SOS: se buscan piscinas adaptadas

Las personas que utilizan silla de ruedas siguen encontrando barreras: no pueden usar las piscinas públicas de verano en la ciudad y, en la provincia, las opciones son limitadas. Aldeatejada y Villamayor cumplen

Las personas con diferentes capacidades siguen encontrando limitaciones o barreras que les impiden realizar acciones cotidianas que, para ellos, son un lujo. Los usuarios de sillas de ruedas o aquellos con alguna dificultad de movimiento, entre los que se pueden encontrar las personas mayores, no pueden utilizar las piscinas públicas de verano.

Si hablamos de instalaciones municipales para el uso y disfrute de piscinas climatizadas, existe alguna posibilidad, pero la capital del Tormes no tiene piscinas de verano con elevadores, sillas o grúas de acero inoxidable que se instalan en el borde, la persona se sienta en la silla y el mecanismo le baja hacia el agua. La principal ventaja es que no necesita obra y son fáciles de transportar.

En el alfoz, tampoco hay muchas opciones. Hay que sumergirse en la provincia y, con mucha suerte, se encuentran. Aldeatejada y Villamayor son dos localidades donde cuentan con una silla hidráulica. De hecho, tienen usuarios que disfrutan de sus instalaciones asiduamente, según apuntan desde el Consistorio.

Si se hace una radiografía a las instalaciones públicas, la adaptación pasa por tres niveles de mayor a menor grado -como si de un semáforo de acondicionamiento se tratase- desde el exterior hasta llegar al agua. Por una parte y con color verde, todos los recintos cuentan con plazas de aparcamiento reservadas, rampas de acceso -en algunas ocasiones se encuentran a ras de suelo y las rampas no son necesarias- y una anchura suficiente para entrar a los edificios.

En segundo lugar y con color ámbar, algunas piscinas públicas suelen contar con vestuarios, baños y duchas especiales para los usuarios de sillas de ruedas. Pero no todos cumplen al cien por cien o no siempre hay distinción entre el baño, por ejemplo, para mujeres o para hombres sino que sólo hay uno para compartir.

Silla hidráulica para personas con movilidad reducida en las piscinas de Aldeatejada.

En tercer lugar y con color rojo, no existe ninguna piscina de verano en la capital del Tormes que posea un mecanismo para acceder al vaso. En el alfoz y en el resto de la provincia, también resulta complicado encontrar una de verano adaptada completamente, a excepción de Aldeatejada y Villamayor.

En cuanto a las piscinas de invierno -climatizadas, cubiertas y públicas- sí se disponen de más facilidades aunque no a pleno rendimiento. La Alamedilla posee una silla hidráulica. Garrido también está -o estaba- adaptada porque se encuentra en obras. La del Helmántico se estropeó hace dos años y está solicitada su reposición aunque “aún no se sabe cuándo llegará”. La de La Aldehuela tiene unas escaleras “amplias”. Y la de San José aún no está construida pero se prevé que tenga una adaptación para usuarios de color verde.

Los códigos de lectura fácil, la iluminación en escaleras en los peldaños o en el fondo de la piscina que brinde más seguridad, o las rampas al rededor del vaso conforman otra de las asignaturas pendientes.

La natación mejora la autoestima y la confianza

Los beneficios de la natación son múltiples para el cuerpo y la mente para cualquier persona pero aquellas que tienen algún tipo de discapacidad mejoran considerablemente realizando ejercicios acuáticos, según los expertos. Se aumenta la capacidad física, se pierde peso y es un buen aliado para descargar tensiones y como relajación; además, ayuda a una estabilidad psíquica y crece la confianza. Se refuerza la autoestima, se consigue mayor seguridad y se trabaja en pro de una mayor autonomía y la par que se ejercita la tonificación muscular.

Las piscinas totalmente adaptadas para personas con movilidad reducida deben contar con: elevadores, sillas o grúas de acero inoxidable mediante mecanismo hidráulico al borde del vaso, además de una rampa al rededor de la piscina, una temperatura agradable e iluminación en peldaños, escaleras y fondo. Según el artículo 10 de la Propiedad Horizontal, se regula la accesibilidad de los inmuebles con la eliminación de barreras arquitectónicas; también contempla los proyectos de piscinas adaptadas y ascensores.

Javier Miguel.

“Sigo esperando un terapeuta ocupacional”

Javier Miguel, usuario de silla de ruedas desde su infancia, no pudo disfrutar de un chapuzón en verano ni divertirse en el agua como todos los niños. Ahora, con 35 años, tampoco puede. Recuerda cómo el Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física (CRMF) les brindaba oportunidades cuando nadie más lo hacía pero, lamentablemente, sus piscinas cerraron en 1992.

“Si quiero ir en verano a una piscina como todo hijo de vecino, no puedo. Tengo que arriesgarme a ir a pueblos y tener la suerte de que estén adaptadas. Es buscar una aguja en un pajar”, explica.

La piscina a la que es asiduo en invierno es la climatizada de Garrido, pero actualmente está en obras; hace un año y medio solicitó un terapeuta ocupacional para hacer ejercicios en el agua, y “aún sigo esperando”. “La Ley dice que en 2017 ya no debería haber barreras, yo sigo viéndolas… y muchas”.

EN LA CAPITAL

Las piscinas municipales de verano de la capital del Tormes no cuentan con una adaptación completa ni ningún tipo de mecanismo para que los usuarios de sillas de ruedas accedan libremente al vaso.

La piscina climatizada de La Alamedilla.

Las de invierno ofrecen alguna alternativa: sólo La Alamedilla posee silla hidráulica en la actualidad; Garrido, en obras; La Aldehuela, con amplias escaleras; y San José, en proyecto. Las del Helmántico constituían las piscinas municipales mejor adaptadas, pues, aparte de contar con una facilidad en los accesos al recinto o plazas de aparcamientos reservadas, baños y vestuarios adaptados tanto para mujeres como para hombres, ascensor elevador para sillas de ruedas o carritos de bebés en el edificio, también contaban con una silla hidráulica para acceder al vaso. Sin embargo, la silla se estropeó hace dos años y, aunque está solicitada su reposición, no se sabe cuándo se volverá a instalar.

EN LA PROVINCIA

Las piscinas municipales en el alfoz no están completamente adaptadas para personas con movilidad reducida, hay que alejarse de la capital para encontrarlas. Aldeatejada es una de las pocas localidades cuyas piscinas están adaptadas y se puede acceder al vaso del agua mediante silla. Villamayor también dispone del mecanismo hidráulico al borde; de hecho, incluso antes de la remodelación de hace seis años de la piscina para eliminar barreras ya contaban con la silla.

Localidades como Santa Marta de Tormes, Carbajosa de la Sagrada, Doñinos, Cabrerizos o Villares de La Reina poseen accesos al recinto mediante rampas o se encuentran al mismo nivel, las escaleras suelen ser más anchas, los baños y los vestuarios suelen estar adaptados aunque algunos son compartidos por hombres y mujeres. Ninguna de estas localidades tiene silla para el vaso de la piscina veraniega.

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