Peligro, zambullidas

Los fisioterapeutas recuerdan que las inmersiones inadecuadas en el agua son la causa del 5% de las lesiones medulares

El baño y la práctica de deportes de agua es una de las actividades de ocio preferidas por pequeños y mayores, y España ofrece muchas posibilidades para ello. La calidad de nuestras costas y el gran número de pantanos, lagos, ríos y piscinas públicas y privadas, junto con las buenas condiciones climatológicas de nuestro país, permiten disfrutar del agua durante varios meses al año, y especialmente los fines de semana y en vacaciones.  Los baños, las zambullidas, la natación o la práctica de deportes acuáticos son actividades refrescantes y muy divertidas.

Sin embargo, es importante conocer que todas ellas conllevan algunos peligros, ya que en algunos casos pueden producir lesiones con consecuencias graves para la salud. Así lo subraya el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla y León (CPFCyL), con sede en Salamanca, desde donde se recuerda que cada año fallecen por ahogamiento en Europa más de 5.000 personas con edades comprendidas entre los 0 y los 19 años, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud.

En España, las zambullidas inadecuadas provocan un 5% de lesiones medulares entre la población con edades comprendidas entre los 15 y 25 años, y cuatro de cada cinco afectados son hombres.

Los casi ahogamientos son también un grave problema, ya que algunas de las personas que sobreviven a un ahogamiento sufren un daño cerebral permanente. Otras lesiones graves que se pueden producir en los lugares de ocio en el agua son los traumatismos craneoencefálicos y las lesiones medulares.

Como señalan los fisioterapeutas, la mayoría de estos casos ocurren en jóvenes, al zambullirse en zonas con poca profundidad o al tirarse al agua desde una gran altura. La lesión medular puede producir paraplejia (parálisis de los miembros inferiores) o tetraplejia (parálisis de los miembros superiores e inferiores). En muchas ocasiones, estos daños se producen por cometer imprudencias, adoptar conductas de riesgo o por un momento de relajación en la vigilancia de los padres o madres.

Sin embargo, lo más importante es que estos peligros y riesgos se pueden evitar de forma muy sencilla, respetando en primer lugar las normas de seguridad y adoptando comportamientos para evitar los peligros y proteger la salud. “En España cada año se producen entre 800 y 1.000 lesiones medulares. De ellas, entre el 4% y el 11% se deben a actividades deportivas o de ocio propias del verano”, recalcan estos profesionales.

Recomendaciones

Es una imprudencia y una temeridad tirarse de cabeza en un paraje desconocido, en lugar de sumergirse lentamente y con precaución. Es importante conocer la profundidad de una piscina, un río o el mar, sobre todo en relación con la altura desde la que uno se sumerge.

Si el agua está turbia y no hay visibilidad, conviene inspeccionar previamente la zona para comprobar su profundidad y que no haya elementos sumergidos como rocas, árboles u otros objetos contra los que se pueda impactar. En lugares naturales como ríos, lagos, el mar o embalses, los niveles del agua pueden variar de un día para otro por las mareas o aperturas o cierres de compuertas, por lo que es prudente comprobar siempre la profundidad.

 Por otra parte, el bañista ha de sumergirse con los brazos situados en prolongación del cuerpo, protegiendo el cuello y la cabeza. Asimismo, es aconsejable no saltar de cabeza desde demasiada altura, ya que una mala técnica de entrada puede causar lesiones tan sólo golpeándonos con el agua.

 También se debe comprobar que la profundidad es suficiente cuando nos lancemos de cabeza contra las olas.

 En la playa es necesario respetar las banderas de señalización y no nadar a contracorriente; en caso de ser arrastrado por una corriente, nadar en paralelo a la playa y después hacia la orilla.

 No usar pelotas, colchonetas y flotadores si no se sabe nadar, ya que son muy ligeros y propensos a irse mar adentro o volcar y no dejar que los niños los utilicen solos.

 En la piscina, se debe tener especial cuidado con los bordes y zonas mojadas para no resbalar y respetar las normas de seguridad, especialmente en toboganes y trampolines.

 En caso de que se produzca un accidente, y ante la necesidad de recogida y manipulación de la víctima, los expertos recuerdan que es muy importante inmovilizar el cuello, evitar movimientos de la columna y avisar a un profesional para que realice el traslado y nunca efectuarla en un vehículo utilitario.

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