Lectura Fácil, una herramienta para la inclusión social y cultural

Asprodes Salamanca cuenta con un grupo cuya misión es hacer que las personas con dificultades lectoras accedan a una información comprensible y eficaz

El Grupo de Lectura Fácil de Asprodes Plena Inclusión, con la guía y los cuentos de Unamuno.

“Gracias a Dios, la vida de soltero de Vicente, esa vida vacía, por fin iba a terminar. Vicente iba a comenzar una nueva vida, una vida de verdad. ¡El pobre Vicente no aguantaba más su soledad!”. Así comienza la historia “En manos de la cocinera”, de Miguel de Unamuno, en la versión recogida en el libro “Cuentos del azar y del amor”.

En esencia, varía poco del texto original, fechado en 1912. Sin embargo, ambos párrafos muestran una diferencia apenas perceptible, pero de notable alcance, ya que con determinadas modificaciones del contenido, el estilo y la estructura, se ha conseguido acercar el relato a aquellas personas que tienen dificultades lectoras facilitando su comprensión.

Fueron María José Martín y Mila Marcos las encargadas de adaptar tres cuentos del escritor a Lectura Fácil (LF) a través de una iniciativa que contó con el respaldo de la Casa Museo Unamuno, la Fundación Villalar Castilla y León y el Vicerrectorado para el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca y que se canalizó a través del Grupo de Lectura Fácil de Asprodes Plena Inclusión Castilla y León, del que forman parte las autoras de la adaptación.

Presentado el pasado mes de marzo, el libro “Cuentos del azar y del amor” fue el primer gran proyecto de este grupo que nació con el objetivo de “fomentar la creación de clubes de Lectura Fácil en las bibliotecas públicas de Salamanca, recibir y ofrecer formación sobre la LF y dar a conocer esta herramienta dentro de Asprodes Plena Inclusión”. Aquello dio paso a otra propuesta, la elaboración de una guía de Salamanca que se incluye entre las actuaciones que impulsa el Ayuntamiento para favorecer la accesibilidad turística universal.

Materiales adaptados

Así lo explican Mila, María José y el resto de un equipo que también integran Inma Rojas, Araceli Valle, Pilar Hernández y Raquel Blaya, todas ellas profesionales que trabajan en los diferentes servicios y centros de esta organización, cuyo fin es mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y sus familias.

“Nos dimos cuenta de que nuestros usuarios no tenían materiales adecuados. Leían algunos libros, pero esta actividad se hacía buscando obras sencillas o infantiles. Además, vimos que muchas veces no entendían la información o los documentos que les dábamos, y entonces descubrimos que la Lectura Fácil permitía tener materiales de fácil comprensión”, señalan. Sin embargo, las integrantes de este grupo recalcan que la LF no es una herramienta útil y necesaria solo para las personas con discapacidad, sino para todas aquellas que tienen dificultades lectoras, ya sea por diversidad funcional, por trastornos del aprendizaje, porque son mayores, proceden de un país en el que se habla otro idioma o se han incorporado tarde a la lectura, entre otras muchas causas.

Participación plena

En este sentido, se calcula que más del 30% de la población presenta dificultades de comprensión lectora, lo que pone serias trabas a su participación e inclusión social. “No podemos pensar en una sociedad en la que todas las personas participen con todos sus derechos mientras la información, la comunicación y la cultura no sean accesibles”, recuerdan las profesionales de Asprodes Salamanca, que aclaran: “No es lo mismo Lectura Fácil que fácil lectura”.

Participantes en un Club de Lectura Fácil promovido por Asprodes Plena Inclusión Salamanca.

Y es que para que los textos lleguen a todos de una manera sencilla, clara y legible no basta con que estén escritos “en letra más grande” o en una versión resumida. De hecho, la LF tiene sus propias directrices internacionales, cuyo cumplimiento certifica la Asociación Lectura Fácil, e implica, entre otras normas, utilizar letra grande, líneas cortas y párrafos pequeños, un estilo de redacción directo y personal y una estructura sintáctica simple, prescindir de metáforas y conceptos abstractos o contar las historias en el orden en el que ocurren. Pero lo esencial, como destaca el Grupo de Lectura Fácil de Asprodes Plena Inclusión, es que en LF se emplea “un lenguaje digno, no infantilizado, y que el contenido no se resume, sino que se adapta en su totalidad, conservando lo esencial”.

Más datos

  • Asprodes ha promovido clubes de LF en varias bibliotecas públicasç
  • El primer Club de Lectura Fácil nació en Las Conchas en 2013
  • Existe también en la Torrente Ballester y se ha iniciado en ZOES
  • La participación es muy variada y entre todos los asistentes seleccionan las obras que prefieren leer
  • En abril arrancó en el centro penitenciario de Topas el club “Libros y café”, en el que participan internos con y sin discapacidad
  • Asprodes cuenta con un grupo de validadores que ratifica que un texto adaptado a LF es comprensible
  • Un sueño: mejorar el conocimiento de la Lectura Fácil y promover su “contagio”

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*