Mazinger Z lanzará sus puños en Salamanca

Los Cines Van Dyck Tormes proyectarán este fin de semana la primera película sobre este mito de los 80, que centrará también la exposición 'Los hijos de Mazinger'

“¡Puños fuera!”. El grito de guerra más reconocido del robot Mazinger Z, que marcó a toda una generación, se podrá escuchar de nuevo este fin de semana en el Centro Comercial El Tormes. Y es que los Cines Van Dyck Tormes proyectarán tres únicos pases de la película Mazinger Z Infinity, el primer largometraje animado sobre el defensor robótico. Serán el viernes a las 20:30 horas y el sábado y el domingo, a las 18:30 horas.

Mazinger Z fue todo un mito en los ochenta. Este año se cumplen 40 años del estreno en España de una de las series japonesas más famosas de la televisión, y con la proyección de esta película se quiere conmemorar aquella época y homenajear a su creador, Gou Nagai.

El largometraje presenta una de las últimas aventuras del robot en pantalla grande, un formato que deleitará a los fans de la serie, que podrán disfrutar del filme con las últimas novedades tecnológicas en una experiencia totalmente nueva.

Además, con motivo del estreno de Mazinger Z Infinity, los cines del centro comercial acogerán una parte de la exposición Los hijos de Mazinger, realizada por El Taller Espacio de Creación, dirigido por Alfredo Omaña y su colaborador José María Benéitez. Precisamente en Salamanca, los niños de El Taller hicieron durante el curso 2015-2016 su particular homenaje al manga y los dibujos infantiles que se han venido mostrando en televisión, desde la serie de Mazinger hasta otras más actuales, como Hora de aventuras o La patrulla canina. Una muestra de esta exposición que albergó el DA2 en su día es la que podrá verse este fin de semana en El Tormes.

Un antes y un después en los dibujos animados

Las aventuras del robot gigante creadas por el japonés Go Nagai marcaron a toda una generación a finales de los 70. En esos años sólo existía una cadena de televisión, lo que hizo que esta serie se fijase en el imaginario colectivo de una forma tan rotunda. Lo mismo ocurrió con Heidi, Marco, La Abeja Maya, Vicky el Vikingo, etc. Antes de Mazinger Z se emitían también los famosos dibujos de Hanna Barbera: Bugs Bunny, Silvestre y Piolín; Scooby Doo… Pero fue a partir de entonces cuando se introdujo un dibujo diferente -el manga animado, o anime- y con él, una estética futurista y tecnológica.

Los dibujos animados son deudores de su época, lo que implica que los creadores imprimen en ellos los pros y los contras del momento histórico que les ha tocado vivir. Ejemplo de ello son las series de los años 90 en adelante, con Los Simpson a la cabeza. Estos dibujos ya no se denominan “infantiles”, aunque mantienen muchas de sus características.

La tele que vemos durante nuestra infancia supondrá uno de los más sólidos recuerdos en el futuro. Y es imposible que pueda haber algo más fascinante para un niño que dibujos coloreados que se mueven solos y hablan.

En este contexto, la larga sombra de Mazinger Z llega hasta esta exposición en la que los niños de El Taller”han hecho su propia selección de los personajes y series que se muestran en ella. Lo que hace que todo el conjunto empaste es que los mensajes que nos transmiten son los mismos, entonces y ahora: unos valores sólidos y universales en un mundo imaginario que nos hace mantener la esperanza de que el bien “siempre ganará”.

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