Primer taller de psicomotricidad suave para octogenarios

El Consistorio salmantino pone en marcha la primera actividad para personas mayores de 80 años o con ciertas dificultades motrices en el centro Juan de la Fuente

Participantes del taller de psicomotricidad suave en el centro Juan de la Fuente.
Participantes del taller de psicomotricidad suave en el centro Juan de la Fuente.

Salamanca ve nacer la primera iniciativa sobre psicomotricidad suave para personas mayores de 80 años o con ciertas dificultades en movilidad. El Ayuntamiento ha puesto en marcha el taller dirigido a personas de edad avanzada por primera vez para dar respuesta a aquellas personas que en ocasiones necesitan de apoyo en bastón o muletas o que, por su condición, precisan de un entrenamiento psicomotor más específico para mejorar su calidad de vida.
El centro municipal Juan de la Fuente ha sido el escenario elegido para los participantes de esta actividad municipal en la que las personas mayores reciben una atención personalizada.

La concejala de Mayores, Isabel Macías, señala que este programa está diseñado para “facilitar un envejecimiento físico, mental y social saludable al potenciar su capacidad funcional y la competencia motriz, para evitar la dependencia de los demás, además, se proporciona apoyos emocionales y sociales”. La iniciativa enmarcada dentro del Consistorio salmantino surge “de la experiencia y el trabajo contrastado en materia de envejecimiento activo y desde la necesidad planteada por los propios mayores de los centros municipales”, según aseguran desde el Ayuntamiento.

El programa de psicomotricidad suave se lleva a cabo dos días a la semana con un grupo reducido de participantes con el objetivo de estar pendientes de cada uno de los miembros de la terapia y de otorgarles una atención personalizada. Para realizar las actividades, se dispone de material específico que permite a las personas mayores realizar ejercicios. La marcha sentados, el equilibrio parados, la coordinación de manos y ojos y el levantamiento de piernas y brazos con apoyo o sentados son algunas de las actividades que realizan los asistentes del taller.

Beneficios de la psicomotricidad
Ante el aumento de la esperanza de vida, uno de los problemas que se plantean en los países desarrollados es que no va unido a una mejora calidad de ésta. Que se viva más no significa que se viva mejor. Y las personas con edad avanzada desarrollan un envejecimiento fisiológico y, posiblemente, patológico. El fisiológico acarrea problemas unidos al paso del tiempo como puede ser un deterioro en la capacidad funcional.

Uno de los recursos terapéuticos que mejora la salud de las personas es el adiestramiento de la psicomotricidad. Según los expertos, se engloba “el componente socioafectivo y el cognitivo, no se reduce a una actividad mecánica sino que influye en la función psíquica del individuo”. Los beneficios de los ejercicios empleando la psicomotricidad son múltiples: favorece el desarrollo motor, se mejora el equilibrio, se controla la inhibición voluntaria (pueden quedarse quietos), se domina la respiración, aumenta el bienestar emocional y las relaciones personales o, además, se posibilita una mejora en la adaptación al mundo exterior, etc.

Más plazas para talleres
El taller de psicomotricidad suave se enmarca en la programación municipal que, este año, se ha visto incrementado en un 10% en plazas hasta llegar a más de 1.200. El objetivo es promover un envejecimiento activo a través de la ocupación del tiempo de ocio.

En la actualidad, existen nueve modalidades de talleres ocupacionales (bricolaje en madera, encuadernación, pintura/dibujo, bailes de salón, artes manuales, tradicionales y folclore de Salamanca, literario, inglés y portugués y cuentacuentos) y cuatro de actividades deportivas para pensionistas, jubilados o desempleados de 60 años o más, empadronados en Salamanca.

Participación
El lado más  solidario de la residencia Ballesol

La residencia Ballesol Salamanca se ha convertido en ‘Empresa amiga solidaria’ de la Asociación de Padres, Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Castilla y León (PYFANO).

En este sentido, la mayoría de las actividades socioculturales que desarrolla la residencia van encaminadas a la recaudación de fondos para poder ayudar, así, a los enfermos y a sus familiares. “Hemos realizado un rastrillo solidario con la venta de todas las manualidades que nuestros residentes elaboran en los talleres, seguimos con nuevas manualidades y tenemos en mente nuevos proyectos”, aseguran desde Ballesol Salamanca. Además, tienen previsto llevar sus guiñoles por colegios y centros para conseguir que la obra sea una actividad intergeneracional.

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