Cuando la mejor terapia es jugar con un perro

Lúa es una ‘golden’ que trabaja en Asprodes Salamanca y se dedica a despertar sonrisas y a facilitar la integración en personas con o sin algún tipo de discapacidad

Lúa, la perrita de Asprodes Salamanca, trabajando con niños de un colegio de Béjar.
Lúa, la perrita de Asprodes Salamanca, trabajando con niños de un colegio de Béjar.

Los beneficios que otorga un perro en intervenciones son múltiples pero no todos los cánidos pueden trabajar como terapeutas y no se trata de una cuestión de raza. Deben ser sociables, cariñosos, pacientes, nada miedosos… Éste es el caso de Lúa, una perrita golden que trabaja en Asprodes Salamanca y que comienza a dar sus primeros pasos en la intervención y lo hace sin diferencias y mediante el juego. El éxito está garantizado, por ello, Asprodes Salamanca pretende realizar sesiones con perros y caballos en un futuro.

Y es que ya se sabe que el perro es el mejor amigo del hombre. Esta premisa se hace extensible a todos los animales, al menos a los domésticos. Ellos no van a juzgar a las personas en ningún caso, les da igual si se tiene más o menos dinero, si se vive en una casa grande o pequeña, si se poseen las últimas tecnologías o si se dispone de lo básico. A ellos lo material les da exactamente igual, no discriminan a ninguna persona ni por su belleza ni por su inteligencia. Ni tampoco hacen diferencias si alguien tiene algún tipo de discapacidad. Responden ante la compañía, el cariño y con un sentimiento de manada. Además, las reacciones básicas de los animales les convierten en los mejores compañeros para interactuar o trabajar con aquellas personas que carecen de ciertas habilidades, bien por su timidez, bien por su estado físico.

Muchos organismos incluyen en sus terapias a los animales, como perros o caballos, que les reporta múltiples beneficios en personas con síndrome de Down, autismo, parálisis cerebral, alguna enfermedad o dolencia grave… Y es que el calor y el ritmo acompasado de ciertos animales como los caballos, los ronroneos de los gatos o la predisposición y alegría de los perros penetran en el sistema facilitando una relajación neuromuscular, activando ciertas áreas del cerebro para crear un vínculo entre el animal y la persona mediante una comunicación no verbal. Y si hablamos de niños, trabajar con animales les ayuda a adquirir ciertas habilidades sociales.

Los más pequeños no entienden de técnicas profesionales, por ello, el uso del juego se convierte en la mejor terapia. Y, además, se posibilita una rehabilitación física y cognitiva, se favorece la autonomía de aquellos que necesitan un apoyo, como las personas ciegas, o los que necesitan ayuda para alcanzar algún objeto o abrir una puerta etc, o para sobrellevar el duro trance de una enfermedad, como la terapia de animales en hospitales para alegrar a los residentes. Incluso, existen perros entrenados para detectar una bajada de azúcar u otras anomalías antes de la crisis y poder avisar a la familia para que actúe consecuentemente.

“El beneficio más importante es el emocional”

Lúa llegó con un mes y medio a la asociación de padres de niños con algún tipo de discapacidad intelectual Asprodes Salamanca para llenarles de sonrisas e ilusión. La ‘golden’ ya tiene tres años y lleva trabajando en la entidad uno y medio. Y lo hace sin diferenciar a ninguna persona, tal y como deberíamos hacer muchos humanos.

Comenzó en casa de Nuria Blázquez, la responsable de Asprodes Béjar para socializarse desde el minuto cero con una familia. Al año hizo del centro local su nuevo hogar. Siempre tiene compañía humana y fue entrenada en órdenes básicas y habilidad.

“La misión de Lúa es reforzar la autoestima. Porque el beneficio más importante es el emocional. Hacemos juegos en los que interviene, tiene que traer cosas o subirse a una mesa… intercalamos el juego con la adquisición de conocimientos para un mejor aprendizaje”, asegura Nuria.

Lúa lleva una veintena de intervenciones “desde el lado más lúdico”. En las últimas, ha visitado dos colegios: el Filiberto Villalobos y el Marqués de Valero en Béjar, para ayudar a los niños a asimilar conceptos de Ciencias Sociales. Lúa también ha trabajado con personas mayores y con los usuarios de Asdem.

MEJORAS
Según el estudio posdoctoral de Alejandra Barabdo avalado por la Universidad de Salamanca y el Instituto Inico, los beneficios que reporta la compañía de los animales responden a cinco áreas: apoyo social (bienestar psicológico), lubricante social (socialización), fuente de motivación, fuente de tranquilidad, e higiene mental (vida mental satisfactoria de la que se alejan los riesgos de una patología).

ELEMENTOS
Antes de empezar una terapia con un animal se ha de tener en cuenta una serie de elementos para garantizar el éxito. Estas piezas clave son: el usuario y su diagnóstico previo por un profesional, el terapeuta que deberá estar debidamente especializado, el escenario que sea apto tanto para el animal como para las personas que van a trabajar en él y el perro, caballo… deberá haber sido seleccionado, adiestrado y del que el terapeuta pueda garantizar un control total.

ZOOTERAPIA
La zooterapia está aconsejada para personas de todas las edades que mejoran en el plano social, emocional y cognitivo. No todas las intervenciones se pueden clasificar como terapias. Existen tres diferencias: Actividades Asistidas con Animales (AAA), son ejercicios lúdicos para un colectivo; programa de visitas, con el objeto de socializar y regalar tranquilidad; y Terapias Asistidas con Animales (TAA), enfocadas a individuos y problemas específicos.

1 Comment

  1. Los perros y gatos hacen una excelente labor mejorando estados de ánimo y generando vínculos fuertes con las personas que conviven contribuyendo a su bienestar. A veces olvidamos todos los beneficios que traen las mascotas, que incluso, ayudan a combatir el sedentarismo.

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