Suscrito un nuevo programa Erasmus para personas ciegas

La Fundación ONCE y la Universidad posibilitan por primera vez en España que el alumnado con deficiencias visuales graves reciba apoyo personalizado dentro del plan Erasmus, además la ONCE facilitará este servicio en toda Europa

Cada vez más personas ciegas o con deficiencias visuales graves cursan estudios superiores y deciden trasladarse a otro país para enriquecer su formación. Y, aunque no es la primera vez que las personas ciegas pueden acogerse al plan Erasmus, a partir de ahora tendrán un apoyo y unas facilidades inéditas, a cargo de la Fundación ONCE y de la Universidad de Salamanca, que han firmado un convenio de colaboración para que esto sea posible.

Se asignará, a requerimiento de los usuarios, un maestro como persona de referencia, recibirán atención para facilitarles la movilidad en recorridos —servicio incluido para usuarios con perro de asistencia— podrán adquirir material tiflotécnico e inscribirse en los programas de animación sociocultural.

Además, la ONCE ha hecho los deberes para que, no sólo vengan estudiantes extranjeros a Salamanca con una mayor comodidad sino, también, para que los alumnos salgan a cualquier centro de Europa y reciban las mismas ventajas y asistencia personal. “Desde la ONCE, realizaremos una atención ajustada dirigida al alumnado extranjero para que puedan cursar Erasmus en España. Y, en paralelo, nos hemos trasladado a las distintas entidades de la Unión Europea que prestan servicios a personas ciegas para que apoyen a los afiliados, sobre todo, en los primeros momentos de la facultad o escuela universitaria”, asegura el delegado territorial de la Fundación ONCE de Castilla y León, Ismael Pérez.

“Aunque históricamente siempre hemos atendido a las personas ciegas extranjeras que lo han solicitado, es la primera vez que se pone en marcha este protocolo de colaboración específico y, el caso de la USAL, es el primero en hacerse efectivo en toda España”, revela el delegado, quien a finales de febrero firmaba la colaboración con el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero. Así, contribuyen a “la ejecución de políticas de integración social, accesibilidad universal, desarrollo cultural, inclusión educativa, formación e inserción laboral”.

Salamanca se convierte, así, en la ciudad pionera de este servicios para personas con discapacidad visual grave aunque Ismael Pérez alude que “se irán ampliando las colaboraciones con las distintas universidades a medida que aumente la demanda”. De hecho, aunque el convenio se haya suscrito hace tan solo unos días, la USAL y la Fundación ONCE han trabajado en conjunto para ayudar a la primera alumna extranjera con dificultades visuales del programa Erasmus, Sara Lanzone. “Atenderemos todas las solicitudes que cumplan los requisitos”, zanja Ismael Pérez.

Sara Lanzone

“Estoy siempre en contacto con mi tutor”

Sara Lanzone es la primera universitaria Erasmus que se acoge al convenio de la Fundación Once y la Universidad. El pasado 28 de enero, la joven de 23 años y procedente de Turín vino a la capital del Tormes para cursar cuarto de Psicología. Para Sara, hubiera sido muy dificil aterrizar en Salamanca sin la ayuda que le han prestado para poder manejarse en tareas básicas, ya que ella sólo tiene el 10% de visión en el ojo derecho y el 5%, en el izquierdo. A pesar de todo, la alumna es “muy atónoma”, como ella misma confiesa, porque se maneja sin perro de asistencia ni bastón por la calle pero, por la noche, necesita que alguien le acompañe. Además, para sus clases suele llevar un ordenador portátil adaptado para poder tomar sus propios apuntes.

Cuando Sara llegó, lo hizo con su madre. “Gracias a la colaboración de la ONCE y la Universidad, me permitieron venir con un acompañante al menos, en un primer momento, y nos sufragaron el viaje y alojamiento. He cambiado de residencia pero, también, gracias a la ayuda de este programa”. De hecho, el responsable de Apoyo a la Comunidad Universitaria con Discapacidad, José Ángel Gallego, le ayuda cada día. “Estoy siempre en contacto con él para todo lo que necesito. Me han buscado una residencia mejor, me han puesto en contacto con compañeros para que me pasen apuntes aunque yo tome algunos con mi ordenador, me han guiado en la elección de las asignaturas porque no es fácil seguir las clases, me han gestionado la visita con el oftalmólogo que tengo la semana que viene, a compatibilizar mi teléfono móvil para España… todo”.

Sara, según comenta, se siente muy arropada y va a adquirir material tiflotécnico en breve, como audiolibros, que también tiene disponible desde el servicio. Hasta el 15 de julio, la italiana se encontrará por las aulas de la Universidad. Además, reconoce que, en la facultad, “todo está más cerca” y no tiene que desplazarse a otro edificio para seguir sus clases, como lo haría en Italia. Y disfruta los cursos relacionados con discapacidad que realiza dentro de Psicología y de Terapia Ocupacional: “Así puedo realizarme en algo que me interesa y me toca muy de cerca”.

Emprendimiento

Los ‘hackers’ universitarios desarrollan retos para la inclusión

El encuentro de HackForGood interuniversitario que se organizó en el Complejo Peñuelas de San Blas aglutinó a cientos de entendidos de las nuevas tecnologías digitales. Los días 8, 9 y 10 de marzo el hackathon salmantino desarrolló soluciones tecnológicas innovadoras para dar respuesta a retos sociales, entre los que se incluyeron proyectos para mejorar la calidad de vida de las personas con algún tipo de discapacidad. Tal y como viene sucediendo en ediciones anteriores, se han desarrollado parques eficientes e inclusivos, productos de apoyo a la autonomía personal, una app para el seguimiento y apoyo al diagnóstico del TEA, entre otros.

La Universidad de Salamanca y la Universidad Pontificia organizaron esta quedada con la colaboración del Ayuntamiento. Paralelamente, se originaron más citas en entornos universitarios de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Murcia, Canarias, Valladolid, Vigo, Cáceres y Ciudad Real.

Proyecto

Nace la Primera Estrategia Nacional sobre Tartamudez

Dolors Montserrat, ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el Pleno del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia acordaron el pasado día 1 de marzo la elaboración de la Primera Estrategia Nacional sobre la Tartamudez en España.

El objetivo es poner “el foco en las necesidades sociosanitarias de las más de 800.000 personas afectadas en nuestro país”, aseguran.

La estrategia la llevará acabo el Instituto de mayores y Servicios Sociales, Imserso, en colaboración con las diferentes Comunidades Autónomas en el plazo de seis meses.

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