La ‘Wii’, una divertida herramienta terapéutica para nuestros mayores

Las tecnologías como herramientas de trabajo con nuestros mayores favorecen su inclusión e interactuación y mejoran su memoria, equilibrio y tonificación postural

Antonia Berrocal, jugando a la Wii junto con su terapeuta Sandra Mateos.

Ése es el canal, el otro es el de la televisión. Le das al play y ya hay unas 15 personas alrededor. Una primera voluntaria que ha dejado el andador y ya se está subiendo en esa especie de peldaño. Coge el mando y en su cara los ojos comienzan a brillar y en su boca a dibujarse una sonrisa… hasta que llega la primera carcajada. En la pantalla, un pingüino se balancea con sus mismos movimientos y trata de no caerse del iceberg. Y, ahora, toca pescar… pero no debe acapararlo porque hay más gente pidiendo turno.

A simple vista y -si no fuera por la pista del andador- parecería una escena de niños pero, en realidad, se trata de personas de entre sesenta y noventaitantos años. Están pasándolo en grande y lo hacen con la Wii. Sí, con esa videoconsola que, hace unos seis años, apareció por allí y retaron a un grupo de niños que fueron a verles. Estos se marcharon con una derrota de vuelta al cole. “Los niños nacen con un pan debajo del brazo” pero es que “sabe más el diablo por viejo que por diablo”.

En el centro de día Salamanca Vida, una vez a la semana juegan a la Wii y lo hacen como terapia. “El objetivo principal es aprovechar esa situación lúdica con espacios de ocio alternativos para entrenar funciones cognitivas superiores”, asegura una de las terapeutas ocupacionales, Sandra Mateos. “Todo son beneficios: es sencillo de manejar, promueve las relaciones personales porque crea temas de conversación, les motiva, se animan entre ellos y se felicitan, trabajan la coordinación, el equilibrio y la tonificación. Promovemos un buen control postural -importantísimo para prevenir caídas-. También, permite entrenar las funciones cognitivas, como la concentración, la atención, el razonamiento, la memoria…”

Psicomotricidad

En el centro, explica Sandra, la psicomotricidad es un aspecto que trabajan especialmente para mejorar la “coordinación, la fuerza, los arcos de movilidad, el equilibrio y la marcha, la lateralidad, la orientación espacial, el esquema corporal y la motricidad fina, entre otras”. Y, sobre todo, buscan “preservar la autonomía y estimular las funciones cognitivas”. “La psicomotricidad se basa en una concepción integral del usuario, que se ocupa de la interacción que se establece entre el conocimiento”.

Laborterapia y actividad cognitiva

“La laborterapia se proyecta fundamentalmente en las capacidades (sobre todo motrices) y aspectos cognitivos (estimulando aquellas áreas afectadas o como mantenimiento), donde juegan un papel fundamental los roles y las relaciones personales”, otro de los objetivos en el centro según la Sandra. Así, con el uso de la Wii se pueden trabajar elementos táctiles, visuales, orientación, postura corporal y coordinación. Y, además, “se potencia la salud mental, fomentando la orientación espacial, con actividades encaminadas hacia la “correcta motricidad fina”, indispensable en tareas cotidianas como: la escritura, subir cremalleras, coser o pasar páginas de un libro”.

Bolos y bingo

De entre las ocupaciones que realizan en el centro, los bolos y el bingo se estructuran como y una actividad de ocio para estimular la concentración, las relaciones personales y la coordinación, además de trabajar la memoria, el cálculo y la grafomotricidad -movimiento manual para conseguir un objetivo como la pintura <o la escritura-.

Según la OMS, la esperanza de vida se ha incrementado en 5 años entre 2000 y 2015

El tiempo es algo que no se puede detener pero sí se puede frenar el deterioro físico y se encargan de mejorar la calidad de vida. El uso de las tecnologías es una herramienta más al alcance de cualquiera.

Aunque existen importantes desigualdades entre países y dentro del mismo, según la OMS, la esperanza de vida se ha incrementado en 5 años entre 2000 y 2015, “el aumento más rápido desde los años 60”. Las niñas nacidas en 2015 vivirán una media de 73,8 años y 69,1, para los niños. No obstante, que se viva más no significa que se viva mejor, ni siquiera igual pues la salud empeora. De ahí, que existan terapias alternativas, como la que incluye la Wii, enfocadas a favorecer la condición física y mental para un envejecimiento positivo.

Lamentablemente, con el paso del tiempo cuesta más hacer ejercicio o da más pereza aprender nuevos usos derivados de la tecnología pero, si se hace mediante un ambiente divertido, la cosa cambia. “Sarna con gusto, no pica”.

Una nonagenaria experta en el juego del pingüino

En cada generación, existe un proceso revolucionario que da lugar a pequeños avances en las tecnologías y, cuando una persona ha vivido tantas experiencias, ya no le pilla nada de sorpresa. Y si no que se lo cuenten a Antonia Berrocal que siempre estuvo a la última.

A sus casi 91 años -que los cumplirá en marzo- ha experimentado los ‘gadgets’ que la ciencia y la investigación sacan a la luz cada temporada. Ella, que en un tiempo no tan lejano era zurcidora, es actualmente usuaria y experta en el juego del pingüino de la Wii. En su juventud, fue de las primeras personas que usó la gramola cuando otros ni tan siquiera sabían que algo así podía existir.

“Tuvimos un bar y fuimos de los primeros en tener una gramola, un manubrio y, más adelante, una televisión. Antes, no todo el mundo podía permitirse adquirir este tipo de cosas y muchos no lo conocían”, asegura. “De hecho, había familias que venían sólo para ver qué era la gramola y no sabían cómo ese aparato podía emitir sonidos o música. Una vez me dijo una mujer que cómo habían metido ahí dentro a una persona que cantase”, añora entre risas esta salmantina.

Así, Antonia tiene muy claro que cada época trae novedades y a ella no le asustan, lo considera algo normal y podría retar a cualquiera a los juegos que practica en el centro de día Salamanca Vida. “Vengo todas las tardes al centro y, a veces, alguna mañana cuando mi hija tiene que hacer cosas y no quiere que me quede sola. Así que tengo mucho tiempo y hay que entretenerse con algo. Me gusta jugar mucho al dominó, a las cartas y a la Wii”. Natural de Santibáñez de la Sierra, Antonia camina con un andador y tiene los movimientos limitados; por tanto, es un claro ejemplo de que esta terapia le hace ejercitarse a la par que pasar un buen rato.

 

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