Consigue que el verano no te traiga de cabeza

El sol, el cloro y el salitre del mar pueden dañar el cabello, pero también causar lesiones en el cuero cabelludo, mucho más difíciles de reparar

Al igual que ocurre con las rutinas, el verano modifica muchas veces el aspecto de nuestro cabello. El sol, el cloro de las piscinas y el salitre del mar tienen efectos sobre el color y la textura de nuestra melena, que puede parecer seca y sin brillo si no le brindamos unos cuidados adecuados.

Sin embargo, estas indeseadas consecuencias estéticas pierden buena parte de su importancia si se comparan con los riesgos que los baños y las radiaciones solares entrañan para una parte de nuestra cabeza que solemos dejar más desatendida: el cuero cabelludo.

“Es cierto que el cabello sufre y se estropea con las insolaciones y con el cloro de la piscina o el salitre del mar. Sin embargo, el pelo tiene su ciclo de vida, y si la persona está sana, vuelve a crecer. Lo que no se recupera tan fácilmente si sufre daños es el cuero cabelludo, como sucede con el resto de la piel, y si se producen quemaduras solares o agresiones por efecto de los agentes químicos de las piscinas o la sal pueden aparecer lesiones duraderas que hagan que el cabello no salga después en buenas condiciones”, explica la doctora Guadalupe Fernández Blasco, dermatóloga en Salamanca y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

En este sentido, la especialista recuerda que la recomendación básica para evitar riesgos es protegerse la cabeza con gorras, viseras, pañuelos o sombreros, no solo al tomar el sol, sino también en rutas de senderismo, excursiones, paseos y cualquier otra actividad al aire libre.

Aclarar el cabello

En cuanto al agua, lo ideal sería utilizar gorro de baño, ya que protege “frente al cloro y el salitre”, pero como su uso no está muy extendido, la doctora Fernández Blasco aconseja aclarar con agua corriente el cabello -y el resto del cuerpo- al salir de la piscina o del mar “para eliminar los restos químicos y la sal”.

Asimismo, la dermatóloga apunta que existen en el mercado fotoprotectores capilares en gel, espray o mascarilla que ayudan a mantener el cabello en buenas condiciones, y subraya la importancia de que las personas con calvicie o con el pelo poco denso utilicen “un fotoprotector extremo”, ya que la piel del cuero cabelludo es muy fina y sin la protección natural que proporciona el cabello el riesgo de quemaduras se incrementa notablemente.

“El pelo crece, pero los daños de una quemadura se reparan muy mal. Como suele decirse, la piel tiene memoria, y el cuero cabelludo es piel, así que la prevención es fundamental, más que por estética, por salud”, concluye.

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