‘Poner el brazo’ para salvar vidas

La Hermandad de Donantes de Sangre afronta las dos últimas semanas del año con cierta preocupación por la caída de donaciones registrada este 2017 y recuerda que este valioso ‘oro rojo’ es indispensable para la asistencia

Un joven dona sangre en el punto fijo de extracción del hospital.

Dice que fue “de vocación tardía”, que era del grupo de los “fóbicos” a las agujas y eso de poner el brazo para donar no le entusiasmaba demasiado. Pero Rogelio Carrasco pasaba a menudo por el paseo de San Vicente y sus ojos siempre se topaban con unos grandes cartelones colocados en la fachada del hospital en los que se invitaba a la población a realizar un gesto de extrema generosidad: donar sangre para salvar vidas. Su inquietud por “contribuir” de alguna forma a que la sociedad sea un poco mejor le hizo superar esa aversión a las agujas, y eso que sus venas son de las cuesta encontrar.

Su primera extracción fue en 1993, y desde entonces ha donado 67 veces. Pero no es sólo eso. De los 24 años transcurridos, 17 los ha pasado luchando por difundir la importancia de la donación desde la presidencia de la Hermandad de Donantes de Sangre de Salamanca. Este pasado miércoles fue su último día en un cargo que deja con un sabor agridulce en el que se mezcla la satisfacción de haber trabajado para impulsar una entidad que este año celebra su medio siglo de vida con la desazón por un balance anual que avanza un preocupante descenso en el número de donaciones.

Rogelio Carrasco charla con una profesional del punto fijo de extracción del hospital.

Según los últimos datos oficiales, entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2017 se registraron en Salamanca 11.433 donaciones de sangre, 877 menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Es una caída muy acusada con pocos visos de remontada en las dos semanas que quedan para rematar el año, semanas navideñas en las que muchos estudiantes regresan a su casa y los ciudadanos no suelen marcar la donación de sangre como prioritaria en la larga lista de tareas propias de estas fechas.

Falta sangre

Pese a todo, el ya ex presidente de la Hermandad lanza un llamamiento. Recuerda que las necesidades de sangre o de sus diferentes componentes -indispensables para innumerables procesos asistenciales que muchas veces separan la vida de la muerte- no entienden de vacaciones. Recuerda que este “oro rojo” no se fabrica ni se vende en las farmacias. Que cada día hacen falta unas 400 unidades al día para mantener la actividad hospitalaria y que, aunque no hay motivos para la alarma, porque de momento se cubren las necesidades existentes, “todos los días del año” hay grupos cuyas reservas se resienten y requieren que la solidaridad de los donantes sea más o menos urgente, como ha ocurrido esta semana, por ejemplo, con el 0-.

Por todas estas razones, Rogelio Carrasco apela de nuevo a la generosidad y pide que el gesto de “poner el brazo” no se olvide en esta época “para que el semáforo no esté en rojo”, el color que avisa de que es preciso donar cuanto antes para garantizar las reservas.

Pero lo cierto es que, más allá de momentos y periodos concretos, resultaría esencial que la donación de sangre y su importancia formara parte de las conversaciones familiares para que el mensaje cale desde la infancia, aunque no se pueda donar hasta los 18 años. Así lo hizo Isabel Martín, actualmente empleada de la Hermandad, que el mismo día que alcanzó la mayoría de edad extendió su brazo en la unidad móvil que había desplazado la entidad a su instituto.

“Cuando nací, mi padre se hizo donante para entrar en el hospital, porque hace años el acceso era mediante pases. Luego le acompañaba a las extracciones, así que la donación es algo que he vivido desde pequeña”, cuenta. Su pequeño testimonio encierra la clave de la esperanza: “conseguir que los jóvenes tomen conciencia y se involucren”.

Más en una provincia como Salamanca, donde la población está “cada vez más envejecida” y donde, según los cálculos que maneja la Hermandad, residen unas 100.000 personas que podrían donar y no lo hacen. Unas 100.000 posibilidades de ceder 450 centímetros cúbicos de vida -siete u ocho minutos de tiempo- para que la solidaridad recupere la tendencia creciente de la última década.

Dónde donar

– En el punto fijo de extracción del Hospital Virgen de la Vega. Planta baja. De lunes a viernes, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 horas y el primer y tercer sábado de cada mes, de 10:00 a 14:00 horas.

– En la Unidad Móvil que recorre distintos puntos de la capital y la provincia, y cuyo calendario puede consultarse en www.centrodehemoterapiacyl.es.

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