#dales33%, la campaña para que los menores con cáncer accedan a ayudas por discapacidad desde el diagnóstico

Las familias de niños y adolescentes oncológicos recuerdan que la enfermedad, su tratamiento y sus secuelas interrumpen todas las actividades de la vida diaria de los hogares afectados, cuya capacidad económica también se ve resentida

Cuando un niño o adolescente con cáncer es diagnosticado e inicia el tratamiento, por lo general agresivo y prolongado, se interrumpen todas las actividades de su vida diaria, como ir al colegio, jugar, relacionarse con otros niños, compartir momentos de ocio… En la mayoría de los casos, este paréntesis se alarga entre uno y dos años. Además, dependiendo de las características de los diferentes tumores, pueden aparecer distintas secuelas que en algunos casos se vuelven crónicas.

Esta realidad sume al menor y a su familia en una situación dura y complicada en la que las rutinas quedan en suspenso y la capacidad económica de los hogares también se resiente, entre otras cosas porque las familias afectadas se enfrentan un incremento medio de gastos de entre 400 y 600 euros mensuales por desplazamientos a los hospitales de referencia, fuera de su provincia o comunidad autónoma, comidas fuera de casa, farmacia…

Para paliar esta situación, la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer (FEPNC) y las entidades que la integran, entre ellas la Asociación de Padres, Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Castilla y León (Pyfano), han impulsado una campaña de sensibilización que, bajo el hashtag #dales33%, trata de difundir la importancia de que se agilice una Proposición No de Ley (PNL) aprobada en la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso para conceder una discapacidad del 33% a los niños y adolescentes con cáncer desde el mismo momento del diagnóstico.

Como explican las organizaciones que agrupan a las familias afectadas, actualmente la normativa estatal no contempla la situación de discapacidad en la que se encuentran los menores al ser diagnosticados e iniciar sus terapias. “Esperar seis meses o a la finalización del tratamiento no se ajusta a las necesidades de este colectivo y priva a los niños y a sus familiares del acceso a los servicios y prestaciones a los que tienen derecho”, expone la Federación, que está recibiendo un amplio apoyo a una campaña que se desarrollará hasta el 25 de agosto y que tiene una intensa presencia en redes sociales.

A través de visuales diseños, la iniciativa enumera los beneficios económicos y sociales vinculados a la concesión de una discapacidad del 33% revisable para los niños y adolescentes oncológicos, haciendo un paralelismo entre lo que supone este reconocimiento (Lo que es) y Lo que significa, más allá de la propia ayuda:

  • Prestación económica a la familia por hijo a cargo hasta los 18 años, que significa “preocuparse únicamente de su día a día“.
  • Rehabilitación, asistencia sanitaria y farmacéutica, que significa “tener toda la ayuda que hace posible que estar bien sea más fácil“.
  • Subsidio de movilidad y/o compensación de gastos de transporte, que significa “llegar a tu destino y que lo único importante sea disfrutar del camino”.
  • Beneficios fiscales en el IRPF, reducciones o exenciones de tasas y/o impuestos, que significa “reducir las dificultades económicas de todas las familias afectadas”.
  • Puntuación para acceso a escuelas infantiles, colegios y universidades, que significa “facilitarles una educación que les garantice su futuro”.
  • Reserva para el alquiler y la adquisición de viviendas protegidas, que significa “que las familias tengan un hogar donde cuidar de sus hijos”.
  • Ayudas a la eliminación de barreas, que significa “que puedan llegar a donde quieran“.
  • Tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida, que significa “que aparcar en el hospital sea tan fácil que llegarás pronto a tu cita”.
  • Reducción del IVA y ayudas a la adquisión y adquisición del vehículo, que significa “que el coche familiar facilite la movilidad de toda la familia”.
  • Demanda de empleo por discapacidad. Reserva del 2% en empresas, que significa “una mayor integración social que fomente su autonomía“.

Los niños y adolescentes afectados de cáncer padecen durante largos periodos de tiempo, además de las limitaciones provocadas por su enfermedad, los graves efectos secundarios de los tratamientos (quimioterapia, radioterapia, cirugía, trasplante de médula ósea…), que afectan de manera muy significativa al desempeño de las actividades de la vida diaria de los menores y de sus familiares. #dales33%, ellos lo necesitan”, recalcan la FEPNC y Pyfano.

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