Verduras y frutas, los ‘hits’ saludables del verano

Son innumerables los estudios que demuestran los beneficios de consumir frutas y verduras. Esta época nos lo pone fácil para garantizar su presencia en nuestra dieta

Hay mensajes que deben repetirse, por muy conocidos que sean. Como el de comer al menos cinco raciones de frutas y verduras cada día. No es un tópico. Los beneficios de este consejo están suficientemente contrastados por la ciencia, e incluso hay estudios recientes que establecen la conveniencia de incrementar esta ración diaria recomendada tradicionalmente.

Hace unos meses, por ejemplo, la revista científica de impacto International Journal of Epidemiology publicaba un trabajo en el que investigadores del Imperial College de Londres defienden que ingerir 800 gramos al día (aproximadamente 10 porciones) reduce en mayor medida las posibilidades de un ataque cardiaco, un accidente cerebrovascular, un cáncer o una muerte temprana.

Indispensables

Más allá de la discusión científica sobre el mayor o menor número de raciones que garantiza un mejor estado de salud, lo cierto es que las frutas y las verduras son alimentos indispensables que aportan vitaminas, minerales, fibra y agua y que no deben faltar en nuestras comidas, ya sea en ensaladas, como primer plato o como acompañamiento del segundo. Ni, por supuesto, como postre.

Así lo explica el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, desde donde se recuerda también que, a la hora de elegir las frutas y verduras que vamos a consumir, lo más apropiado es decantarse por las de temporada, ya que tienen mayor calidad, conservan mejor sus propiedades nutricionales y pueden adquirirse a precios más económicos. En este sentido, el verano es una estación estupenda para incrementar la ingesta de este tipo de alimentos por su variedad, por sus propiedades nutricionales y porque muchas de ellas son de lo más refrescante frente al calor.

De este modo, según recoge la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en su Calendario de frutas y verduras, el periodo estival es temporada de recolección y mejor época de consumo para variedades como las cerezas, las nectarinas, los albaricoques, los melocotones, las ciruelas, la sandía, el melón, las brevas y los higos o las peras, frutas que destacan por su alto contenido en agua –sobre todo la sandía– y por sus importantes propiedades antioxidantes gracias a las vitaminas A y C.

En cuanto a las verduras, resultan de lo más aconsejable en la época estival la lechuga (un gran diurético), el tomate (gran fuente de vitamina C y licopeno), el ajo (un potente antiséptico y antioxidante), la cebolla (diurética, depurativa y antioxidante por su contenido en vitamina C), la zanahoria, rica en carotenoides y muy beneficiosa para la piel o las berenjenas, el calabacín y la calabaza, que tienen un alto contenido en agua y en vitaminas A y C. No podía faltar el pepino, una de las verduras más características del verano, y con un gran poder refrescante y diurético.

En definitiva, las posibilidades son numerosas y los beneficios, inmensos, como los que suponen estos alimentos para la salud cardiovascular. Y es que, según resalta la Fundación Española del Corazón, los resultados del Estudio Prospectivo Europeo en Nutrición, Cáncer y Enfermedad Cardiovascular (EPIC) demuestran que por cada pieza de fruta y verdura que se consume al día se consigue una reducción acumulable del riesgo de angina, infarto e ictus del 4%. Ahí queda.

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