Bailar pegados es bailar…

Buscaban una actividad que realizar en común para fortalecer la relación y dedicar tiempo el uno a otro; la encontraron en el baile. Tras las vicisitudes de los primeros años, José Manuel Calvo y Fely Blanco disfrutan, ahora, “más que nunca” de su pasatiempo

Fely Blanco y José Manuel Calvo llevan casi quince años en la academia. Foto: DGRATIS Salamanca.
Fely Blanco y José Manuel Calvo llevan casi quince años en la academia. Foto: DGRATIS Salamanca.

Casi quince años son los que llevan moviendo el esqueleto José Manuel Calvo y Fely Blanco, dos salmantinos que están a punto de jubilarse y a los que no les ha hecho falta la retirada del mundo laboral —a la que llegarán el año que viene— para poder emplear su tiempo en las aficiones que más les gustan. Aunque a él también le deleita montar en bicicleta y a ella la pintura, buscaron una actividad para realizar en pareja. Y, aunque como cualquier persona, llevaban bailando toda una vida, desde hace quince años, lo hacen de un modo más profesional.

“Teníamos que hacer ejercicio y que fuera algo en común porque ambos tenemos bastantes pasatiempos pero no nos unían y es muy importante realizar cosas juntos para fortalecer la relación en la pareja”, asegura José Manuel, quien —junto con Fely— conoce muy bien los beneficios que reporta el baile en el ámbito físico y psicológico puesto que ambos son médicos de profesión.

“Decidimos que lo nuestro era bailar y buscamos un sitio en el que nos enseñaran a sacarle todo el rendimiento”, aclara Fely. “Empezamos en una academia pero por azares del destino no continuamos y, entonces, encontramos la academia Raquel Gómez”, cuenta ella. “Y fue un amor a primera vista”, bromea él.

En tan solo las dos primeras semanas bajo la tutela de Nuria, una de las profesoras, le cogieron el gusanillo y quedaron totalmente eclipsados. “Solemos acudir unas dos veces por semana pero lo cogimos con tanta afición que hemos llegado a venir hasta tres y hay que tener en cuenta que no era fácil, había que compaginarlo con el trabajo, los niños…”.

Ahora que sus hijos son mayores ya no tienen excusa para faltar y, en la actualidad, van a descansar estos dos meses de vacaciones estivales pero confiesan que “ya echan de menos la vuelta”.

Y es que el baile es un ejercicio aeróbico que reporta multitud de beneficios al cuerpo y a la mente humanas, a la vez que permite hacer amistades nuevas. Y esta pareja sólo habla maravillas de su profesora y su academia. En la actualidad, además, están orgullosos de saber hacerlo pero no ha sido oro todo lo que reluce.

Comenzaron con los bailes de salón y pronto pasaron a sevillanas. “Al principio José Manuel no quería, a los hombres les resulta algo violento las sevillanas pero lo probó y se enganchó más que yo“, cuenta riéndose la salmantina.

“Si superas la crisis de los tres años de práctica, puedes con todo”

Otro de los puntos más oscuros fue que, durante los primeros años, cuando ya conocían pasos de baile y los practicaban en eventos públicos, la gente les miraba. “Y nos ponía nerviosos. Te pones tensa al sentirse observada y te da vergüenza”. Esta situación provocaba despistes y alguna que otra discusión en la pareja. “Que si así no era, que si no me estás llevando bien…”. “Pero si superas la crisis de los tres años de práctica, puedes con todo”, bromea José Manuel.

A pesar del humor con que se toma esta pareja la danza, confiesan que el resultado de sus 15 años son a base de esfuerzo y tesón y que es ahora cuando realmente están disfrutando.

La pega: que Salamanca no dispone de salas. “Todo son academias o asociaciones. Echamos en falta sitios donde puedas tomar algo o cenar y que tenga un espacio para poder bailar y, además, que haya amplitud para poder hacerlo cómodamente sin tener que molestar a nadie.

Y es que estos salmantinos llevan mucho ritmo en las venas; el de los bailes de salón y sevillanas pero también el del tango argentino, la bachata y el rock, entre otros. Algo que, en su familia, parece transmitirse de generación en generación, ya que su nieto de 4 años ya se atreve con algún paso de brake dance.

Una academia con solera

De la Academia de Baile Raquel Gómez han salido cientos de bailarines como José Manuel Calvo y Fely Blanco que llevan en la entidad desde que abrió. Además, la hermana más conocida es Vicky Gómez coreógrafa y profesora de los alumnos de OT. Pero la escuela charra (Príncipe de Vergara, 17) tiene otros profesores que también encandilan a sus pupilos.

Recepción de la Academia de Baile Raquel Gómez. Foto: DGRATIS Salamanca.
Recepción de la Academia de Baile Raquel Gómez. Foto: DGRATIS Salamanca.

 

 

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