“Ninguna dieta saludable debería hacer que la persona pase hambre”

Roberto Cabo | Dietista-nutricionista, farmacéutico y director de la Clínica ALEA

Es miembro del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Castilla y León, farmacéutico y director de ALEA Consulta Dietética. A pocas semanas del inicio oficial del verano, época en la que reverdecen las ansias de perder peso en poco tiempo, este especialista desmonta algunos mitos sobre los métodos de adelgazamiento y aclara cómo es posible hacer dieta sin que la salud corra peligro.

Llega la época de la llamada “operación biquini”, un periodo propicio para las “dietas milagro”, que prometen adelgazar mucho en poco tiempo. ¿Qué advertencias haría sobre ellas?

Como su propio nombre indica, “milagro”, no dan buen resultado. Desde hace años la OMS, el Ministerio de Sanidad y los colegios de dietistas-nutricionistas vienen condenando este tipo de prácticas porque resultan nocivas para la salud, se las considera engañosas y su único afán es lucrar a aquellos que las han puesto de moda. Cuando un método de adelgazamiento prometa “resultados rápidos y sin esfuerzo”, nos está invitando directamente a irnos lejos de él. No mejorará los hábitos de alimentación de la persona, pondrá en riesgo su salud, la predispondrá al efecto rebote y perderá una gran suma de dinero y de confianza en sí misma.

¿Hay alguna dieta rápida o dieta milagro que sea saludable?

La realidad es que no. Para adelgazar los kilos acumulados en exceso solo hay un método saludable: aprender a comer mejor. Hemos de dejar atrás las costumbres que nos llevaron al sobrepeso y cambiarlas por otras más saludables. Tenemos la gran suerte de vivir en un país con una riqueza extraordinaria de alimentos saludables: cereales, legumbres, verduras y hortalizas, aceite de oliva, frutas y frutos secos, pescados… Exactamente lo que define a la dieta mediterránea.

Roberto Cabo Moreta, dietista-nutricionista, farmacéutico y director de ALEA Consulta Dietética.

¿Qué piensa de las dietas disociadas, de las que se basan en ciertos tipos de alimentos (carne, por ejemplo) o de las que defienden que es posible adelgazar simplemente eliminando alimentos determinados (el pan, el azúcar…)?

De nuevo remitiéndonos a las directrices internacionales sobre nutrición y dietas, sabemos que cualquier régimen que prohíba o limite algún alimento o grupo de alimentos no es saludable. Causa miedos y malas costumbres alimenticias en la población. Debemos aprender a elegir los alimentos de forma saludable. Hay alimentos que debemos tomar con mayor frecuencia (por ejemplo, frutas y verduras) y otros con menos frecuencia (carnes rojas), pero no deberíamos centrarnos en un solo alimento o grupo (como, por ejemplo, la carne) como causa o como solución para evitar el sobrepeso.

¿Por qué resulta tan difícil adelgazar?

Cada persona es un mundo, desde luego. Pero algo común que vemos a diario en la consulta es que la falta de tiempo disponible debido al modo de vida que llevamos; nos limita mucho a la hora de mantener unas costumbres y, con ellas, un peso saludable. Deberíamos empezar desde la base: realizando una compra saludable, organizando la despensa, cocinando de forma ligera, acostumbrarnos a comer de forma ordenada varias veces al día para evitar el picoteo o la ansiedad… Pequeños gestos que debemos instaurar poco a poco y que nos harán adelgazar y mantener el peso perdido a largo plazo.

¿Es indispensable hacer ejercicio para perder peso?

No, no es indispensable, pero sí es necesario para mantener una buena salud física y mental. Realizar ejercicio (bastaría caminar media hora todos los días a un buen ritmo) hará que no perdamos masa muscular, que nuestros niveles de azúcar en sangre sean estables, que no suframos estreñimiento, que descansemos mejor por las noches, que descarguemos estrés… La actividad física debería formar parte de nuestras vidas, no solo por ayudarnos a adelgazar o a mantener un peso saludable, sino como hábito general, lo mismo que lo es dormir cada noche o comer cada mediodía.

¿No resulta muy difícil vivir contando calorías?

Mucho, y además no es necesario. Es importante que tengamos una orientación de cuánto engordan los alimentos, pero no ha de convertirse en una obsesión. Contar calorías no nos ayuda a adelgazar, pero tener una noción básica sí nos ayudará a tomar decisiones saludables con respecto a nuestra alimentación. Sobre todo cuando se trata de alimentos procesados: no cuesta más de un minuto revisar el etiquetado nutricional y decidir si merece la pena o no para nuestra salud.

¿Se puede adelgazar sin pasar hambre?

Por supuesto. Ninguna dieta saludable debería hacer que la persona pase hambre. Si realmente siente hambre a lo largo del día, es que esa dieta no está bien diseñada. Una dieta de adelgazamiento debe enseñarnos a alimentarnos mejor de lo que lo hacíamos hasta ahora. Debe mostrarnos los fallos que cometíamos y darnos alternativas saludables para hacer mejor las cosas en adelante.

Los profesionales de la clínica ALEA habéis acuñado un método propio para perder peso de forma saludable, la Dieta ALEA. ¿En qué consiste y cuáles son sus resultados?

Es cierto, hemos bautizado nuestro método como La dieta ALEA y, sin embargo, no hemos inventado nada nuevo, más bien lo contrario: promovemos una alimentación mediterránea, saludable y tradicional. ALEA son las siglas de Alimentación Ligera, Equilibrada y Adaptada a la persona.

Si una persona que hace dieta siente hambre a lo largo del día es que esa dieta no está bien diseñada

Nuestras dietas son ricas en verduras, frutas, legumbres, cereales, pescados… Ayudamos a nuestros pacientes a corregir sus hábitos incorrectos y les mostramos caminos alternativos para que mejoren su peso y su salud y puedan mantenerlos a lo largo del tiempo.

¿Por qué decidisteis publicar un libro? 

La idea del libro surgió a raíz de las muchas veces que nos llamaban a la consulta para preguntarnos si éramos franquicia y si había otras clínicas ALEA en ciudades españolas. Como ALEA solo existe en Salamanca (y así será, porque nos gusta ayudar de primera mano a los pacientes), pensamos que una forma de llegar a esas personas que no podían desplazarse hasta nuestra ciudad, sería elaborando un libro.

¿Qué lo diferencia de los numerosos libros que existen “para adelgazar”?

La gran diferencia con otros libros similares es que pretendemos ayudar a los lectores desde el sentido común y desde la experiencia de los años en consulta. Los lectores encuentran respuestas sencillas y lógicas a sus dudas y miedos y van mejorando sus hábitos cada día. Además, tienen un mes de dieta ALEA completo para que aprendan a alimentarse de forma ligera y equilibrada.

¿Qué consejos básicos debe seguir alguien que desee adelgazar?

Le recomendaríamos empezar por la base: ¿realiza una compra saludable? ¿Cocina sus comidas y cenas de forma ligera? ¿Hace varias comidas al día ordenadas o tiende a picar entre horas? ¿Toma una buena variedad y cantidad de verduras, hortalizas y frutas? Esos serían algunos de los primeros aspectos a mejorar. Y el más importante: que se conciencie de que una dieta no debe ser algo extraño que realiza durante unas semanas al año. Una dieta debería suponer una mejora de los hábitos de alimentación para que sea capaz de adelgazar y, sobre todo, de mantener en adelante el peso perdido.

Más allá de los métodos de adelgazamiento más o menos cuestionables que pueden encontrarse en internet o en las revistas de moda, son muchas las consultas y los establecimientos que ofrecen servicios para perder peso. ¿Qué precauciones deben tomarse a la hora de elegir a quién nos puede ayudar a deshacernos de los kilos que nos sobran?

Este tema lleva a debate desde hace unos años. En el mundo de la nutrición existe un gran número de intrusos: personas o empresas que se ocupan de la alimentación de la población sin tener la capacidad real y legal pertinente. En España existe la carrera de Nutrición Humana, y precisamente quien desee mejorar su alimentación debería acudir a un nutricionista colegiado en una clínica con registro sanitario.

¿Es posible librarse del llamado efecto rebote cuando se sigue una dieta?

Por supuesto: el efecto rebote se da en los casos en que la persona ha seguido una dieta desequilibrada, que le ha hecho perder músculo en lugar de grasa y que no le ha ayudado a rectificar las costumbres de alimentación incorrectas. Si, por el contrario, una persona aprende a alimentarse de forma ligera y equilibrada, mantiene un nivel de actividad física moderado y es capaz de mantener esos hábitos saludables en el tiempo, no sufrirá efecto rebote en absoluto.

¿Cuáles son las falsas creencias más frecuentes en relación a la alimentación y las dietas?

Una es la de que para adelgazar no se pueden comer alimentos ricos en hidratos de carbono (pasta, arroz, legumbres, pan o patata). Falso al cien por cien: éstos deben suponer la base de nuestra alimentación; la recomendación es tomar entre cuatro y seis raciones diarias. Otra de las habituales que es para adelgazar hay que tomar alimentos integrales y light, y por ello muchas personas basan su alimentación en ellos sin resultado alguno. Y es que integral o light no significa que no engorde y que se pueda  comer sin límite. También están las ideas de saltarse algunas comidas. La realidad es que si uno se salta la cena estará poniendo en riesgo a su salud. Al día siguiente se despertará con más apetito y eso se alargará al resto del día, ocasionando casi siempre una ingesta excesiva e innecesaria y, por lo tanto, boicoteando el objetivo de perder peso.

“Que un alimento sea integral o light no significa que no engorde y que se pueda  comer sin límite”

¿Son eficaces los productos naturales o los complementos alimenticios a la hora de perder peso?

No son necesarios y pocas veces eficaces (si uno se fija en el anuncio o en el envase, siempre se indica que junto con ese producto hay que llevar a cabo una dieta). Un régimen saludable elaborado por un experto bastará para que la persona consiga su meta: adelgazar, mantener el peso perdido y un buen estado de salud.

¿Cómo podemos hacer frente a las tentaciones que nos asaltan cuando estamos haciendo dieta?

Es natural tener tentaciones y es natural caer en ellas alguna vez. La clave estará en entender que uno no puede dejarse llevar por sus instintos cada día. Esos alimentos que nos tientan, en general, no tienen un perfil saludable (suelen ser bollería, snacks, embutidos..etc) y debemos concienciarnos de que no es sano tomarlos a menudo. Si un día disfrutamos de una barbacoa con la familia o de una tarta en un cumpleaños no estaremos estropeando nuestra alimentación, porque habrá sido algo puntual. Pero debemos ser conscientes de que esas tentaciones no deben ser la norma general.

¿Es recomendable eso de “saltarse el régimen un día a la semana” para que no resulte tan duro?

No, saltarse la dieta un día a la semana no es recomendable. Debemos ver la dieta como un cambio de hábitos, y no como algo impuesto que solo vamos a soportar un tiempo. Si somos muy golosos y nos apetece tomar un dulce, aprendamos a hacerlo de forma controlada, lo más saludable posible y de vez en cuando, sin que suponga una transgresión continua que nos lleve a sentirnos mal física y mentalmente.

¿Puede hacer dieta (y alcanzar el éxito) alguien convencido de que no tiene fuerza de voluntad?

Claro que sí, todos tenemos fuerza de voluntad: solo hay que entrenarla. Algunas personas la tienen un poco más débil y deben fortalecerla, pero con ilusión y constancia se puede llegar al éxito. Lo vemos a diario en la consulta.

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