Filtros contra la luz azul-violeta, un escudo eficaz para la retina

Existen lentes especiales que reducen los riesgos oculares asociados a una exposición excesiva y continuada a la luz que emiten los dispositivos electrónicos, según explican los especialistas de la óptica Prado

Hernández Prado muestra a un usuario distintas gafas con filtros que bloquean la luz azul-violeta y los rayos UV.
Contenido patrocinado

La luz es imprescindible para la visión y para salud de los seres humanos, pero también puede resultar nociva y provocar la aparición de patologías oculares. Ocurre con la ultravioleta (UV), invisible a los ojos, y también con una banda específica de la llamada luz visible, concretamente la denominada luz azul-violeta.

En 2011, la compañía Essilor y el Instituto de la Visión de París descubrieron que ésta es la más perjudicial para las células de la retina, por lo que, con el paso de los años, la exposición acumulada a estas radiaciones puede poner en riesgo nuestra salud visual.

Al igual que sucede con la UV, la luz azul-violeta también es emitida por el sol durante todo el año, sin importar las condiciones atmosféricas. El problema es que también estamos expuestos a ella en muchos otros ámbitos de nuestra vida, porque está presente en la mayoría de los sistemas de iluminación y visualización modernos, especialmente en ordenadores, tabletas y teléfonos móviles.

En este escenario, Francisco J. Hernández Prado, responsable de la óptica Prado, recuerda que es de suma importancia proteger nuestros ojos para reducir al máximo el riesgo de sufrir problemas oculares y, a largo plazo, enfermedades graves derivadas del envejecimiento y la muerte de las células de la retina, entre ellas la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una de las principales causas de ceguera en el mundo.

La recomendación es especialmente relevante en el caso de la población infantil. “Hasta los 10 años, la transparencia del cristalino es total y no puede cumplir con eficacia su función de filtro, por lo que hasta esa edad el 75% de la radiación UV y de la luz azul-violeta que emiten tablets, smartphones y otros dispositivos electrónicos llega a la retina. De hecho, existen numerosos estudios que demuestran que el 80% de la radiación que va a recibir la retina a lo largo de la vida se concentra en los primeros 18 años de vida, de modo que es imprescindible proteger a los niños de estas radiaciones, las más nocivas para los ojos, porque van dañando progresivamente las células de la retina, que no tienen capacidad de regenerarse”, destaca el óptico-optometrista.

‘Resguardar’ los ojos de estas emisiones, fundamentalmente durante la infancia, es imprescindible para evitar a largo plazo sus serias consecuencias. Para ello, además de adoptar una serie de consejos de higiene y ergonomía visual a la hora de usar dispositivos digitales, existe la posibilidad de utilizar lentes con filtros especiales que bloquean la luz azul-violeta y los rayos UV, que causan un envejecimiento ocular prematuro, al tiempo que dejan pasar la luz azul útil.

Como explica el responsable de la óptica Prado, pueden colocarse en las gafas de uso habitual (su coste es solo un 5 o 6% superior al de los antirreflejantes normales) y también están disponibles en gafas sin graduación que pueden adquirirse a precios asequibles. Su eficacia a la hora de proteger el ojo de las emisiones nocivas de los dispositivos electrónicos está demostrada, llegando a reducir un 25% el índice de muerte celular en la retina.

MIOPÍA

Como explica Hernández Prado, además de incrementar el riesgo de sufrir enfermedades de la retina, el uso cada vez más extendido y prolongado de los dispositivos electrónicos está contribuyendo a incrementar de forma preocupante el porcentaje de población miope, ya que estas pantallas “obligan al ojo a hacer un esfuerzo de acomodación continuado que puede producir sequedad y fatiga ocular, muy asociada al crecimiento miópico”.

HIGIENE VISUAL 

A la hora de utilizar tablets, móviles y otros dispositivos, es necesario “usarlos con buena luz para evitar que la pupila se haga más grande y se exponga así a mayor radiación, retrasar todo lo posible su empleo en los niños y limitar el tiempo de exposición a estas pantallas”.

Contenido relacionado

Gafas de sol en invierno, una ‘moda’ saludable para los ojos

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*