Casi 30 años en Würzburg por amor

La salmantina Marian Fernández lleva casi 30 años en la ciudad alemana hermanada con Salamanca de Würzburg; una de esas localidades cuyos paisajes y castillos enamoran y parecen sacados de cuentos medievales

Paseo de magnolios.

Existe una ruta, denominada ‘romántica’, que transcurre por varias localidades alemanas entre las que se encuentra Würzburg, donde los castillos de estilo gótico se esconden entre frondosos bosques y viñedos; paisajes que parecen sacados de un cuento, de esos cuentos donde se libran mil batallas medievales de conquistas y amor. Y, precisamente, por amor la salmantina Marian Fernández cambió la capital del Tormes por una ciudad hermanada en Alemania, Würzburg. Y, aunque su historia no sea de cuento, bien valdría para una película porque fue de las últimas personas españolas que llegó en enero de 1990 a la antigua República Democrática Alemana, que poco después viviría el proceso de reunificación del país (octubre, 1990) tras la caída del Muro de Berlín (noviembre, 1989).

Marian nació en Sepulcro-Hilario pero se crió en la capital charra, donde estudió Filología Francesa. Uno de esos programas de la Universidad hizo que estudiantes extranjeros, en este caso alemanes, vinieran a la ciudad para continuar con sus estudios. Gracias a amigos en común y la coincidencia en las clases, Marian conoció al príncipe de su cuento, con el que años más tarde se casaría y lo dejaría todo por vivir en Alemania.

Pero esta princesa se salva sola. Y, así, tuvo que comenzar su andadura por tierras germanas porque cuando se mudó estuvo sola; sin familia, ni amigos y ni siquiera vivía con su marido por cuestiones laborales. “Me gustaba Francia, estudié francés y quería irme a vivir allí pero, por aquel entonces, con ese idioma no hacías nada como profesora y tenía claro donde estaba el futuro…”. Le habían contado que Würzburg era una ciudad emergente universitaria y que era muy parecida a Salamanca. “Menudo camelo me dieron”, bromea, “porque yo lo vi todo muy oscuro, muy gris y frío. Es cierto que el clima hace mucho y yo llegué en enero. Pasé de una Alemania a otra, la del oeste al este, donde la diferencia era notable; una parte, con edificios impresionantes super desarrollada y la otra, sin infraestructuras y dejada. Ahora está mejor y Alemania tiene ciudades preciosas pero aún queda mucho por reconstruir”.

A la primera entrevista de trabajo me presenté con mi marido porque yo no hablaba nada de alemán”

Decidió poner un anuncio en el periódico pero sólo le llegó para poner ‘traduc’ (de traductora de español), “ahí estuvo la clave” pues enseguida la llamaron. A la primera entrevista de trabajo se presentó con su marido porque ella no hablaba nada de alemán pero, “como pedían nativos”, la contrataron. Actualmente, es profesora de español en la Universidad de Würzburg, en la Universidad Dual de Baden Württemberg y en un colegio de formación profesional. “No tengo queja porque de todos los sitios donde he trabajado me han buscado ellos”.

Tampoco tiene queja de sus amistades. “Somos diferentes, tiene mucho que ver la luz del sol y, antes, todo estaba cerrado a las seis de la tarde, era una ciudad fantasma. Ahora ya no. Pero eso hace que te relaciones menos, aunque los amigos que hice por trabajo cuando llegué y cuando llevaba a mis hijos a la guardería siguen siendo los mismos”.

“Vivo en una calle muy especial, es la envidia de mucha gente  y mi segunda familia”

Se considera una afortunada porque vive desde hace 20 años en una calle que “es la envidia de mucha gente”, donde los vecinos “son muy solidarios; es un sitio muy especial”. Recuerda hasta 12 grados bajo cero y meses enteros nevados, “aunque cada vez pasa menos frecuentemente”.

Le encanta Alemania pero volvería a España sin dudarlo.

Muchas son las historias de esta salmantina pero eso son páginas que dan para otro cuento de princesas-guerreras.

 

PERFIL

  • Nombre: Marian Fernández
  • Ocupación: Profesora de español en la  Universidad de Würzburg, Universidad Dual de Baden Württemberg y en un colegio de formación profesional
  • Lugar de residencia: Würzburg, Alemania
  • Habitantes: 124.219
  • Distancia: 1.561,60 kilómetros
  • Diferencia horaria: ninguna

 Marian, acompañada por su hija a orillas del río Meno.

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