Buscan voluntarios para evaluar el efecto de las nuevas tecnologías en la reducción de peso

El centro de salud La Alamedilla desarrolla un proyecto que incluye el uso de móviles y pulseras inteligentes y que también se realiza en Valladolid, Cuenca, Palma de Mallorca y Zaragoza

La Unidad de Investigación de Atención Primaria del centro de salud de La Alamedilla, en la capital salmantina, busca voluntarios para desarrollar un proyecto denominado Evident 3, que pretende modificar estilos de vida entre la población con sobrepeso u obesidad. La idea es analizar el efecto que tienen las nuevas tecnologías para mejorar la composición corporal, el peso y el índice de masa corporal con el uso de una aplicación para móviles y una pulsea inteligente o smartband.

El objetivo es realizar un ensayo clínico aleatorio con unos 700 sujetos de cinco ciudades españolas cuyos resultados se conocerán en 2019. Por parte de Salamanca, además del centro de salud de La Alamedilla, participará el de Garrido Sur, y a ellos se sumarán pacientes de Valladolid, Zaragoza, Cuenca y Palma de Mallorca, que forman parte de la red de Investigación en Actividades Preventivas y Promoción de la Salud rediApp.

Los investigadores tratarán de averiguar si controlar la dieta y el ejercicio diarios a través de la app tiene consecuencias positivas, como aumentar el ejercicio físico, reducir el sedentarismo, controlar las calorías ingeridas, prevenir el envejecimiento arterial y otra serie de variables relacionadas con la vida saludable.

No obstante, las medidas más importantes que se tendrán en cuenta son tres: el peso; la composición corporal, que alude al porcentaje de grasa, hueso y músculo del cuerpo; y el índice de masa corporal (IMC), que se calcula al dividir los kilos de peso por el cuadrado de la estatura en metros.

Investigadores de La Alamedilla muestran la ‘app’ y la pulsera inteligente.

Los pacientes deberán ser mayores de 20 años y menores de 65 con un comportamiento sedentario y un IMC de entre 27,5 y 40, lo que indica que sufren sobrepeso u obesidad. Sin embargo, no deben tener problemas motores, diabetes o enfermedades cardiovasculares ni estar siguiendo una dieta previa.

Al comienzo del proyecto, realizarán una visita en la que se evaluarán todas las variables que se incluyen en el estudio y recibirán “un breve consejo sobre hábitos y estilos de vida saludables relacionados con la dieta y el ejercicio”, según ha explicado a DiCYT José Ignacio Recio, uno de los responsables del estudio.

Posteriormente, de forma aleatoria, la mitad de ellos recibirán un móvil con la aplicación desarrollada específicamente para este proyecto y la pulsera inteligente, que usarán durante tres meses. En este periodo, la smartband contará los pasos que dan cada día, su frecuencia cardiaca y la calidad del sueño, mientras que ellos mismos se encargarán de anotar en la app los alimentos que consumen.

Pasado el trimestre, en una nueva consulta se evaluarán los cambios con respecto a las personas del grupo de control, que solo habrán recibido el consejo inicial. Para ver si la intervención mantiene su efecto a largo plazo, la visita se repetirá cuando haya pasado un año.

Los investigadores esperan que las nuevas tecnologías puedan estimular hábitos de vida más saludables, por ejemplo, ayudando a combatir el sedentarismo. “Si llevas mucho rato sentado, te avisa de que debes caminar, ya que puedes ser activo media hora al día y el resto comportarte de forma sedentaria”, comentan Luis García Ortiz y Jose Ignacio Recio, miembros del equipo de Investigación de La Alamedilla y profesores de la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad de Salamanca,

El sistema elabora objetivos personalizados de acuerdo con las características de cada individuo, aunque en general tratará de ajustar las calorías que se ingieren en la dieta y las que se queman con el ejercicio físico para que el resultado final sea la pérdida de peso.

Validar un nuevo instrumento

Por otra parte, esta iniciativa incluye otro objetivo muy importante relacionado con las tecnologías de la salud. Gracias a un convenio con Microsoft, los investigadores de La Alamedilla han colaborado en el desarrollo de un nuevo aparato que sirve para medir la rigidez arterial, una medida relacionada con la hipertensión.

El dispositivo se coloca en la muñeca y realiza medidas, no solo de este índice, sino también de otras medidas cardiovasculares, como la presión arterial. Frente a otros sistemas, la ventaja es que, además de tomar la medida de manera puntual, también lo puede hacer de forma continuada, por ejemplo, en un periodo de 24 o 48 horas, así que es rápido, sencillo e igual de fiable que otros dispositivos. Después de realizar una validación previa, ahora se pretende realizar una validación clínica con los voluntarios de este estudio.

Esta iniciativa es la tercera fase del proyecto Evident, que anteriormente ha estudiado aspectos como los estilos de vida modificables y el envejecimiento arterial con cientos de pacientes. Desde 2009, las dos fases previas han dado como fruto decenas de publicaciones científicas que constatan, por ejemplo, que a mayor actividad física el envejecimiento arterial es menor y que ya incluyó el uso de las nuevas tecnologías con una versión anterior de la app actual.

Las personas que cumplan los requisitos y quieran formar parte del estudio pueden ponerse en contacto con los investigadores acudiendo a la Unidad de Investigación del centro de salud de La Alamedilla o escribiendo al correo alamedilla.investigacion@gmail.com.

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