íbamos hacer servicios al campo de fútbol, al Helmántico, y otros sitios donde requirieran nuestra presencia como camilleros”, cuenta. “También, los domingos íbamos a dar de comer a las personas mayores a las Hermanitas de los Pobres y, bajo la supervisión de las monjas, hacíamos muchas actividades, desde el Un Dos Tres hasta bingos”.

 Me llevé la boquilla de la corneta, me hicieron una prueba y me metieron en la banda del Ferral

Gabriel se enfundó el uniforme de militar de Cruz Roja, orgulloso de sus colores en el año 1983, cuando se fue en el segundo remplazo como militar al Ferral de Bernesga, León, para realizar el periodo instrucción. “Como estaba estudiando administrativo me metieron en oficinas pero el brigada me conocía de haber tocado en Cruz Roja Juventud… así que me llevé la boquilla de la corneta, me hicieron prueba y me metieron en la banda del Ferral”. Tras jurar bandera un 22 de mayo de 1983, se incorporó a la Asamblea de Cruz Roja como militar. “Hacíamos tres turnos, el de la noche era muy goloso porque, y por ello queríamos hacer la mili en Cruz Roja, te permitía seguir estudiando”. Y, así, con 17 años siguió colaborando con la entidad y ‘sufriendo’ la carretera de Ciudad Rodrigo, “por los accidentes que había sobre todo en verano”.

El salmantino siguió unido a Cruz Roja flanqueando a “la gente importante” en las mesas haciendo ‘la baderita’, también en colegios, instituciones y en diversas cofradías por las que ha pasado, incluso, en la mesa de Traje Charro… Así hasta cuarenta años de colaboración, motivo por el que la entidad salmantina le hacía gala de la medalla de oro.

Ésta es sólo una de las muchas historias que tiene detrás Cruz Roja Salamanca y cuyo responsable al frente, Jesús Juanes, agradecía a todos los salmantinos hacer posible la Fiesta de la Banderita, desde las mesas de calle, ambulancias y demás actividades. El presidente quiso recordar a Pilar Población, alma mater. Y seguidamente se reconoció a las entidades más colaboradoras, como El Centro Comercial El Tormes, e impusieron la medalla de bronce a aquellos con 3 años de colaboración; la de plata, con seis; y la de oro, a los que llevan nueve años o más, como el protagonista anterior de esta historia.

Jesús Juanes, entregando la medalla a una de las niñas voluntarias. FOTO: DGRATIS Salamanca.
Jesús Juanes, entregando la medalla a una de las niñas voluntarias. FOTO: DGRATIS Salamanca.

En el acto, destacó la presencia de varios niños que ya están concienciados con la ayuda al prójimo, o las de los colegios Divino Maestro, Maristas Champagnat, San Juan Bosco, Gran Capitán o Santa Teresa. Además de la Fundación Aviva.

Durante esta semana, las actividades de Cruz Roja se extienden por las mesas de recaudación y las huchas instaladas en Salamanca y Santa Marta de Tormes. “La institución destinará los donativos a reforzar los proyectos encaminados a los más vulnerables“, señalaba Juanes.

Una imagen, en la entrega de medallas de Cruz Roja en Salamanca. Foto: DGRATIS Salamanca
Una imagen, en la entrega de medallas de Cruz Roja en Salamanca. Foto: DGRATIS Salamanca

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