“Es un error que las dietas se basen en contar calorías; lo que importa realmente es saber cómo funciona nuestro cuerpo”

Toni Cortés | Autor del libro '¿Sabes por qué no adelgazas?'

Dieta, peso, báscula

El verano se aproxima y, con él irrumpen dos operaciones que ya forman parte del imaginario colectivo y que entrañan ciertos riesgos si no se actúa con precaución: la operación salida de vacaciones y la operación biquini o, dicho de otro modo, la obsesión por ponerse en forma en tiempo récord. El ansia de lograr el cuerpo perfecto en pocas semanas aviva el interés por las dietas milagrosas. Su número es infinito y las hay para todos los gustos, aunque su eficacia a largo plazo suele ser dudosa e importantes los peligros que entrañan, por lo que en este panorama nunca sobra un poco de cordura.

Toni Cortés, autor del libro ‘¿Sabes por qué no adelgazas?’

Es lo que trata de aportar Toni Cortés con su libro ¿Sabes por qué no adelgazas? Este barcelonés asentado desde hace años en Salamanca es licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, entrenador nacional de atletismo, lanzador de jabalina, experto en las relaciones entre cuerpo, dieta y ejercicio, especialista en corrección postural y fundador de la Escuela de Espalda… El próximo 4 de mayo, a las 21:00 horas, hablará sobre Los seis errores que nos impiden perder peso dentro de la programación cultural del Manolita Café Bar (calle Palominos, 21).

Llega la época de la llamada operación biquini, un periodo propicio para las dietas milagro… 

En mi libro intento explicar cómo adelgazar de forma saludable, por lo que en el fondo supone una crítica a todo eso que se hace mal. Estoy bastante en contra de eso que hacemos para adelgazar: ahora dejar de comer, luego hacer dietas rápidas que no son nada buenas para el cuerpo… Mi idea es poder transmitir cómo funciona el cuerpo, cómo hacer que nuestra actividad física sea saludable, la realicemos por salud o por adelgazar.

Aseguras que contar calorías, que es en lo que se basan muchas dietas, no funciona…

No. Creo que hemos cometido un error muy grave por culpa de toda la información que existe sobre las dietas basadas en contar las calorías, porque nos hemos olvidado de lo que realmente importa, de cómo funciona nuestro cuerpo. A nuestro cuerpo no le importan las calorías. Existe un error importante sobre la comida: contamos las calorías de los alimentos, pero nos olvidamos de si los estamos masticando bien, si el alimento es de buena calidad, a qué hora lo ingerimos, si lo estamos digiriendo bien… Eso es lo que realmente le importa al cuerpo, y no si los alimentos tienen 100 o 150 calorías.

Será complicado resumir en unas cuantas líneas lo que explicas en todo un libro, pero ¿por qué no adelgazamos? 

Porque no entendemos cómo funciona nuestro cuerpo, y yo tengo una visión un poco diferente de cómo lo hace. La base de mi teoría es que nuestro cuerpo siempre piensa en ahorrar energía, que su idea es siempre gastar menos, es decir, ser más eficiente, en las actividades que suele realizar. Un ejemplo: si no estoy acostumbrado a hacer ejercicio físico y un día salgo a correr, mi cuerpo se cansa mucho, gasta mucha energía. ¿Qué pasa si mi cuerpo está acostumbrado a correr, porque lo hago todos los días? Que cada día se cansa un poco menos. ¿Qué hace mi cuerpo entonces? Mejora la masa muscular, la capacidad pulmonar, la fuerza del corazón… Hace todos esos esfuerzos para que cada día cueste un poquito menos el hecho de ir a correr. El cuerpo hace cambios para ser más eficiente, para ahorrar energía, para que te canses menos en las actividades que sueles realizar.

¿Y qué tenemos que hacer entonces para que nuestro cuerpo sea más eficiente?

Yo enfoco el libro a lo que yo hago en mi trabajo diario, que es mejorar la postura del cuerpo. Este cambio de visión deriva de que yo creo que una buena postura permite ahorrar energía, hace que nuestro cuerpo gaste menos. Un atleta corre de una manera eficiente, entrena para correr de una forma correcta, con la espalda recta y una buena zancada, lo que hace que se canse menos. Si nosotros aprendemos a caminar bien o a estar sentados correctamente también nos cansaremos menos, también ahorraremos energía en las posturas habituales. Con ello, lo que hace nuestro cuerpo es ahorrar energía, y eso es lo que yo creo que es una persona sana: su cuerpo es más eficiente, gasta menos en sus actividades diarias. Esto es contrario a lo que está escrito sobre lo que hay que hacer para adelgazar. Cuando en un libro te plantean que debes gastar muchas calorías, quemar todo lo que puedas, en el fondo te están diciendo que tienes que malgastar toda esa energía que tiene tu cuerpo, y yo creo que no es así.

¿Se trata de ahorrarla?

El error que cometemos cuando contamos las calorías de la actividad física es que solo nos fijamos en lo que sucede durante el ejercicio, y no en lo que pasa después, que es lo que realmente nos interesa. Durante el ejercicio, el cuerpo suda, aumentan la respiración y las pulsaciones, se cansa y también quema calorías… pero cuando acaba el ejercicio todo eso se recupera. En cuanto bebe agua, recupera lo perdido con el sudor, recupera la respiración, las pulsaciones… Y cuando come, recupera lo que ha gastado.

“El objetivo es hacer ejercicio físico para que nuestro cuerpo cada vez se canse menos cuando se mueve”

Lo que a mí me interesa no es saber si ha quemado 200 calorías, 300 o 500, sino saber cómo va a recuperar lo que ha gastado, dónde va a reponerlo: si en las piernas, en la barriga, en los brazos… Y claro, la idea es que el cuerpo va a reponerse intentando ahorrar energía, intentando que ese ejercicio le cueste menos cada día, y ese es el punto importante.

¿Pero para perder peso sigue siendo indispensable hacer ejercicio?

Sí, sí. Hay quien me pregunta: “¿Entonces no hay que hacer nada?”. Pero no, el enfoque es diferente. ¿Por qué está delgado un atleta, un corredor de maratón? Su entrenamiento no está planteado para quemar muchas calorías o para cansarse, entrenan para gastar menos energía cada día, para que, al correr, cada día se cansen menos. Es decir, ellos intentan tener un cuerpo más eficiente, un cuerpo que ahorra energía, y están delgados porque su cuerpo gasta muy poco al movimiento, cuando corren. Ese tiene que ser nuestro objetivo: hacer ejercicio físico para que nuestro cuerpo cada vez se canse menos cuando se mueve. Tengo que hacer un ejercicio que permita que las posturas que debo mantener durante todo el día me hagan ahorrar energía, para que mi cuerpo sea más eficiente. Cuando mi cuerpo gasta poca energía, no necesita tener reservas: como gasto poco, necesito tener poco. Por eso el cuerpo de un deportista que corre tiene pocas reservas energéticas y está delgado. Un cuerpo que gasta mucho también tiene que acumular mucho.

¿Y por qué no adelgaza alguien que gasta poca energía porque lleva una vida sedentaria y no se mueve? 

Si tú no te mueves nada, tu cuerpo, cada vez que te levantas del sofá o haces algún movimiento, va a gastar mucho. Como tu cuerpo es un cuerpo muy pesado al que le cuesta mucho moverse y mantener las posturas tiene que mantener las reservas energéticas. Un deportista que está acostumbrado a correr gasta muy poco cuando lo hace, pero también cuando come, cuando está de pie, cuando está trabajando… Tiene un cuerpo más eficiente que durante las 24 horas del día está consumiendo menos energía que los demás, porque a su cuerpo le es mucho más fácil moverse, estar de pie y hacer el resto de actividades. Por eso digo que pensamos solo en las calorías y en lo que pasa durante el ejercicio, pero lo que yo quiero saber es qué pasa después, cómo recuperamos y cómo podemos convertir un cuerpo en más eficiente.

¿Cómo se puede llevar eso a la vida diaria?

En mis clases de la Escuela de Espalda enfoco hacia esa idea el trabajo de corrección postural, porque es lo más importante. Tenemos que mantener nuestro cuerpo en una postura adecuada estando de pie, caminando… en las posturas que realizamos siempre. Por eso me parece muy interesante que lo primero que haga cualquier persona que quiera mejorar su salud, o incluso perder peso, sea lograr que sus posturas sean correctas: lograr un cuerpo más eficiente cuando está caminando, trabajando, comiendo… Cuando hace sus actividades cotidianas. La actividad física que realizas para adelgazar o para sentirte mejor debe estar enfocada hacia eso.

Toni Cortés y dietas
Cortés es el fundador de la Escuela de Espalda.

Defiendes, por tanto, que una mala postura al sentarnos, al ver la televisión o al trabajar puede influir en nuestro peso…

Primero influye sobre la salud, y eso lo tenemos claro, que una mala postura puede provocarnos lesiones, molestias, dolores, una enfermedad, una hernia discal… Y claro, que mi cuerpo tenga que soportar todo su peso en una mala postura también hace que acumule grasa o que la musculatura no trabaje como debe hacerlo, y eso contribuye a que nuestro cuerpo no esté tan sano, a que acumule grasa en ciertos sitios, a que engorde o a que se debilite cierta musculatura. Una buena postura va a hacer que tu cuerpo mantenga la tensión muscular que hace falta para un estado de forma saludable, y eso implica estar delgado y no acumular un exceso de grasa.

¿Cómo trabajas en la Escuela de Espalda la corrección postural?

Yo desarrollo un método personal. Hace 20 años empecé con el pilates, que es lo que todo el mundo hacía, pero para mí el pilates se quedaba corto. Está muy bien enfocado hacia gente que está sana, que ya entrena y es deportista, pero yo empecé a trabajar con personas con problemas y vi que no sirve para todo el mundo. En mis clases observé que no puedo ponerlas boca abajo, como exigen muchas posturas de pilates, que hay personas con problemas en las muñecas o en los codos y no puedo ponerlas apoyando los brazos o las rodillas en el suelo. He ido quitando muchas posturas y me he quedado con la esencia, con lo que creo que todo el mundo necesita y puede hacer, aunque tenga una lesión. La prioridad del método de la Escuela de Espalda, que desarrollo desde hace diez años con buenos resultados, es corregir la postura y que sea válido para todo el mundo. Tengo personas deportistas, jóvenes, mujeres de 80 años, personas que quieren prevenir lesiones o que ya las sufren…

En las charlas de presentación de tu libro hablas sobre los errores que nos impiden perder peso. ¿Cuáles son los más importantes?

Como he comentado, la idea principal es que no entendemos cómo funciona el cuerpo. Si pensamos que el cuerpo siempre tiende a ahorrar energía, cambia nuestra visión de cómo entrenar y de cómo hacer ejercicio. En cuanto a los alimentos, nos han hecho pensar que esas calorías que están en el plato están en el cuerpo, y malentendemos que la persona que come mucho y está gordita tiene mucha energía, muchas calorías, y es un error.

“Hemos cometido el error de pensar que quien come mucho tiene mucha energía y, por tanto, tiene que comer poco para tener poca energía y adelgazar”

Si como mucho y estoy gordito me dicen: “Vete al gimnasio a quemar las calorías que has comido de más”. Sin embargo, cuando comes mucho el día de Navidad ¿tienes más ganas de ir a correr? ¿Tienes más fuerzas Hemos cometido el error de pensar que quien come mucho tiene mucha energía y, por tanto, ¿qué tiene que hacer para adelgazar? Comer poco para tener poca energía. No. La idea es que debo comer justo lo que necesito y cuando lo necesito para conseguir un cuerpo que tenga siempre mucha energía. Y eso no se consigue cuando como mucho, sino cuando como justo lo que necesito. Por tanto, no hago actividad física para cansarme y perder energía, sino porque así mañana, cuando me recupere, tendré más energía para moverme. Tener poca energía es siempre negativo para nuestro cuerpo.

¿Y cómo podemos saber cuál es la energía que necesitamos?

Yo no soy dietista ni nutricionista, por lo que no tengo la receta. Mi intención no es dar la respuesta, sino la inquietud. Lo único que intento explicar es que no se pueden hacer dietas hipocalóricas. Estas dietas de 1.200 calorías que se popularizan coincidiendo con la operación biquini no tienen sentido para nuestro cuerpo, porque eso va a hacer que el cuerpo tenga menos energía y que sea un cuerpo con más tendencia a enfermar, un cuerpo menos saludable. El objetivo tiene que ser siempre comer justo lo que necesito. Eso hará que mi cuerpo tenga mucha energía. Un deportista no come menos de lo que gasta, porque si no no puede rendir al día siguiente. El objetivo es conseguir una dieta que permita que mi cuerpo se encuentre bien durante todo el día, ni demasiado pesado por haber comido mucho en un momento determinado ni con hambre en otros.

Apuestas también por comer alimentos que se puedan digerir “de forma rápida y eficiente”.

Otro de los errores que cometemos con las dietas es no tener en cuenta la digestión y la asimilación de los alimentos. Yo creo que una persona que puede digerir todo lo que come nunca engorda, porque eso es señal de que cuando el alimento llega al intestino, el cuerpo coge lo que necesita y lo que no, lo elimina. Eso implica comer pocas cantidades, muy separadas, bien cocinadas, bien masticadas… Si consiguiéramos eso daría igual que un día coma un poquito más de grasa o un plato más de garbanzos.

“Que alguien te diga que tienes que comer 1.500 calorías a base de espaguetis y de atún no sirve, solo ese dato no sirve, tenemos que ir mucho más allá”

Ahora están de moda las dietas basadas en la carne, pero a lo mejor yo no digiero bien la carne. Tengo que saber a qué hora como los alimentos, cuándo los como, cómo están cocinados… Hay tantos detalles, que el hecho de que alguien te diga que tienes que comer 1.500 calorías a base de espaguetis y de atún no sirve, solo ese dato no sirve, tenemos que ir mucho más allá. No basta solo con saber lo que necesitamos comer, que eso lo sabemos más o menos casi todos, sino que cada uno debe buscar una dieta que se acomode a su situación, a su trabajo, a su vida, a cuándo su cuerpo está más capacitado para absorber determinados alimentos, para digerirlos, asimilarlos… Ese es el trabajo difícil.

En el fondo, es una cuestión de lógica…

De la lógica del cuerpo. Pero normalmente no seguimos la lógica del cuerpo, que nos dice muchas cosas, sino la lógica de nuestra cabeza. Si vas a un supermercado, tu cabeza te dice que compres los productos light, pero ¿qué crees que le conviene a tu cuerpo? Y si voy al gimnasio, pensar qué es lo que quiere mi cuerpo hacer. No mi cabeza, que me dice que tengo que cansarme y quemar las máximas calorías posibles. ¿Qué me pediría el cuerpo con su lógica? Esa es la propuesta que hago, ir a favor del cuerpo.

 

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