“Soy capaz de envolver dos juguetes por minuto”

La campaña de Navidad facilita oportunidades laborales a empleados como David Arias, que comenzó en diciembre de 2015 como refuerzo en paquetería. Por sus manos han pasado innumerables objetos que ha convertido en ilusiones

David Arias, envolviendo un regalo en su puesto de trabajo dentro de los grandes almacenes.

Se acerca la Navidad y, con ella, las compras típicas de esta época, donde los juguetes adquieren protagonismo, sin olvidar algún que otro regalo para los no tan niños. Muchos esperarán a última hora para hacerse con estos bienes y a todos les urgirá un buen trabajo realizado con rapidez: que el objeto en cuestión esté envuelto con un bonito papel y con una forma cuidada al detalle.

“Esquinas perfectas, sin arrugas y, si puede ser, impecable, por favor”. Y es que no sólo el contenido importa, también el envoltorio, preludio de ilusiones, tanto para el que lo recibe, como para el que lo otorga. Cuidar los detalles envolviendo paquetes en la época de Navidad es una de las especialidades de David Arias, un joven empleado de El Corte Inglés que lleva tres años realizando esta labor.

Su trabajo en la entidad responde a dos premisas: por un lado, contribuir con la inclusión laboral, ya que las empresas con más de 50 trabajadores deben contar en su plantilla con, al menos, el dos por ciento de personas con algún tipo de discapacidad; y, por el otro, como refuerzo laboral para hacer frente a estos meses de mayor consumo.

David comenzó un diciembre de hace ya tres temporadas gracias a una entidad, Inseradecco, que gestiona la inclusión laboral entre otros fines de interés general como la promoción, desarrollo e incentivación de cualquier actividad. Así tomó contacto con El Corte Inglés y, en las siguientes campañas, repitió. “Decidimos seguir contando con él, ya como empleado directo de la empresa, visto lo bien que se desenvolvía en el trabajo y lo bien que trata a los clientes”, aseguran desde la superficie comercial.

En la sección de librería.

Para David, no ha supuesto mayor problema su fragilidad ósea. “Cada uno conoce sus limitaciones, hay gente que quiere ser bombero y no puede y, si hay algún objeto pesado, me ayuda algún compañero”, confiesa. Y, además, es todo un experto envolviendo regalos con la mayor celeridad; es capaz de tener listos dos en tan sólo un minuto.

En la actualidad, trabaja en el departamento de librería, pero “seguramente” le toque echar una mano en paquetería, ahora que comienza la campaña de Navidad. “Bajan a ayudar hasta los jefes de planta”, revela.

“Cada maestrillo tiene su librillo”, y si no que se lo digan a David, que ha tenido que embalar objetos variopintos y nada fáciles por su gran tamaño. “En alguna ocasión he pensado: si soy capaz de envolverme a mí mismo, puedo hacerlo con el juguete”. Un trabajo bien hecho, teniendo en cuenta no sólo la dificultad de la forma de los objetos, sino también el clima que rodea esta campaña: colas kilométricas donde el consumidor quiere esperar lo mínimo imprescindible.

“Lo más complicado a lo que le he tenido que poner el papel de regalo ha sido a una moto, no había por dónde cogerla”, revela.

No obstante, David también se encarga de descifrar qué es lo que buscamos cuando vamos a comprar a su sección. “Algunos me piden algo que han visto sin darme ni tan siquiera el nombre, sólo el dato de para qué sirve… y, si no, se lo inventan, como cuando me solicitan ‘la tarjeta corticoides’”, bromea. “Aquí no nos aburrimos porque pasa más gente de la que podamos contar”.

Mayor contratación

La contratación en personas con algún tipo de discapacidad en Salamanca ha subido un 15’7% hasta octubre de este año respecto al mismo periodo de 2016; un 16’2% más en la Comunidad, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Salamanca es la séptima provincia de Castilla y León en cuanto al incremento, de contratos, 197 más que el año pasado, con un total 1.450.

¿Quieres ser el primero en comentar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*