El aula en el que los sentidos enseñan

Los "Encuentros Sensoriales" que organiza el Colegio de Eduación Especial El Camino con los otros coles de Villamayor apuestan por la metodología del aprendizaje multisensorial

Pequeños de los coles El Camino de ASPACE y el Ciudad de los Niños de Villamayor comparten clase.

Dulce como una gominola, agrio como el limón, melódica como una guitarra, suaves como las manitas de Vega, brillante como las luces de neón… No es ninguna adivinanza, es lo que experimentaron los alumnos de 3ºB de Primaria del colegio Ciudad de los Niños de Villamayor en el cole El Camino de ASPACE Salamanca.

Marzo es el mes de los “Encuentros sensoriales”, un programa para favorecer la inclusión educativa en el que alumnos de los centros de Villamayor visitan a sus compañeros de El Camino y experimentan con los sentidos.

Todos los niños colaboraron en las diferentes actividades.

El hielo lo rompieron con un entrenido juego de presentación y con un sonoro intercambio de canciones. Al principio costaba entremezclarse, pero pronto quedaron lejos las distancias y borrados los prejuicios. Después tocaba jugar juntos, porque jugando se aprende muy bien, quizás sea de lo poco que no se olvida.

Dos actividades: la “sala de la luz” y una gymkana sensorial. Muy interesante. La “sala de la luz” es un espacio fantástico de estimulación sensorial y psicomotriz. Y aquí escucharon primero un cuento, con todos los sentidos, y después jugaron. El planteamiento de la gymkana también estaba dirigido a estimular sentidos como el tacto, el olfato o el gusto. Los últimos minutos de este muy grato encuentro los dedicaron a reforzar lo aprendido sobre los sentidos colocando sobre dos caritas todos los órganos que nos ayudan a sentir.

Lo que quedó demostrado, además de que las gominolas están dulces, es que estas visitas fomentan la inclusión educativa consiguiendo que los alumnos del cole ordinario se pongan en el lugar de los alumnos de El Camino, utilizando las mismas herramientas de aprendizaje que ellos.

“Nosotros también los hemos visitado a ellos y conocer diferentes formas de enseñar y de ser sólo nos puede enriquecer a todos”, explica la directora de El Camino, María Antonia Oliva.

El aprendizaje sensorial es un pilar fundamental en El Camino. Es curioso comprobar cómo los alumnos del otro centro apenas usan los sentidos en clase. Por ejemplo, todos saben qué son las papilas gustativas pero no a qué huelo el limón. No es de extrañar que después de este encuentro más de un niño del Ciudad de los Niños quisiera aprender en El Camino.

 

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